Lunes 27.05.2019
COFRADÍAS

GALERÍA: La Bajada abre un nuevo ciclo aracelitano sembrando devoción por las calles de Lucena

A las tres de la tarde de este domingo la Semana Santa de Lucena se daba la mano con un nuevo ciclo aracelitano.

Casi a la misma hora Jesús Resucitado entraba en el templo franciscano de la Madre de Dios y Ella, María Stma. de Araceli, iniciaba su recorrido hacia Lucena. Se consumaba así un nuevo capítulo en esa historia de amor entre Lucena y su Patrona, escrita hace más de cuatro siglos y medio y que cada tercer domingo de abril se reescribe con las letras de oro de una devoción secular que se renueva eternamente.

La celebración de la multitudinaria Romería de Bajada de la Reina del Campo Andaluz, abría ese paréntesis natural para los lucentinos en el que la Madre Dulce y Buena visita a sus hijos, ese marco de tiempo mágico que se prolongará hasta el mes de junio, con especial incidencia en los días 3 al 6 de mayo, las Fiestas Aracelitanas .

Las actividades en el Real Santuario comenzaban a las once y media de la mañana con la celebración de la Misa de Romeros. Tras la jornada de convivencia en los alrededores del Santuario, a las tres se iniciaba la procesión de Bajada entre el disparo de salvas en honor.      

Las andas de la Virgen fueron portadas por los santeros que mandó como manijero Antonio Nieto Villa, que, junto a fieles y devotos, la llevaron sobre sus hombros por la carretera de la Sierra de Aras en una jornada de incertidumbre meteorológica, que obligó a disponer la protección de trono e imagen con una cobertura de plástico transparente.

A las siete de la tarde, entre una finísima llovizna, María Stma. de Araceli era recibida en la Puerta de la Mina por la Corporación Municipal, el Clero y la Corte Aracelitana, que preside como Aracelitana Mayor, Elvira Cruces Vera, acompañada por Araceli Díaz Sánchez, Araceli María Egea Cuenca, Tania Frías Gutiérrez, Araceli María Lara García, Araceli López Guerrero y Araceli Montilla Parejo. 

Era el momento del relevo, simbolizado en un ramo de flores y un montón de buenos deseos para el reinado que comienza. Instantes cargados de emoción y lágrimas en los ojos de quienes asumen el papel de representar a la mujer lucentina en estas fiestas y la corte saliente, encabezada por Araceli Ranchal Rodríguez, que lo cede tras disfrutar de la intensa experiencia durante un año.

Tras el recorrido por las calles de Lucena, entre fandangos de Lucena y cantos aracelitanos, la Virgen llegaba pasadas las nueve de la noche a la entrada de la iglesia de San Mateo, donde fue recibida por el párroco lucentino de la parroquia de Ntra. Sra. de los Remedios, Francisco Delgado Alonso, interpretándose en su honor la Salve Solemne y el himno compuesto en 1948 por el maestro Aramburu.

Allí, sobre su altar mayor, permanecerá María Santísima de Araceli hasta su regreso a su Santuario, para recibir diariamente la multitudinaria visita de los lucentinos y aracelitanos.

Las espléndidas fotos que acompañan a esta crónica las firma nuestro colaborador gráfico Jesús Cañete.

GALERÍA: La Bajada abre un nuevo ciclo aracelitano sembrando devoción por las calles de Lucena