TURISMO

El antiguo Hotel Baltanás podría enriquecer la actual oferta de alojamientos de Lucena tras su compra por un empresario local

Instalaciones del Hotel Baltanás, en la Avenida del Parque
Instalaciones del Hotel Baltanás, en la Avenida del Parque

Lucena podría recuperar parte de la capacidad hotelera perdida en estos últimos años a través de un clásico, el antiguo Hotel Baltanás. Así se indicó ayer en el pleno municipal tras una intervención del PP en la que se ponía de manifiesto la insuficiencia de la actual oferta de alojamientos de la ciudad, que obliga a desplazarse a otras ciudades cercanas a grupos que llegan a Lucena.

El antiguo hotel ha sido adquirido por la dirección de Restaurante Araceli, que ocupa la planta baja del inmueble. Aunque por el momento no hay un proyecto concreto para el inmueble, uno de los usos que baraja la nueva empresa propietaria a medio plazo es el de llevar a cabo una completa reforma de las instalaciones para su vuelta a la actividad, aunque no se barajan por el momento fechas concretas para ello.

El antiguo "Baltanás" cambió su nombre en 2013 para convertirse en Hotel "M&M", iniciando entonces la reforma de sus zonas comunes y habitaciones. El establecimiento contaba hasta su cierre con 35 habitaciones con capacidad para 65 personas.

 

DE TRECIENTAS A APENAS UN CENTENAR DE HABITACIONES EN UNOS AÑOS

Lucena ha pasado de contar con casi trescientas habitaciones en 2012 a poco más de un centenar en la actualidad. El cierre del hotel Prestige Lucena en julio de 2012 –dotado con 140 habitaciones– y la posterior clausura del hotel M&M –antiguo Baltanás– a principios del pasado 2016, están limitando la posibilidad de que Lucena pueda recepcionar algunos de los grupos de turistas que actualmente visitan la ciudad e incapacita a la localidad como sede de cualquier tipo de congresos, pese a su envidiable situación en pleno centro de Andalucía, a apenas una hora de las principales capitales turísticas de la comunidad y sus buenas comunicaciones.

Equipo de gobierno y oposición coinciden en que el incremento de la oferta hotelera local redundaría de forma positiva en el despegue turístico de la ciudad y generaría empleo y riqueza. Ya en junio del pasado año, todos los grupos plantearon esta posibilidad al consejero de Turismo, Francisco Javier Fernández,  buscando la complicidad de la administración andaluza en la búsqueda de un grupo interesado en establecerse en nuestra ciudad. 

En este contexto, uno de los objetivos marcados en la agenda de la delegación lucentina en esta Feria Internacional de Turismo fue precisamente el de mantener reuniones con representantes de distintas cadenas hoteleras con escasa presencia en la comunidad andaluza, de cara a estudiar la posibilidad de que puedan establecerse en nuestra ciudad.

El objetivo es conseguir incrementar la capacidad hotelera de la ciudad, buscando siempre el equilibrio para que ello no vaya en detrimento de la actual oferta de alojamientos.