viernes 05.06.2020
Lucena Hoy

Lourdes Fuentes, Pregonera de las Fiestas Aracelitanas: "Mi pregón apela a un imaginario común en el que todos podemos de un modo u otro sentirnos reflejados"

Lourdes Fuentes
Lourdes Fuentes
Lourdes Fuentes, Pregonera de las Fiestas Aracelitanas: "Mi pregón apela a un imaginario común en el que todos podemos de un modo u otro sentirnos reflejados"

Hoy, a eso de las ocho de la tarde, debería sonar en el Palacio Erisana la 'Marcha de Infantes' para dar inicio al acto de proclamación de la Aracelitana Mayor y su Corte de Honor, abriendo las Fiestas Patronales. 

Tras las emociones de la imposición de bandas a María Araceli Zamorano Cantero, Aracelitana Mayor, y su Corte de Honor, formada por su hermana Marta, Olga Cantizani Silvestre, María Espejo Doblas, Ana Belén Huertas Calzado, Carmen Pilar Lara Egea y Marta Molero Rodríguez, las calles del centro de la ciudad y el recinto ferial deberían cubrirse con un manto de luz formado por cientos de miles de pequeñas lámparas leds y el cortejo oficial debería avanzar, pausado y solemne, por el pasillo central de la Plaza Nueva para alcanzar un templo de San Mateo abarrotado, deseoso de asistir al Pregón de las Glorias de María Stma. de Araceli.

De no haber sido por la pandemia de coronavirus que nos ha tocado vivir, una mujer lucentina, cuya vida profesional ha estado siempre ligada al mundo de la radio, cuya voz se ha metido en nuestros hogares durante años, poniendo alegría, reflexión y entretenimiento a nuestras vidas, estaba llamada a subir hoy al altar mayor de San Mateo y situarse a la derecha de la Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, para dar vida a su Pregón a la Madre Dulce y Buena. Lourdes Fuentes, que tantas veces se ha ocupado de la retransmisión en directo a través de Radio Lucena de nuestras Fiestas Aracelitanas, era esta noche la encargada de contarnos su versión más personal de ese imaginario común que para Lucena y los lucentinos supone la devoción aracelitana. Su pregón de hoy quedará inédito por el momento, suspendido en el tiempo, aguardando aires limpios de amenazas y momentos más propicios al contacto con quienes queremos, aunque el sentimiento será el mismo. 

- ¿Cuántas veces había soñado Lourdes Fuentes con realizar y pronunciar este pregón mientras lo retransmitía desde Radio Lucena?

Con toda franqueza, ninguna.  Es algo que nunca me había planteado y mucho menos en plena retransmisión: procuraba estar pendiente del propio pregón y de cuestiones más o menos técnicas del propio evento en el que trabajábamos. El mundo de la comunicación tiene sus códigos y ese es el medio en el que me siento cómoda: lo del pregón es un paso más allá y tal vez por mi carácter tímido no es un papel en el que me haya visualizado fácilmente. Es cierto que alguna vez tuve que subir al atril, pero son las circunstancias las que lo propiciaron, no algo que a priori pudiera planear o imaginar.  

Hay situaciones que nos sobrepasan y que cambian el orden de los acontecimientos. Lo importante en primer lugar es la salud y contener la pandemia

- ¿Y cómo ha reaccionado ante esta situación sobrevenida de la suspensión de las Fiestas por el coronavirus?

Era lo más lógico. Hay situaciones que nos sobrepasan y que cambian el orden de los acontecimientos. Lo importante en primer lugar es la salud y contener la pandemia, salir de esta todos juntos, lo demás ya se irá viendo. La vida cotidiana se ha visto alterada y las precauciones necesarias han de tomarse en serio, porque es el único modo de echar el freno a la crisis sanitaria que nos embarga: hay vidas que se han perdido y otras que se están jugando en primera línea. Nosotros tenemos que hacer lo que sea necesario para detener el avance de la enfermedad: la vida es lo único que no puede reemplazarse. Han sido unos días raros, rarísimos, pero es lo que hay. Cuando se anunció oficialmente el estado de alarma se sobreentendía que la Semana Santa, que ya estaba próxima iba a verse afectada, y según avanzaban los días, ya conocíamos que otros acontecimientos (nuestras fiestas patronales, pongamos por caso) iban a seguir el mismo camino.

- Cuando decide finalmente aceptar el encargo de la Archicofradía, ¿qué ideas, sentimientos o vivencias son las primeras que le surgen como prioritarias para conformar su pregón?

2019 había sido un año digamos que “peculiar” en lo que a la salud se refiere, un punto de inflexión, en el que finalmente decides qué es lo que verdaderamente importante y qué lo accesorio. Creo que antes o después todos tenemos un momento similar en nuestra biografía en el que miras tu vida bajo otra perspectiva.  De manera que cuando tras unos días de reflexión acepté el encargo de la Real Archicofradía pensé justamente en eso, en las veces en que a lo largo de los siglos las personas frente a frente con sus miedos y angustias habrían hecho promesas a su devoción predilecta. Pensé en si sería capaz de reflejar esa sensación sanadora de alivio y de presencia de M. Santísima de Araceli en la vida de cada devoto.

- ¿Cómo se escribe un pregón?

Puedo hablar de mi proceso, que no necesariamente tiene que ser el único. Lo primero es la fase de “recopilación” en la que de manera desordenada y muy arbitraria vas recibiendo pequeñas visitas de la inspiración sugiriendo una y otra vía de abordaje: es la tormenta de ideas, que suele acecharte en las noches a punto de dormir o en los momentos más insospechados. Por eso siempre tengo una libreta a mano o la grabadora del móvil. Luego viene el momento de poner todo sobre la mesa como un gran puzle que montar. Ideas a medio desarrollar, emociones, vivencias… una amalgama que ahora tendrá que tener una estructura y un sentido. Descartas, seleccionas, añades, quitas…

Y cuando piensas que ya está todo armado, vuelves a quitar, a incluir… Si además por naturaleza eres alguien tan inseguro como una servidora, prepárate para estar corrigiendo hasta el último minuto…

Dicen que cada devoto tiene en su interior un pregón a su patrona, a la que le reza desde la cuna, y esa idea de un modo u otro es la que subyace.

- ¿El pregón ya estaba definitivamente terminado?

Casi. Pero tengo que reconocer que el curso de los acontecimientos frenó el empujón final. De todos modos me remito a lo que he dicho en la cuestión anterior: estaré quitando y poniendo hasta última hora.

- Presentó a Magdalena Rueda con su introductora ¿Qué le mueve a confiar en ella?

Nuestra amistad, para empezar y para continuar su pasión innegable por todo lo que tiene que ver con las tradiciones lucentinas, su profunda devoción aracelitana y en un plano más íntimo el saber que igual que yo, también había superado un momento delicado de salud en el año que se nos fue.

- Sabe que muchos lucentinos y aracelitanos esperan que ponga muy alto el listón. No le voy a pedir que nos revele el contenido de su pregón porque tendremos que esperar quizá un año para escucharlo, pero ¿cómo definiría el estilo del mismo?

Muy sencillo. Apelo a un imaginario común en el que todos podemos de un modo u otro sentirnos reflejados. Un pequeño mosaico en el que cada tesela ya sea vivencia personal, historia colectiva, acción de gracias, oración compartida…  tiene un sentido único en sí misma y constituyente de un conjunto unitario. Dicen que cada devoto tiene en su interior un pregón a su patrona, a la que le reza desde la cuna, y esa idea de un modo u otro es la que subyace.

- Usted ha escuchado casi todos los pregones de los últimos años por su trabajo como periodista ¿Cuál o cuáles le dejaron más huella?

Me pone en un compromiso, porque de todos y cada uno de ellos he admirado algo. Se nota especialmente cuando la emoción expresada emana del interior y del convencimiento más profundo de quien lo proclama. Y en este sentido podría aportar muchos nombres.  Para evitar una nómina interminable, voy a mencionar solamente, uno que no viví en la radio en directo, sino en el viejo transistor de mis abuelos en el año 1974: el del recordado Luis Beato García. Yo aun no había cumplido los seis años pero no olvidaré en los ojos de mi abuela el impacto que le producían aquellas palabras tan bien dichas y que pude redescubrir años más tarde cuando mi compañero Pepe Artacho, lo rescataba en Alborada Musical cada vez que llegaba el mes de mayo.

- ¿Se ve dando su pregón en septiembre u octubre o preferiría hacerlo ya en 2021?

El pregón gira en torno a la celebración de las fiestas aracelitanas, de modo que si se trasladan del primer fin de semana de mayo a cualquier otra fecha ése será su momento: es decisión de la Real Archicofradía.  A mí, particularmente me gustaría en mayo de 2021. Las flores de mayo son las más hermosas, el día de la Virgen es el primer domingo de mayo… pero que hay que dar el pregón en otoño, en lugar de en primavera, pues con gusto lo haremos.  Lo importante es que sea en torno a Ella y sobre todo que estemos a salvo de posibles contagios, que con la salud no se juega.

- Alguna otra cosa que desee añadir

Quisiera expresar desde aquí mi  gratitud a la Real Archicofradía por una oportunidad de manifestar en voz alta lo que cualquier devoto de la virgen siente. Es un enorme privilegio.