EL EDIFICIO ES PROPIEDAD DE LA FAMILIA SANTAMARÍA

Las bodegas El Carmen albergarán un restaurante con terraza, como avanzadilla del Plan Especial de recuperación, actualmente en redacción

El restaurante ocupará el edificio situado a la izquierda de la entrada principal, la zona noble de la bodega, de dos plantas, con una superficie aproximada de unos 200 metros cuadrados.

La propiedad de las Bodegas del Carmen ya cuenta con la licencia para iniciar los trabajos de adecuación del patio para su uso provisional como aparcamiento público, tras el acuerdo alcanzado en ese sentido con el Ayuntamiento de Lucena. La actuación a desarrollar contempla la apertura de una puerta en el muro sur del edificio, colindante con el colegio del Carmen, que permitirá el acceso al interior del patio, así como la eliminación de vegetación y mejora de la superficie del mismo, según el edil de Urbanismo, José Cantizani. Con la entrada en funcionamiento de este espacio dejará de permitirse el aparcamiento en la Huerta del Carmen.

El uso de la bodega como aparcamiento será provisional y se enmarca en un acuerdo con el ayuntamiento. Y es que junto a estas obras, Proyectos Inmobiliarios Santamaría S.L, firma propietaria del histórico edificio, tiene prevista la presentación de un Plan Especial que contempla los posibles usos futuros del edificio y la reconstrucción de la bodega para el que se han venido barajando distintos usos vinculados al sector de la hostelería y restauración en los últimos años.

Según ha indicado a este periódico Luis Santamaría, con carácter previo a la presentación de este Proyecto de Plan Especial en el que ya se está trabajando, se pretende iniciar las tareas de consolidación del edificio situado a la izquierda de la entrada principal, la zona noble de la bodega, de dos plantas, con una superficie aproximada de unos 200 metros cuadrados. La consolidación y puesta en valor de este edificio –como avanzadilla de un proyecto más ambicioso de recuperación total de las bodegas– tiene como fin la apertura de un restaurante con terraza, que ocupará parte del patio, debidamente separada de la zona reservada como aparcamiento público.

En estos últimos años la propiedad ha puesto en marcha distintas actuaciones con el fin de sanear la fachada y eliminar cualquier posible riesgo físico para peatones y vehículos, dado que el edificio es diariamente paso obligado para centenares de alumnos del colegio público cercano, aunque el interior ha seguido su proceso natural de deterioro, al que todo apunta que ahora se va a poner remedio.

La intención de los propietarios es que a corto plazo esos trabajos permitan la puesta en valor de al menos una parte del inmueble, siempre dentro del uso social privado otorgado por el PGOU; dejando para una segunda fase la adaptación del resto de la bodega.


UN POCO DE HISTORIA

Las bodegas del Carmen se asientan sobre una parcela de 2.045 metros cuadrados y gozan de protección estructural en el PGOU.  La bodega del Carmen fue edificada en el último tercio el siglo XIX. Todo hace indicar que el edificio surgió en torno a 1860 como molino de aceite. A él pertenecería la pieza que configura el acceso principal del edificio y la nave de bodega originaria. Ya durante el siglo XX, el edificio paso a ser lagar y bodega, con zona de oficinas y despacho de vinos en el acceso principal, bodega de crianza en la nave original, a la que se agregó una nueva pieza con acceso exterior, destinándose parte del mismo a bodega de conos, hoy desaparecida por la construcción de una promoción de viviendas.

El proyecto hotelero propuesto parte de la conservación estructural de los cascos de bodegas y la primera crujía del edificio actual, construyendo nuevos cuerpos en el interior, encerrando así un patio central. Bajo rasante se propone la construcción de un aparcamiento en dos plantas que albergará alrededor de 170 plazas para vehículos, el cual se realizará mediante un complejo sistema de recalce de los muros a conservar.

En 2011 la empresa trabajó sobre un proyecto para convertir estas antiguas bodegas en un hotel de 94 habitaciones con categoría de 4 estrellas, con unos usos complementarios de Salón de Celebraciones, restaurante y mirador sobre la ciudad con un presupuesto de contratación de casi diez millones de euros.