martes 09.08.2022

Opinión: "Lucena, a un paso de la Red de Juderías de España"

Opinión: "Lucena, a un paso de la Red de Juderías de España"
Opinión: "Lucena, a un paso de la Red de Juderías de España"
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Es poco frecuente encontrarse reuniones en los ayuntamientos en plena tarde. Y mucho menos encontrar una unidad sin parangón en una corporación municipal. Lucena se distingue por ambas cosas. Sorprende llegar y encontrarse el forastero con estas particularidades, grata sorpresa sin duda.

Desde esa unanimidad corporativa arranca el fervor con el que el Ayuntamiento, y numerosas instituciones de la ciudad subbética, arman la estrategia encaminada a conseguir la inclusión en la Red de Juderías de España.

Así pues, no es nada extraño encontrarse al alcalde, Juan Pérez, y a su concejal de Cultura y Turismo, Manuel Lara Cantizani, subidos en un coche de más de diez años recorriendo la península, junto con la concejal de la oposición, Teresa Ruiz Canela, en busca de importantes apoyos de otras ciudades que ya pertenecen a la mencionada Red de Juderías. En esa búsqueda de apoyo a su candidatura, y como refuerzo de ella, han visitado las ciudades de Córdoba, Toledo, Ávila, Segovia, Tarazona, Tudela, Estella-Lizarra y Calahorra; próximamente visitarán Jaén, Tortosa, Sevilla y Girona.

La importancia de éstas visitas radica, no solo en el manifiesto apoyo que éstos municipios ofrecen a Lucena, sino en el hermanamiento que todas ellas asumen al compartir Historia, fundiendo pasado y presente en hechos tales como que el gran filósofo y poeta Yahuda Ha-Levi –nacido en Tudela en el S.XI– estudiara en Lucena, que el filósofo y médico Ibn Rusd –mundialmente conocido como Averroes– residiera en Lucena o que se tenga documentado el paso del gran rabino, médico y filósofo Cordobés Maimónides por la villa lucentina.

Dejando crónicas, textos, documentos, edificios, y vestigios varios aparte, el descubrimiento reciente de la necrópolis judía en el conocido paraje como “Ronda Sur”, recordemos que tiene hasta la fecha una extensión de 3.742 metros cuadrados de superficie excavada hasta ahora, y se han encontrado 346 tumbas o enterramientos excelentemente diferenciados, y en perfecto estado de conservación, ha supuesto un antes y un después para las aspiraciones de la villa. La certeza de que las tumbas hayan sido encontradas sobre marga geológica y arqueológicamente estéril, es decir, sin que fueran tocadas por el hombre con posterioridad a su sepultura, junto con su exacta orientación al este, según manda la tradición judía, constituyen el aval científico con el que se quiere demostrar que Lucena fue uno de los núcleos hebreos de mayor relevancia no sólo de Al-Andalus, sino muy posiblemente del mundo conocido allá por los siglos X y XI.

Archiconocidos son los importantes restos de sinagogas y casas del centro de la ciudad , tales como la Iglesia de San Mateo, comprobándose que ha sido construida sobre una antigua sinagoga, o la de Santiago, que fuera erigida utilizando material de otras sinagogas, y que ocupaba entonces los arrabales de la ciudad –fuera del recinto amurallado de predominio judío.

Muy importantes son las lápidas hebreas encontradas en el centro de la ciudad, esto es dentro de las murallas, ambas fundamentales para la certificación de la impronta judía de la ciudad en un tiempo de esplendor que numerosas fuentes consultadas no dudan en tildar, como referíamos con anterioridad, de ciudad judía vital dentro de la etapa más brillante y esplendorosa del judaísmo hispano –como argumenta el catedrático y hebraísta de fama mundial D. Francisco Cantera Burgos en su obra fundamental “Sinagogas Españolas”-, y posiblemente uno de los centros judíos neurálgicos de la humanidad in illo tempore.

Como afirma el hebraísta, humanista e historiador antes mencionado, profesor Cantena Burgos, Lucena, al término de la unión de Al-Andalus y en su desintegración y por tanto al comienzo de los reinos de taifas, brota con importancia por ser un centro distinguido de fomento de estudios rabínicos, curiosamente bajo los auspicios del que entonces fuera señor de Granada, el rey zirí Badis.

Es por tanto una época, exponente del renombre que alcanzó Lucena, donde predominan talmudistas de la talla de Ishaq ibn Gayyat (Isaac Ben Gayyat), Ishaq Alfasi (Isaac Al-Fasí) y Josef ibn Migas. Sería imposible recoger en un artículo los centenares de testimonios, estudios, libros, textos y referencias que numerosas fuentes han puesto a mi alcance para acercarme a la que sin duda volverá a brillar como la que fue importante centro de saber y cultura, y podamos todos (lucentinos, cordobeses, andaluces, españoles y los herederos de aquella maravillosa época) sentirnos orgullosos del pasado y presente de “La Perla de Sefarad”.

Para terminar, permítanme afirmar sin ningún género de dudas, sin ambages y sin adulación alguna, que el trabajo del que he sido testigo estos días en la ciudad de Lucena merece una justa mención, la que sinceramente espero sea la definitiva inclusión de la ciudad dentro de la Red de Juderías de España. Porque la Historia así lo escribió y el esfuerzo presente así lo reclama. Auguro una peregrinación a escala no solo nacional sino internacional, y desde mi pequeña contribución cual granito de arena a la montaña aquí contemplada, espero que los mensajes y artículos vertidos por las redes sociales y demás medios de comunicación surtan efecto, y mi llamada de atención sea escuchada allende las fronteras.

Emilio López-Carrasco Cañada. Periodista.
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