ATLETISMO

Antonio Manjón-Cabeza Torres: Subir a la cima

Hablamos con el atleta lucentino, uno de los deportistas locales más destacados del año, tras proclamarse subcampeón absoluto de la Copa de España de Carreras de Montaña en Línea.

Antonio Monjón-Cabeza entrenando en la Sierra de Aras. Foto: Jesús Ruiz Jiménez
Antonio Monjón-Cabeza entrenando en la Sierra de Aras. Foto: Jesús Ruiz Jiménez

Extraído de nuestra revista ViveLucena Magazine 12

La voz se le quiebra a Antonio Manjón-Cabeza Torres cuando rememora los segundos posteriores al término del Maratón del Montseny, en la cordillera prelitoral catalana. El tercer puesto alcanzado en la sexta y última prueba de la Copa de España de Carreras en Línea –récord en el descenso definitivo incluido- lo distinguía como subcampeón absoluto nacional. “Es lo más importante que yo tengo ahora mismo, no me imaginaba, ni mucho menos, hacer esto”, confirma el corredor lucentino, quien ha rematado este año imborrable imponiéndose entre los veteranos en la Copa de España del Kilómetro Vertical.

La biografía de Antonio Manjón invierte cualquier orden natural al uso. El atletismo se interpuso en su destino a los 15 años y su padre se calzó las zapatillas para acompañarlo. “Él tenía 40 y empezó conmigo para no dejarme solo”, explica. Juan Manjón-Cabeza Fernández resaltaba por su velocidad cuando se alistó en el servicio militar y, desde que protegió a su hijo en sus primeras zancadas, nunca se apartó del deporte. Hace unos meses, antes del comienzo de la tercera edición de la Media Maratón de Lucena, recibió un homenaje junto a sus coetáneos Manuel Lara Buendía y Antonio Moreno Budia. La estirpe la acentúa Raquel Manjón-Cabeza –hermana de Antonio– tercera mujer en la decimoctava edición de la Carrera Popular Ciudad de Lucena.

El germen de su proeza se remonta a 2013. “Yo empecé a meterme en la montaña hace tres años, probé alguna, me empezaron a gustar y, a partir de ese momento, empecé a correr prácticamente solo carreras de montaña”.

La andadura de este componente del Club de Atletismo y Triatlón de Lucena –y desde 2015 del Club Montañismo Sierra Sur de Morón– surgió en su juventud, pero “el trabajo y otras obligaciones” suspendieron su progresión. “Hasta diez o doce años después no empecé a correr otra vez, en el 2008 reanudé los entrenamientos y, un año más tarde hice los 101 Kilómetros de Ronda, logrando el decimosegundo puesto de la general, pese a no haber corrido esta prueba nunca. Desde aquel entonces, me enganché y no he parado”.

“Yo empecé a meterme en la montaña hace tres años, probé alguna, me empezaron a gustar y, a partir de ese momento, empecé a correr prácticamente solo carreras de montaña”.

La medalla de plata en la Copa de Andalucía de Montaña –campeón entre los veteranos–, en la edición del 2015, precipitó la llamada del entrenador del combinado regional y la consiguiente participación en la Copa de España de Carreras en Línea. “Fue una alegría extraordinaria porque no me esperaba llegar a ese nivel y menos que me convocara la selección andaluza”, comenta Antonio Manjón-Cabeza.

Una vez concluido su concurso, señala como “la carrera más dura” la disputada el 5 de junio en Vilaller, en la provincia de Lérida. “Eran 33 kilómetros y 2.700 metros de desnivel positivo acumulado y estuve a punto de retirarme porque los primeros diez kilómetros discurrían por un tramo de subida sin parar y cuando llegabas al punto más alto ibas cresteando”, es decir, transitando por la línea de cumbres que une dos o más montañas. Superados los momentos más críticos, en esa misma etapa, fue consciente de que “podía terminar en un buen puesto en la clasificación final” al acabar en octava posición y “delante de un competidor directo”. El 7 de agosto, en Vistabella (Castellón), quinta cita del circuito, sufrió otro contratiempo. “Se truncaron las cosas, me lesioné  en el kilómetro diez y pude llegar a meta, pero como decimosegundo, y podía haber entrado entre los cinco o seis primeros. Esto me restó muchos puntos”.

Entre los aspectos más gratificantes de la temporada enumera “el conocer gente nueva, la posibilidad de ver sitios que no habría visto nunca en mi vida y la experiencia que se adquiere con carreras de tanto nivel”.

Entre los aspectos más positivos y gratificantes que le ha aportado el Gran Premio Buff Salomon 2016, enumera “el conocer gente nueva, la posibilidad de ver sitios que no habría visto nunca en mi vida y la experiencia que se adquiere con carreras de tanto nivel”.

Esta conquista ha requerido de rigurosos y estrictos entrenamientos y dietas muy vigiladas. “En estos meses he hecho más de 3.000 kilómetros y he gastado dos pares de zapatillas, porque las aprovecho mucho, lo ideal es cambiarlas cada seis meses, pero cuestan 140 euros”. No obstante, en sus sesiones diaria elige “unas de 50 euros hasta que las reviento”.

La Federación Andaluza de Montañismo le sufraga los despla-zamientos, el material y la manutención en las competiciones. Pese a los 111 podios de los representantes andaluces, se han incumplido algunos compromisos –como la contratación de un fisioterapeuta o la colaboración con el seleccionador en los avituallamientos– y “todo está en el aire para el año que viene”, afirma Manjón-Cabeza. Actualmente, su segundo lugar en la Copa de España le ha deparado invitaciones, como atleta ‘estrella’ para rutas en Caravaca de la Cruz (Murcia) y en La Tiñosa, por ejemplo. ¿Su siguiente sueño? Disfrutar de alguna prueba de una Copa del Mundo.