miércoles 22.09.2021

En los últimos años han cerrado sus puertas 172 comercios locales

En los últimos años han cerrado sus puertas 172 comercios locales
En los últimos años han cerrado sus puertas 172 comercios locales
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El desarrollo industrial de las últimas décadas del siglo XX trajo consigo un gran incremento del sector comercial en Lucena situándola como referente de compras para el sur de la provincia. Del mismo modo que el impulso económico propició entonces una gran efervescencia comercial, la agudización de la crisis económica en estos últimos años está teniendo un efecto inverso sólo atenuado a ojos del usuario por el reciente desembarco de algunas franquicias de moda, que han abierto el debate entre los comerciantes. Mientras que para parte del sector constituyen un acicate para atraer más compradores, para otros serán la «puntilla» al comercio tradicional.

Según los datos del Anuario de La Caixa 2010, en 2009 existían en Lucena 1.082 actividades comerciales minoristas, de las que 646 pertenecían a sectores diferentes al alimentario, destacando el gran número de establecimientos de hogar (198) y moda (168). La cifra representa un crecimiento mínimo de apenas un cuatro por ciento con respecto al año 2004.

Sin embargo los datos de estos últimos años hablan claramente de la pérdida de establecimientos en algunos sectores. Según un estudio de la Cámara de Comercio de Córdoba, entre 2006 y 2009 desaparecieron hasta 172 actividades comerciales minoristas, destacando el cierre de establecimientos de moda (40) menaje y ferretería (24) o material y muebles de oficina, con 20 tiendas menos. Otro sector muy castigado ha sido el de las tiendas de muebles, en el que se cerraron hasta 18 comercios, en su mayoría ubicados en el entorno de la carretera nacional 331, tras la entrada en funcionamiento de la autovía A45, que convirtió en un desierto bulevares comerciales como el de Los Santos.

La endémica ausencia de un tejido asociativo fuerte y unificado, la intermitencia del apoyo municipal a las iniciativas de unas asociaciones poco representativas, los problemas de aparcamiento del Centro —subsanados con la entrada en funcionamiento del parking de la Plaza Nueva— y la caída en picado del consumo han sido algunos de los detonantes de esta situación en los últimos años. Así las cosas, el pasado año desaparecieron en el centro de la ciudad decenas de establecimientos, como permiten constatar el estudio de la Cámara de Comercio de Córdoba, el análisis de los datos de desempleo o el simple paseo por las calles del centro, en las que cada vez es más fácil encontrar locales que se traspasan o alquilan.

Tampoco ha ayudado a paliar esta situación la incapacidad de los colectivos empresariales y el propio consistorio para dar forma y consolidar un centro comercial abierto.  Desde hace unos años este tipo de ayudas se conceden a través de las asociaciones de comerciantes. Incluso las ayudas que se han venido otorgando para trabajos de urbanismo comercial, que han permitido  en los últimos años el arreglo de numerosas calles del centro de la ciudad, por ejemplo la calle Canalejas, serán concedidas ahora a través de la petición de estas asociaciones. Sin embargo, el pasado año, sólo un colectivo empresarial optó a las ayudas para este tipo de proyectos y su solicitud fue desestimada por la Delegación Provincial de Comercio al no poder constatar la solidez del proyecto o la representatividad real del colectivo solicitante, según explicó recientemente el delegado provincial Turismo, Comercio y Deporte, Juan Torres.

Uno de los efectos inmediatos de esta situación de crisis es la volatilidad de las nuevas actividades comerciales, como constata un reputado agente inmobiliario local, que habla de "aperturas y cierres express", al señalar que «son muchos los que empujados por el paro se aventuran a abrir una tienda y desisten en menos de seis meses». Como consecuencia de ello, el precio de los alquileres en el Centro ha bajado en torno a un 20% en los dos últimos años, aunque no así el de los locales en venta, que según las agencias de la propiedad inmobiliaria consultadas siguen siendo escasos y mantienen la consideración de «valor seguro» de cara al futuro por parte de sus propietarios, sobre todo tras la mencionada llegada de las primeras franquicias.
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