viernes 28.01.2022

El Obispado repartirá huchas en las catequesis de la Diócesis para la misión de Picota

El Obispado repartirá huchas en las catequesis de la Diócesis para la misión de Picota
El Obispado repartirá huchas en las catequesis de la Diócesis para la misión de Picota
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La Misión Diocesana de Picota, auspiciada por al Real Archicofradía de María Santísima de Araceli y el Obispado de Córdoba, y a cuya cabeza se encuentra el sacerdote Leopoldo Rivero, ya atiende diariamente a unos 150 niños y 40 adultos en su comedor social en esta ciudad peruana.
 
El proyecto, que tiene com fin último la construcción de la Casa Hogar-Virgen de Araceli, que cuidará, atenderá y hospedará a niñas desamparadas, está vinculado desde su inicio a la Obra social del 450 Aniversario de la Coronación Canónica de la Patrona de Lucena, y en su financiación se han implicado distintos colectivos. Durante los dos últimos años se han sucedido numerosas actividades, almuerzos o más recientemente, un desfile de modelos benéfico organizado por AFAMMER para colaborar con este proyecto, que dirigen Leopoldo Rivero y Juan Ropero, un sacerdote del municipio cordobés de Iznájar, que ejercen como párrocos de la feligresía englobada en la iglesia de la Virgen del Perpetuo Socorro en la ciudad de Picota, un núcleo urbano de 10.000 habitantes aproximadamente y capital de la provincia homónima, situada en la selva amazónica de Perú y compuesta por alrededor de cien pueblos. En la ciudad de Shamboyaco, distante una y media en coche de Picota, la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli levantará la Casa Hogar-Virgen de Araceli, para lo que ya se ha procedido a la adquisición del terreno. 
 
Para colaborar con el proyecto, el Obispado ha anunciado que se distribuirán unas huchas con el eslogan "Sienta un niño a tu mesa" que se repartirán en las catequesis de los niños de Primera Comunión de la Diócesis de Córdoba para animar a todos los fieles a colaborar con el sostenimiento del comedor.
 
Además, se ha puesto en marcha la iniciativa de apadrinar a un niño de Picota para cubrirle gastos de alimentación y material escolar durante un año, cuyo coste diario es de tan sólo un euro. Con esta iniciativa se pretende hacer una llamada a la solidaridad con aquellos que no tienen nada.