Lunes 16.12.2019

PUBLICACIÓN EN EL BOJA

Cultura autoriza la excavación de la fosa común de la Guerra Civil y represión franquista que se ubica en el cementerio Virgen de Araceli

Estas actuaciones específicas se llevarán a cabo en colaboración con familiares directos de víctimas, entidades memorialistas y ayuntamientos de las localidades donde se pretenda intervenir.

Imagen de la entrada del cementerio Nuestra Señora de Araceli.
Imagen de la entrada del cementerio Nuestra Señora de Araceli.
Cultura autoriza la excavación de la fosa común de la Guerra Civil y represión franquista que se ubica en el cementerio Virgen de Araceli

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía ha publicado en este miércoles 10 de agosto la autorización para el inicio del protocolo que permitirá la localización, exhumación e identificación genética, si procede, de las víctimas enterradas en la fosa común de la guerra civil y de la posterior represión franquista que se sitúa en el cementerio de Nuestra Señora de Araceli.

La actuación la efectuará la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía y se produce después de haberlo solicitado varias familias lucentinas.

Arcángel Bedmar, historiador especialista en esta materia, ha señalado a LucenaHoy que “está demostrado, a través de testimonios orales, que en julio de 1936 se abrió una fosa” en el camposanto lucentino “para empezar los enterramientos de las personas fusiladas”. De igual forma, explica que también se ha corroborado dicho lugar se utilizó para depositar cadáveres de personas asesinadas.

En cambio, se desconoce si posteriormente se realizaron exhumaciones irregulares para sacar los restos, trasladarlos al osario para quemarlos y convertirlos en cenizas. Además, tampoco se conoce con exactitud el punto en el que se ubicó la fosa, pero “se cree que puede estar en la parte última del cementerio, donde no se ve ningún tipo de lápida, solo separaciones de antiguas fosas”, indica Bedmar.

En el año 2005, se inauguró un monolito de mármol, a la entrada del cementerio municipal Nuestra Señora de Araceli para rendir homenaje y dignificar la memoria de 125 lucentinos fusilados entre los años 1936 y 1937, o muertos en cárceles franquistas o campos de concentración por su vinculación con la República. En este monumento, donde no se hallan restos humanos, están grabados los nombres de los fallecidos y se tituló con la frase “Lucena a las víctimas de la Guerra Civil y la postguerra”.

Además, de Lucena, la Junta de Andalucía acepta el comienzo del procedimiento en Castro del Río, Guadalcázar y Monturque (Córdoba); San Fernando (Cádiz); Cúllar Vega y Padul (Granada); Campofrío y Nerva (Huelva); Alfarnate, Cártama, Colmenar y Villanueva de la Concepción (Málaga); y en Fuentes de Andalucía, Guadalcanal y Palomares del Río (Sevilla). También se acometerán acciones de exhumación e identificación en Marmolejo, en Jáen; Álora, en Málaga, y Camas, en Sevilla.

Estas actuaciones específicas se llevarán a cabo en colaboración con familiares directos de víctimas, entidades memorialistas y ayuntamientos de las localidades donde se pretenda intervenir, todos ellos además solicitantes de las intervenciones en la mayoría de los casos; de la misma forma que en algunos casos la Consejería contará además con el apoyo económico de las diputaciones provinciales.

Por otro lado, la Consejería de Cultura ha autorizado el inicio de los trámites que pudieran permitir la identificación genética de restos encontrados en fosas ya exhumadas anteriormente o en otras cuyos trabajos comenzarán en las próximas semanas. Un proceso que, además, se ve fortalecido tras la reciente firma de un convenio entre las Consejerías de Cultura y Salud y la Universidad de Granada por el que se ha acordado la creación de un Banco de ADN andaluz que permitirá la centralización de las muestras obtenidas de víctimas de la Guerra Civil española y la represión franquista y sus familias, así como las labores de identificación, siempre y cuando sea posible técnicamente.

A partir de la publicación de este anuncio, los familiares, ayuntamientos y personas interesadas dispondrán de 10 días para manifestar las alegaciones que consideren oportunas ante la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía.

Con el inicio de estos trámites, la Junta de Andalucía da un nuevo paso importante  en las políticas de Memoria que promueve desde hace más de 15 años, siendo la reparación a las víctimas y sus familiares uno de los pilares fundamentales de su compromiso. Así se establece también en la futura Ley de Memoria Democrática de Andalucía, actualmente en fase de tramitación parlamentaria, una norma que asume las recomendaciones de Naciones Unidas en relación al informe elaborado por su Comité de Desapariciones Forzadas.

Las intervenciones en fosas constituyen la esencia del trabajo desarrollado desde la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, pues suponen la forma más efectiva de recuperación física y reparación moral de las víctimas y sus familias.