• Lunes, 29 de Mayo de 2017

OPINIÓN: Diputado de Lucena, por Israel Ortega Padilla

¿Qué diputado tenemos que represente y defienda los intereses de Lucena en el Congreso de los Diputados? ¿Quién es ese diputado al que le podemos exigir rendir cuentas en una audiencia presencial?

La respuesta a esas preguntas es clara, no existe,  si acaso algún diputado de la provincia se da un paseo por Lucena de vez en cuando para “interesarse” por sus problemas. Esto no debería ser así y puede no ser así.

El sistema político de España se ha mantenido sin actualizar durante cuatro décadas, pudiéndose poner fácilmente en cuestión su calidad democrática.

El problema no es la falta de proporcionalidad del voto, como nos quieren venden los nuevos partidos que buscan consolidarse y arañar algunos escaños más, pues el nuestro es un sistema bastante proporcional aunque tenga una corrección que favorece a los partidos mayoritarios; sino la falta de una verdadera representatividad.

Esta falta de representatividad no se soluciona porque tengamos diputados que vistan desaliñados y hablen de forma vulgar, sino cuando los ciudadanos elijamos directamente a nuestros representantes.

En el sistema actual, a los ciudadanos nos dan a elegir entre varios partidos políticos con listas cerradas y bloqueadas, en las que la mayoría de la gente no conoce ni siquiera a los que van encabezando dichas listas, pues lo que realmente se vota es a los líderes de los partidos que van tradicionalmente por la circunscripción de Madrid, los cuales han configurado, a través de sus  caciques elegidos por ellos, las listas de cada provincia.

Nosotros votamos partidos, los partidos eligen a nuestros representantes, por tanto los representantes lo son de los partidos, se deben a los intereses de ellos y no a los de los ciudadanos.

Ahora, algunos partidos quieren darse un lavado de cara con las llamadas primarias, que  no son la solución a la representatividad, además de ser fácilmente adulteradas por el “aparato” condicionando el voto o no aceptando el resultado si no es el “conveniente”.

Tampoco sería un gran avance la introducción de listas abiertas, pues sólo elegiríamos entre varias opciones presentadas por los partidos, a cuál peor, y que en la mayoría de los casos no tendríamos el suficiente conocimiento de los candidatos para discernir, por lo que acabaríamos votando igual que si la lista fuera cerrada y bloqueada.

Advertir también sobre la petición de ampliar las circunscripciones para aumentar la proporcionalidad, que defiende con énfasis Podemos, porque nos alejarían aún más de los diputados. Estos tenderían a ser cada vez más endogámicos cerca de los núcleos de poder, pasando estos de la capital de provincia, en nuestro caso Córdoba, a la capital de la comunidad autónoma (Sevilla) o a la capital estatal (Madrid), más alejados cada vez de nuestra querida localidad, salvo alguna excepción.

¿Cuál es la solución a esto? Una reforma del sistema electoral que se base en la figura del Diputado de Distrito. El sistema del Diputado de Distrito, que existe por ejemplo en el Reino Unido, funciona creando pequeñas circunscripciones de alrededor de 100 mil habitantes en las que se elige a un único Diputado para el Congreso, que es elegido directamente por la ciudadanía y se debe a ella.

Con el Diputado de Distrito tendríamos nuestro Diputado de la Subbética  Cordobesa con sede en Lucena.

Este sistema favorece que haya candidatos independientes o varios candidatos de un mismo partido.

El Diputado que al fin sea elegido será conocido y cercano a sus vecinos, deberá rendir cuentas y audiencia en su circunscripción de modo análogo a lo que lo puede hacer nuestro alcalde. Y si no cumple con lo prometido durante la campaña electoral podrá ser revocado por la ciudadanía durante la legislatura y sustituido por su suplente.

Para conseguir que éste único representante, lo sea de la mayoría de los vecinos, se establecería en las elecciones una segunda vuelta, por lo que siempre estaría realmente refrendado por sus conciudadanos.

Por tanto, Diputado de Distrito es una herramienta muy útil para menoscabar la Partitocracia del sistema político español, donde el poder está en los partidos, avanzando hacia una Democracia verdaderamente representativa donde el poder esté en la ciudadanía.

 

Israel Ortega Padilla

Portavoz en Lucena de “Diputado de Distrito” y presidente de “Lucena Libre”