OPINIÓN

Tras la fiesta: Una foto para la reflexión sobre el papel de ciudadanos, ayuntamiento y establecimientos hosteleros respecto a la limpieza de la ciudad

Imagen de la plaza de San Miguel unas horas después de la procesión del Día de la Virgen
Imagen de la plaza de San Miguel unas horas después de la procesión del Día de la Virgen

Plaza de San Miguel. Domingo 7 de mayo, a las 3 de la madrugada. La foto remite necesariamente a una reflexión y permite hacer varias consideraciones respecto a la misma y al papel que deben jugar ayuntamiento, hosteleros y ciudadanos en general en la limpieza en la ciudad.

1. ¿Por qué somos los lucentinos tan sucios? Es cierto que en la noche de ayer se dieron cita en el reducido espacio de la Plaza Nueva y calles adyacentes miles de personas, pero la imagen no es exclusiva de una noche tan especial y difiere poco de la que puede observarse cualquier tarde-noche de viernes o sábado en ese mismo lugar. Actuaciones como esta ponen en tela de juicio la eficacia de las campañas de concienciación sobre la necesidad de mantener la ciudad limpia que periódicamente pone en marcha el Ayuntamiento de Lucena y abren la puerta a pensar que quizá no sea suficiente con concienciar y sea necesario complementar dichas acciones con algún tipo de sanción.

2. ¿Por qué el ayuntamiento de Lucena no prevé para el Día de la Virgen un operativo de limpieza similar al que se pone en funcionamiento para celebraciones como la Cabalgata de la Ilusión y se permite esta lamentable imagen de suciedad y abandono horas después de la fiesta, en una jornada en la que presumimos de que Lucena es centro de la comarca y nos visitan numerosas personas?

3. ¿Existe en Lucena una ordenanza que obligue a los establecimientos que disponen de terraza a dejar el espacio público que ocupan en unas condiciones de limpieza medianamente razonables tras finalizar su jornada de trabajo? Si es así, ¿se cumple?. ¿Se sanciona a quienes la incumplen?