• Domingo, 04 de Diciembre de 2016

POLÍTICA MUNICIPAL

Vicente Dalda y su equipo de trabajo aseveran que no renunciarán al acta de concejal

Dalda relataba que puesto que los concejales del resto de partidos políticos le impidieron destinar su dinero a Servicios Sociales, instó a que las remuneraciones que le pertenecían por asistir a las reuniones de Aguas de Lucena y EPEL –sociedades con situación económica “positiva”- se ingresasen en la cuenta corriente que facilitó, correspondiente a Cáritas

Vicente Dalda, junto a otros miembros de su equipo de trabajo.
Vicente Dalda, junto a otros miembros de su equipo de trabajo.

Respaldado por una decena de miembros de su “equipo de trabajo” –algunos de ellos miembros de la lista que concurrió a las elecciones municipales del 2015 y otros incorporados más tarde-, Vicente Dalda reafirmó su inamovible propósito de seguir ejerciendo como edil del Ayuntamiento de Lucena y agregó que las posibilidades de que renuncie al acta “son cero”, respondiendo así a las manifestaciones y comunicados emitidos por Andalucía Entre Todos, formación de la que se desvinculó a finales de octubre.

A lo largo de su intervención sostuvo que el acta de concejal le corresponde a él “y como mucho a las personas que me están apoyando para cumplir el programa y el código ético” con el que se presentaron los comicios locales. Vicente Dalda precisaba que, actualmente, dos tercios del total de la candidatura de Entre Todos, Sí Se Puede Lucena –partido instrumental posteriormente reconvertido en AETL- continúan “apoyándolo” y que, aproximadamente, unas siete personas “trabajan activamente”. De igual forma, indicaba que, mensualmente, se celebran “reuniones públicas y abiertas”, normalmente en el tiempo que transcurre entre las comisiones informativas y el Pleno, a las que asisten más de una veintena de personas “para analizar y debatir distintos temas” y que, frecuentemente, provocan que cambie el sentido del voto en las sesiones plenarias.

Por otro lado, Dalda negó taxativamente que su situación responda a la casuística del pacto transfuguismo, tal y como defienden desde los órganos provinciales y autonómicos de AETL. El concejal del Consistorio lucentino calificó de “supina” la ignorancia de los dirigentes de Andalucía Entre Todos Lucena y recalcó que “aquí no hay ningún tránsfuga porque eso ocurre cuando una persona abandona el grupo para votar a un alcalde diferente”. Con todo ello, prosiguió, “lo único que puede plantearse el Ayuntamiento es que yo pase a concejal no adscrito, una de las condiciones que señala la ley es que abandone grupo municipal y no lo voy a hacer, pero el Ayuntamiento podrá argumentar y yo presentaré alegaciones”. En este caso, el Pleno decidiría y Dalda finalizaba avisando de que “la batalla la vamos a dar, quizá la ganemos o quizá la perdamos”. La consecuencia más directa, y en principio la única, que resultaría de su cambio de status afectaría a la pérdida del asesor.

Al inicio de su comparecencia, distribuyó once documentos relativos a actas de asambleas y reuniones, el contrato de la cuenta bancaria del grupo municipal de Entre Todos, Sí Se Puede Lucena, la renuncia a percibir la indemnización como consejero de Suvilusa –también optó por la misma determinación en AGIL, puesto que ambas empresas municipales “están hechas un desastre económicamente”- o, por ejemplo, un certificado de Cáritas Lucena, rubricado por el vicario episcopal David Aguilera Malagón, en el que se acredita que esta organización de la Iglesia Católica ha percibido 2.917 euros directamente de Aguas de Lucena y EPEL-Aparcamientos Municipales de Lucena, transferencias efectuadas en nombre de Vicente Dalda. En relación a este último asunto, Dalda relataba que puesto que los concejales del resto de partidos políticos le impidieron destinar su dinero a Servicios Sociales, instó a que las remuneraciones que le pertenecían por asistir a las reuniones de Aguas de Lucena y EPEL –sociedades con situación económica “positiva”- se ingresasen en la cuenta corriente que facilitó, correspondiente a Cáritas. “Yo no he cobrado ni un duro como consejero de las cuatro empresas municipales”, cumpliendo así, de acuerdo a sus palabras, con “el código conducta” que suscribió y replicando las acusaciones de AETL.

“Que hablen los papeles y callen las bocas”, insistía Dalda. En primer lugar, Esther Delgado Morillo, leyó un comunicado “consensuado por todo el grupo” cuyo fin último era “seguir demostrando la transparencia y lavar nuestra imagen, la cual ha sido mancillada con viles intenciones”. Recordaba que ETSSPL “conquistó el hito de conseguir el único concejal en la provincia de Córdoba” y se lamentó de que la conducta de los responsables de AET “alcanzarían el extremo de intentar destruirnos por no seguir a pies juntillas sus líneas de actuación”. Finalmente, apuntaba que “hay Vicente Dalda para rato, cuenta con todo nuestro apoyo y luchamos por y para Lucena, sin imposiciones, mordazas ni injerencias externas”.

En otro momento de su alocución, Vicente Dalda –y mostró el correo electrónico que lo corroboraba- reveló que Joaquín Campos, portavoz provincial de AET, solicitó su baja como militante de Andalucía Entre Todos Lucena al disentir de la participación de componentes del partido en “en exaltaciones religiosas”. Dalda comentaba que Campos se opuso a que Vicente Dalda, tras ser invitado por la cofradía, acudiera, como concejal de ETSSPL y AETL en el Ayuntamiento, a las Romerías de Subida y Bajada de la Virgen de Araceli. “Para nada contradice nuestro código ético, en el que afirmamos que somos laicos, que acompañemos a la Virgen de Araceli, Patrona de la ciudad y Alcaldesa Honoraria, y se votó por mayoría que yo acudiera, además yo quería ir también”. Por otro lado, denunció “la falta de respeto” que Joaquín Campos “cometió” al decir “públicamente que no iba a apoyar a un concejal que subiera detrás de unos palos con un manto (sic), en referencia a la Virgen de Araceli; esto no se lo admito ni consiento a ningún integrante del grupo que esté trabajando conmigo”.

Vicente Dalda concluyó exponiendo que “está cumpliendo a rajatabla el código ético”  y dijo que “por primera vez en la historia de Lucena están siendo fiscalizadas, a petición propia, las cuentas del grupo municipal”. De este modo, contestaba “a las acusaciones” vertidas por AET  porque “no vamos a permitir que nadie manche con mentiras nuestro nombre”.