• Domingo, 04 de Diciembre de 2016

VISITA A LA LOCALIDAD DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE LA COMUNIDAD SEFARDÍ EN JERUSALÉN

El doctor Abraham Haim subraya la singularidad de Lucena como ciudad íntegramente judía en la época medieval

El doctor Abraham Haim firmó en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Lucena y José Cantizani lo obsequió con un velón, el escudo de la ciudad y distintas publicaciones históricas

Paco Huertas, Abraham Haim y José Cantizani.
Paco Huertas, Abraham Haim y José Cantizani.

La ciudad de Lucena ha recibido la Medalla de las Cuatro Sinagogas Sefarditas de la Antigua Jerusalén. Un galardón que valora “la trayectoria y grandes esfuerzos realizados por descubrir, restaurar, mantener y divulgar” el legado judío. La distinción la entregaba el doctor Abraham Haim, presidente del Consejo de la Comunidad Sefardí en Jerusalén, a José Cantizani, primer teniente de alcalde, a la finalización de la visita que realizó a la localidad, acompañado por Josef Cohen, rabino de la comunidad de Málaga.

El recorrido de Abraham Haim, licenciado en Historia de Oriente Medio por la Universidad de Tel Aviv y en Lengua y Literatura Árabe por la Universidad Hebrea de Jerusalén, comenzaba en el despacho oficial de la alcaldía, dentro de la Casa Consistorial. José Cantizani, alcalde accidental por el viaje de Juan Pérez a Paris para impulsar la candidatura que Lucena ha relanzado en la Unesco como Ciudad Creativa de la Música, Paco Huertas, portavoz del Partido Popular, y otros concejales del grupo municipal de los populares, cumplimentaron al doctor Haim y a Josef Cohen en el ayuntamiento.

El doctor Abraham Haim firmó en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Lucena y José Cantizani lo obsequió con un velón, el escudo de la ciudad y distintas publicaciones históricas.

Abraham Haim se mostraba “orgulloso” –también hablaba en nombre de Josef Cohen- por “volver a Lucena y pisar una tierra donde vivían durante siglos comunidades judías, incluidos creadores y sabios dedicados a la educación, al pensamiento y a la elaboración de libros”. Por ejemplo, destacaba que efectuaban estudios “sobre fuentes sagradas” como la Torá, la Mishná y el Talmud.

De Lucena resaltó su condición de lugar exclusivamente judío, “no era solo un barrio, era toda la ciudad” y mencionó la restauración acometida en la Necrópolis Judía y los nombres hebreos con los que se denominan a las calles. Abraham Haim se congratulaba “por la hospitalidad” de las autoridades municipales y aseguraba que su estancia sería “fructífera y valiosa”.

Finalmente, apuntaba que Lucena “atraía la atención de las comunidades de otras comunidades y de pensadores” y recordó que “el judaísmo español medieval se acabó por el Decreto de la Expulsión de 1492”, pero elogió “el proceso de reencuentro al que estamos volviendo, un favor, más que para los propios judíos, para los españoles, en este caso, los habitantes de Lucena”, en el que los representantes municipales “están identificados con el legado judío histórico y cultural”.

Seguidamente a la recepción en el ayuntamiento, los asistentes se trasladaban a la Necrópolis Judía y compartían un recorrido por distintos lugares de la ciudad vinculados a la historia sefardita. Por último, a las 20:30 horas, Paco Huertas, portavoz del PP, presentaba, en el Palacio de los Condes de Santa Ana, a Abraham Haim, quien pronunciaba la conferencia La comunidad sefardí en Jerusalén cumple 750 años: Un panorama histórico cultural. A su conclusión, José Cantizani recogía la Medalla de las Cuatro Sinagogas de la Sefarditas de la Vieja Jerusalén.