SEGURIDAD CIUDADANA

Seguridad Ciudadana instalará cámaras para evitar infracciones en la calle Ballesteros, que seguirá manteniendo el tramo central como peatonal

La instalación de cámaras de control de tráfico es una de las medidas aprobadas en su día y que en unos meses se va a llevar a cabo en distintos puntos de la ciudad

Una imagen habitual en el tramo peatonal de la calle Ballesteros
Una imagen habitual en el tramo peatonal de la calle Ballesteros

El concejal de Seguridad Ciudadana, Fran Adame, indicó en la pasada sesión plenaria que el tramo medio de la calle Ballesteros seguirá manteniendo su carácter peatonal "porque así lo pidieron más de 200 vecinos con sus firmas" y así se contempla en el Plan de Movilidad Sostenible como medida de seguridad para las numerosas personas que diariamente utilizan esta estrecha vía de acceso al centro de la ciudad.

También dejó Adame en la sesión plenaria una noticia importante para los muchos conductores que cada día incumplen la prohibición de circular por esta calle, en la que próximamente se colocará una cámara de vídeo que grabará cualquier infracción y la castigará con la sanción correspondiente.

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El 22 de octubre de 2015 la delegación de Seguridad Ciudadana tomaba la decisión definitiva de prohibir el tráfico rodado en la calle Ballesteros, una de las principales vías de acceso al centro de la ciudad. Desde ese día solo estaba permitido el acceso a los vehículos de residentes, servicios públicos y vehículos de emergencia, tal y como indican las señales instaladas.

Tras la finalización de las obras FEDER ejecutadas en el entorno del Castillo del Moral el ayuntamiento ya había puesto en funcionamiento esa medida, que fue suspendida unos meses más tarde, con carácter provisional, con motivo de la reestructuración del tráfico como consecuencia de las obras de la calle San Pedro y Pedro Angulo.

Han pasado 20 meses y el resultado de la peatonalización deja mucho que desear. Diariamente decenas de vehículos hacen caso omiso de la señal que indica la prohibición de acceso y ponen en peligro la integridad física de quienes –de forma despreocupada, dado el carácter peatonal de la calle– pasean por la misma, especialmente en dirección al Coso, de espaldas a los vehículos.