sábado 15.08.2020

Las naves industriales lucentinas se llenan de placas solares

Las naves industriales lucentinas se llenan de placas solares
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En los seis primeros meses del año la gerencia municipal de Urbanismo de Lucena aprobó 16 proyectos presentados por industrias lucentinas para la implantación de instalaciones solares fotovoltaicas sobre tejado para conexión a la red. El número de solicitudes solo en la primera mitad del año triplica el de los proyectos presentados durante 2009 y quintuplica al de 2008. 
En ese mismo periodo de tiempo se solicitaron licencias para producir unos 4.200 KW, una potencia que sería suficiente para cubrir las necesidades de unas 1.350 viviendas o una ciudad de unas 5.000 personas.

La producción de energía eléctrica por este sistema resulta interesante para todo tipo de empresas, a las que ofrece una fuente de ingresos adicional y segura, aprovechando la fácil integración de miles de metros cuadrados de placas solares en las cubiertas de sus naves industriales en estos momentos de crisis económica. La inmensa mayoría de las solicitudes aprobada por la Gerencia de Urbanismo son para instalaciones de 100 KW, aunque la gama es muy amplia y va desde los 20 kw de las más pequeñas hasta los 1.000 kw de las mayores.

Además, la proliferación de este tipo de iniciativas ha traído consigo la creación de numerosas empresas especializadas en su instalación, poniendo las bases de un potente sector vinculado a las nuevas tecnologías, la investigación y el desarrollo sostenible, aspecto en el que incidirá en unos meses el Centro de Formación en Energías Renovables que se construye en el parque empresarial Príncipe Felipe y los nuevos ciclos formativos implantados este mismo año en el IES Marqués de Comares.

Y es que, hasta el momento, la realización de este tipo de instalaciones cuenta con importantes subvenciones por parte de las distintas administraciones, y las compañías eléctricas están obligadas a comprar al usuario esa electricidad durante un largo periodo de tiempo a un precio superior al normal, recibiendo luego el diferencial por parte del Estado. Sin embargo se trata de un marco no exento de riesgos, ya que el sector ha crecido como la espuma y ya se atisban en el horizonte recortes en las ayudas para la implantación de estos sistemas y en la bonificación establecida por el gobierno para la compra de la energía producida.
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