SEGURIDAD CIUDADANA

Los 200 vecinos de la calle Palacios exigen al ayuntamiento la peatonalización o semipeatonalización de esta vía pública que supone un peligro para los peatones

Los vecinos aseguran que las actuales obras son un "parcheo" que perpetúa un deficiente acerado que impide la accesibilidad para personas con movilidad reducida, cochecitos de bebé e incluso, en algunas zonas, el uso para cualquier tipo de peatón, hecho que obliga a que, en la estrecha calzada, tengan que circular tanto peatones como vehículos, con el riesgo que ello conlleva".

Uno de los carteles colocados en la calle Palacios como protesta por la falta de soluciones definitivas para la misma
Uno de los carteles colocados en la calle Palacios como protesta por la falta de soluciones definitivas para la misma

Los vecinos de la calle Palacios están en pié de guerra. Desde el pasado jueves, escaparates, puertas y señales de tráfico lucen carteles en los que se advierte de la peligrosidad de circular por este calle para cualquier peatón. Ayer viernes, la protesta vecinal tomó forma como escrito presentado ante el Ayuntamiento y avalado por más de 200 firmas recogidas en tan solo unas horas con las que estos vecinos exigen soluciones definitivas para la calzada y acerados de esta calle del centro de la ciudad en lugar de nuevos parcheados de la misma, como el que actualmente se lleva a cabo, al tiempo que exigen una reunión con los responsables municipales.

En su escrito, loa vecinos de la calle Palacios indican que desde hace años sufren "un paulatino e incipiente deterioro de la calzada de esta vía, así como la perpetuación de un deficiente acerado que impide la accesibilidad para personas con movilidad reducida, cochecitos de bebé e incluso, en algunas zonas, el uso para cualquier tipo de peatón, hecho que obliga a que, en la estrecha calzada, tengan que circular tanto peatones como vehículos, con el riesgo que ello conlleva".

El documento depositado en el registro de entrada del Ayuntamiento indica además que "los vecinos de esta céntrica calle han soportado pacientemente los inconvenientes de los grandes socavones, el ruido que las tortas de cemento desprendidas provocaban al paso de los vehículos y el deficiente acerado con la promesa y la esperanza de un remozamiento que nunca llega", por lo que las obras iniciadas en estos días, que califican como "nuevo parcheo de la problemática que afecta a esta calle", las entienden como "una condena a prolongar en el tiempo el acometimiento definitivo e integral del arreglo de nuestra vía".

Por todo ello el vecindario pide que "en el presente acto de restauración y sin aplazamientos, se acometa el definitivo arreglo y peatonalización o semipeatonalización de la calle a un mismo nivel de altura, de manera que se permita el tránsito peatonal sin riesgo en la calle", así como una reunión con los represnetantes municipales "para hacerles llegar directamente la problemática que nos atañe".