Martes 22.05.2018

EDUCACIÓN

El PP ratifica que no aprobará la financiación municipal del comedor del colegio Virgen de Araceli y culpa al alcalde de la situación

Los populares recuerdan al equipo de gobierno que "cuenta con todo nuestro apoyo para pedir el comedor donde sea necesario, incluso con tiendas de campaña, pero no para gastar 150.000 euros en una competencia que no nos corresponde y no es urgente”

María de la O Redondo Calvillo
María de la O Redondo Calvillo
El PP ratifica que no aprobará la financiación municipal del comedor del colegio Virgen de Araceli y culpa al alcalde de la situación

El PP de Lucena ha ratificado hoy su posición sobre el comedor del colegio Virgen de Araceli. La edil y parlamentaria andaluza María de la O Redondo ha manifestado que si el comedor escolar anunciado en el centro no se lleva a cabo será responsabilidad del alcalde de Lucena, Juan Pérez, "que no se molestó en consensuar su decisión con nadie e intentó manipularnos".

Según Redondo, el PP mantendrá en la sesión plenaria de mañana jueves la posición manifestada en el pleno, contraria a una financiación municipal de las obras, que considera competencia exclusiva de la Junta de Andalucía y a favor de la propuesta de la oposición para que el Ayuntamiento adelante el dinero para su ejecución y Educación lo reintegre en un plazo "de uno, dos o tres años". 

Redondo indicó que el comunicado hecho público en la noche de ayer por el AMPA y el equipo directivo del centro –en el que ambos se alinean con las tesis defendidas desde el equipo de gobierno– "no cambia en nada nuestra posición". La edil popular manifestó que "queremos el comedor, pero no es lo más prioritario" y añadió otras reivindicaciones justas del resto de centros educativos: "Tenemos el colegio del Carmen con trocitos de techo que se caen, la Escuela de Hostelería en una situación similar, el colegio Antonio Machado sin gimnasio, el San José de Calasanz sin gimnasio ni salón de actos, el IES Sierra de Aras con un solo administrativo o el colegio de Las Navas sin conserje ni administrativo, con una directora abriendo y cerrando la puerta pese a tener sus clases".

Redondo anunció que el colegio Virgen de Araceli "no cumple con los requisitos exigidos para tener comedor e incluso hay un informe que indica que ·las ventanas  están en peligro de desplome, cogidas con una regleta. Hay tres colegios en esa zona que tienen comedor. ¿Es urgente? –se preguntó–. 

La concejal del PP volvió a recordar que su grupo se ha sentido "engañado y manipulado por el equipo de gobierno, que nos ha puesto entre la espada y la pared para que los padres se echen encima de nosotros". Según Redondo su partido tuvo conocimiento del acuerdo entre alcaldía y delegación territorial de Educación "a través de los medios de comunicación, preguntamos el importe, y se nos dijo que no estaba cerrado pero serían unos 30.000 o 40.000 euros asumidos desde al partida de inversiones del Ayuntamiento" y no los 147.000 euros a los que asciende ahora el proyecto.

No fue hasta la comisión de Hacienda de abril, cuando los grupos de la oposición conocieron la existencia de una modificación de crédito de 118.000 euros para hacer frente a las obras con cargo a unos remanentes cuyo uso se tenía que consensuar. Además, los populares entienden que el equipo de gobierno mintió al indicar que el proyecto estaba terminado –condición exigible para someter a dictamen la modificación de crédito– y que la Junta no iba a construir otros comedores en la provincia –lo hará con fondos propios en Rute, con una inversión de 300.000 euros y en la capital cordobesa– 

Según el PP, el planteamiento de este tema por parte del alcalde de Lucena "ha estado mal desde su inicio: no se ha contado con la oposición, no se ha informado o se ha hecho de forma incompleta o falsa y se ha aventurado a algo que no estaba en su mano".

Por todo ello el PP ha pedido al equipo de gobierno que vote mañana a favor de su propuesta plenaria y "cuente con todo nuestro apoyo para pedir el comedor donde sea necesario, incluso con tiendas de campaña, pero no para gastar 150.000 euros en una competencia que no nos corresponde y no es urgente”.