• Domingo, 04 de Diciembre de 2016

La Navidad trae cada año a Rute el mejor regalo: una caída del paro de casi el 75%, gracias a sus fábricas de dulces y anisados y al boom de visitantes

En menos de tres meses la localidad recibirá a más de 100.000 visitantes. El tirón de las fiestas provoca una reducción del paro cifrada en más de 500 personas, haciendo que el paro pase del 20% al 6% en el momento de máxima producción de sus fábricas, que producirán 1.2 millones de kilos de mantecados y 500.000 litros de anisados.

Turistas a las puertas del Museo del Anís, en el Paseo del Fresno, de Rute
Turistas a las puertas del Museo del Anís, en el Paseo del Fresno, de Rute

El sector del mantecado, los anisados y los productos cárnicos convierten cada año las calles y plazas de Rute en un hervidero de turistas, que llenan sus museos, centrados en su producción agroalimentaria cuando llegan estas fechas cercanas ya a la Navidad.

En menos de tres meses la localidad vecina recibirá a más de 100.000 visitantes, atraídos por sus atractivos e interesados por adelantar la compra de algunos de los productos que no deben faltar en ninguna mesa durante las fiestas.

En las fábricas de mantecados de Rute se producen mas de cincuenta variedades de dulces. Cada año se presentan nuevos productos. En La Flor de Rute, este año han apostado por una línea de productos sin gluten, especialmente elaborados para personas con intolerancia o celiacos, y se consolida la producción de mantecados sin azúcar. Mientras, Galleros Artesanos apuestan por una nueva línea de bombón artesano y grageados, buscando ‘alargar‘ la campaña.

La Navidad se convierte en un auténtico motor para la economía ruteña. Baste un dato. En estos días, la tasa de paro de la localidad baja del veinte por ciento habitual a niveles de entre un seis y un nueve por ciento. El tirón navideño provoca una reducción del paro cifrada en más de 500 personas, de las que unas 300 trabajan en las fábricas de mantecados y las restantes en otros sectores vinculados como anisados, productos cárnicos, comercio y hostelería.

belen de chocolate

Este año el sector se mueve en parámetros más optimistas que en años anteriores. Juan José Garrido, gerente de La Flor de Rute, se muestra convencido de que estamos ante la mejor campaña de los diez últimos años. “Se nota un cambio, parece que hay otra ilusión, más visitas, más demanda”, asegura.  Las buenas sensaciones son compartidas por Jorge Garrido, de Galleros Artesanos y Productos Garrido, que cree que “empieza a notarse que hemos superado el bache económico y se empiezan a estimular las ventas y a abrirse nuevos canales de distribución”.

Aunque aún queda mucha campaña por delante, todo apunta a que una vez recibidos los últimos pedidos se pueda confirmar un crecimiento de la producción en torno a un 5%. Todo apunta a que este año saldrán de las fábricas de dulces ruteñas en torno a 1,2 millones de kilos de mantecados. A ello ayudará la rebaja en el precio de estos productos, gracias a la rebaja en origen de uno de sus principales ingredientes, la almendra.

No van a la zaga las destilarías de anisados y licores, en las que se envasarán más de 500.000 botellas, no solo de anís dulce o seco de afamadas marcas como Machaquito, Duende, Raza o Altamirano, sino también de nuevos productos, como bebidas sin alcohol, ginebras o licores.

Los productos navideños que se producen en Rute en estos días se venderán en toda España, aunque la mayor parte se queda en Andalucía. “Los mantecados son un producto netamente andaluz, y es aquí donde más se consume, además de en aquellos puntos en los que hay importantes concentraciones de andaluces, como Cataluña”, asegura Juan José Garrido.

Otro aspecto destacable es el destacable número de visitantes que en estos días pasan por Rute. Ante las principales fábricas y museos como el del azúcar, el turrón, el jamón o el belén gigante de chocolate de Galleros Artesanos, es habitual encontrar varios autobuses. El comercio local y los restaurantes son los principales beneficiarios de este ‘boom’ turístico que vive Rute durante los tres últimos meses del año, una eclosión económica fugaz, que en buena parte se desvanecerá con el final de las fiestas y la vuelta a la normalidad.

Aún quedan unas semanas para que eso suceda. Por eso, si siempre en una buena idea visitar Rute, en estas fechas lo es aún más.