EXPOSICIÓN EN SEVILLA

La Urna de la Demanda Rica y distintas piezas aracelitanas se expondrán en el Círculo Mercantil de Sevilla

El Hermano Mayor de la cofradía aracelitana muestra la Urna de la demanda rica a varias personas en el Santuario de Aras
El Hermano Mayor de la cofradía aracelitana muestra la Urna de la demanda rica a varias personas en el Santuario de Aras

El rico patrimonio de la devoción aracelitana estará representado en la muestra “Hermandades de Gloria: devociones de Andalucía en Sevilla” que se celebra en el Círculo Mercantil sevillano hasta el próximo 4 de noviembre, organizada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla

Realizada en Génova en el siglo en 1717, la urna,  cuyo valor radica tanto en su origen como en la riqueza de los materiales con los que está elaborada, estará acompañada por el estandarte de la Obra Pía que es una reproducción del realizado por Mariano Martín Santoja en el siglo XVIII, y el estandarte fundacional de la filial de la Virgen de Araceli en Sevilla. Así mismo, la hermandad aracelitana de la capital hispalense expone en la muestra la Urna viajera con una imagen de barro del siglo XIX y el manto realizado por la familia Zambrano, el terno de dama caminante, fajín de pedrería, rostrillo realizado en tisú y con pedrería, broches y joyas o el rostrillo de las perlas.

 

Historia de la Urna de la Demanda Rica

En el siglo XVII el Santuario de María Santísima de Araceli, uno de los más célebres y frecuentados centros de peregrinaje y devoción al sur de los Reinos de España, contaba con un reducido número de hermanos, conocidos como “hermanacos”, que no eran sino sencillos hombres de campo, solteros y sin regla alguna, más bien, simples criados. Solían llevar pequeñas copias de María Santísima de Araceli, en modestas urnas de madera y cristal, con las que recorrían los campos y pueblos cercanos, pidiendo limosna para la manutención de la Casa.

En 1705, Juan Banderas, uno de los hermanos al servicio de la Virgen, salió de Lucena pidiendo limosna con una imagen pequeña de la Virgen en su urna. Tras haber andado varios pueblos, llegó a Málaga donde le vino el pensamiento de embarcarse para América ya que creía que reuniría una gran limosna. Para ello, vendió el mulo que llevaba para pagar el flete de su persona y de la pequeña urna y se hizo a la vela sin dar cuenta de nada a la Casa de la Virgen.

Ya en América, emprendió su demanda por los pueblos que encontraba hasta llegar a Córdoba en Argentina.

Un día llegó a la casa de un señor marqués, de ascendencia española, que se enamoró de la hermosura de la Santa Imagen: Al conocer su historia y numerosísimos milagros, acogió a Banderas en su propia residencia, prometiéndole que mandaría hacer para la pequeña imagen que éste llevaba “una urna como no hubiera otra en España”.

Mientras el hermano pedía por el itinerario que el marqués le había señalado, éste le encargó a unos artesanos de Génova la realización de la preciosa urna de ébano con chapadura de concha y nácar, en forma de templete o capilla, con su cúpula sostenida sobre ocho columnas salomónicas con bases y capiteles de plata.

Cierto día de 1717 se presentó en la ciudad de Lucena el hermano banderas conduciendo tres mulas bien cargadas, portadoras de suficiente cantidad de dinero y alhajas, más nueve lámparas de plata y diversos objetos, entre ellos el reloj de sol que se puso en la Sierra de Aras.

La histórica urna cuyos cinco remates se adornaban inicialmente con garzotas de cristal hilado, venía cuidadosamente embalada; al igual que las pequeñas y devotas imágenes de María Santísima y del Niño, profusamente aderezadas con coronas, resplandor, rostrillo y cetro en plata sobredorada, a las que se añadían infinidad de diminutas joyas en oro y plata.

La “Urna Rica”, como la llamamos, por otros conocida como “demanda Mayor” o “limosnera”, quedó depositada al principio en el Santuario, de donde pasó al Palacio Ducal, después estuvo en la Casa de los Condes de Hust y en la de los condes de Valdecañas; permaneciendo hasta hace unos años en los domicilios de las respectivas señoras camareras. Actualmente se encuentra custodiada en la Casa de la Virgen.