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A la fiesta de la Resurrección se ha sumado hoy la fiesta gozosa que para los lucentinos supone cada año la bajada en romería de la patrona de la ciudad, María Stma. de Araceli, desde su santuario de la Sierra de Aras.
Desde primera hora de la mañana la carretera de la Sierra se convirtió en un hervidero de fieles, camino de la cumbre, para acompañar a la Virgen en su anual visita a la ciudad, en un acto que abre el intenso calendario festivo que Lucena vivirá en los próximos días.
La jornada romera en la sierra, salpicada por los aguaceros que nos han acompañado durante toda la Semana Santa, los cánticos aracelitanos, los fandangos de Lucena y vlos piropos y vivas a la Virgen, se iniciaba a las 11:30 de la mañana con una misa. Hacia las tres de la tarde, tras el Rosario de Romeros, se abrían las puertas del santuario aracelitano para dar inicio a la salida de la Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, entre el atronador estruendo de los cohetes.
Durante tres horas, la Virgen, ataviada de pastora, como manda la tradición romera, y protegida de la lluvia por una funda de plástico transparente, ha ido bajando hasta Lucena, rodeada siempre por centenares de devotos. En los primeros y complicados tramos a hombros de la cuadrilla de santeros mandada por Francisco Huertas Campos; que ya en el cruce de caminos la entregaban al pueblo hasta llegar a la Primera Cruz, donde de nuevo la tomaba la cuadrilla para el rezo de la salve y la interpretación del Himno Aracelitano. Después, el pueblo volvía a ser el portador del preciado tesoro devocional hasta la llegada a las inmediaciones de Lucena.
A las 7 de la tarde, y en medio de una lluvia que no cesó ya durante todo el trayecto, tenía lugar la llegada de la Virgen a la Puerta de la Mina, lugar en el que habitualmente se lleva a cabo la recepción oficial y el relevo de la Corte Aracelitana. Sin embargo, la lluvia obligó a desplazar este último acto a la Casa de la Virgen, donde la Aracelitana Mayor 2011, Inmaculada Hurtado Ciudad, y su corte de honor, formada por Marina Castro Cruz, Macarena Hurtado Ciudad, Ángela López Fernández y Verónica Marín Sánchez, tomaban el relevo –en forma de ramo de flores– de manos de la corte saliente.
Desde este punto la Virgen fue paseando hasta la iglesia de San Mateo entre dos tipos de lluvia: una de agua, que calaba a los santeros, y otra en forma de pétalos de flores sobre el trono de María Stma. de Araceli, cayendo desde todos los balcones de la calle Maquedano. La Patrona de Lucena y del Campo Andaluz era recibida en un San Mateo, abarrotado de público como nunca, donde, tras la Salve, se celebró la Santa Misa y donde permanecerá la Virgen durante los próximos días, convirtiendo la parroquia lucentina en centro de las idas y venidas de los lucentinos.
Con esta emotiva y lluviosa jornada, se inicia el apretado calendario aracelitano de este año, que tiene como principales citas la proclamación oficial de la Aracelitana Mayor y su Corte de Honor y el Solemne Pregón, el viernes, día 29, éste último pronunciado por el malagueño Andrés Camino Romero, director de la revista cofrade La Saeta y amante e investigador del mundo cofrade malagueño y andaluz, que será presentado por la lucentina Julia Hueso Egea.
Un día más tarde, el sábado, tendrá lugar la multitudinaria Ofrenda de flores, que partirá a las 6’30 de la tarde, con salida desde el Paseo de Rojas, y el itinerario formado por las calles El Peso y Plaza Nueva y entrada en la Parroquia de San Mateo, la solemne función religiosa.
Finalmente, en la mañana del domingo, día 1 de mayo, se celebrará la función religiosa, y por la tarde la procesión de la Virgen de Araceli por las calles de Lucena, que tendrá como manijero a Rafael Romero Fernández.
A los actos propiamente religiosos se sumará un amplio programa de actividades de carácter más lúdico y festivo, organizados por la delegación municipal de fiestas, cuyo programa daremos a conocer mañana.
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