lunes 10.08.2020
COFRADÍAS

Galería: La Archicofradía del Carmen protagoniza una estación penitencial huerfana de dos de sus titulares

Con el mismo ambiente de incertidumbre en lo meteorológico que ha venido acompañando a lo que llevamos de Semana Santa, comenzaba el Martes Santo lucentino desde el altozano del Carmen. La antigua cruz de guía y los característicos faroles de la Venerable Archicofradía de Ntra. Señora del Carmen abrían a las 19:15 horas las puertas del atrio de su templo, del que en esta ocasión solo pudimos ver salir a uno de los tres pasos procesionales que esta hermandad lucentina, nacida en 1606 y que sigue trabajando duro para mantener viva su estación penitencial y su dilatada historia, ha venido procesionando en los últimos años.

La hermosa talla de Ntro. Padre Jesús en su Entrada en Jerusalén, obra del antequerano Diego Márquez Vega, en 1769, monta sobre el asno realizado en el año 1778 por el lucentino Luis Tibao y Lara, autor también de la pequeña pollina que completa desde un punto de vista iconográfico la escena, como pusieron de manifiesto los documentos hallados en su interior durante la restauración efectuada en el año 2000 por el egabrense Salvador Guzmán. Ayer fue su manijero Joaquín Cabrera Navarro.

Este año el desfile procesional quedaba huérfano, al no poder contar con la bellísima imagen de la Virgen de los Dolores –por segundo año consecutivo– y Ntro. Padre Jesús de la Humildad, que quedaban en su templo por los consabidos problemas de la cofradía para encontrar un manijero para los mismos. Ambas imágenes estaban representadas en el cortejo procesional, la primera con el corazón atravesado por siete puñales que lleva prendido en el pecho de su saya, el segundo a través de sus potencias, prendidas en sendos cojines portados por hermanos de la cofradía en esta tarde de hábitos marrón-carmelita, de escapularios e incienso, de humildad y gran belleza plástica en la bajada desde la colina del Carmen o en la subida de la cuesta del Castillo y de esfuerzo y entrega abnegada de los santeros en el siempre complicado camino de vuelta, con el "premio" final de la cuesta del Carmen.

Las fotos que acompañan esta reseña son de Sergio Rodríguez.

Galería: La Archicofradía del Carmen protagoniza una estación penitencial huerfana de dos de sus titulares