martes 11.05.2021
Cofradías

Galería: Luto y consternación en la procesión del Santo Entierro

Atmósfera de aflicción durante la tarde del Viernes Santo en Lucena. Escalofríos en cada esquina del itinerario de la procesión del Santo Entierro. Un santero del Señor devolvió a Nuestro Padre a La Capillita y se marchó para siempre. El impactante fallecimiento de la contraesquina del manijero del Nazareno atribuló la segunda jornada del Triduo Pascual. Pepe Ranchal Jiménez se despide del mundo terrenal antes de volver a vestirse de blanco el primer domingo de mayo justo detrás del timbre de la Virgen de Araceli. Un hombre caracterizado por el afecto y la sonrisa que transmitía a cada persona que se cruzaba con él. Un veterano de la noble tradición que recibía con simpatía y afabilidad a los jóvenes que se añadían a las innumerables cuadrillas para las que fue aviado.

La junta de gobierno de la Venerable Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, cuyos algunos de sus miembros portaban la vara con lágrimas en los ojos, decidió, de acuerdo la normativa y reglamentos eclesiásticos, redoblar el luto y el silencio en el desfile de la Urna de Cristo Muerto.

Los compañeros de Pepe Ranchal en el recorrido de la mañana se ausentaron de la estación de penitencia para llorar en común unión su repentino fallecimiento. Los santeros de la Santa Cruz, Santo Entierro, Santa María Magdalena, San Juan Evangelista y Nuestra Señora del Socorro anduvieron abatidos y con las baquetas del tambor quietas hasta el Llanete y los pasos regresaron a la calle con un sigilo emocionante. Unida al mutismo, la Sociedad Didáctico-Musical Banda de Música tan solo interpretó la Marcha Fúnebre.

Los componentes del órgano que preside Gonzalo Beato Cantizani cogieron con discreción un palio reservado para los cirineos del Salvador. Además, se suspendió el tradicional saludo oficial a las puertas del Palacio de los Condes de Santa Ana.

Con el plumífero y las rosas negras, tal y como se había planteado con anterioridad a la trágica noticia, la cuadrilla de Javier Ortiz López de Ahumada coleó al Cristo Yacente de Miguel Verdiguier desde las 20:00 horas. A partir de las seis de la madrugada, este grupo atendió las indicaciones del cuadrillero Manuel Ortiz López de Ahumada y procedió, alrededor de los penitentes, exteriorizando, de un modo ejemplarizante, respeto y seriedad.

Miguel Ángel Redondo Calvillo, terminó, junto a sus elegidos y una corte de mantillas, la santería de la Virgen del Socorro. Una de las barras del palio de la Titular mariana mostraba un largo lazo negro. La Santa Cruz, con el trono y  los alistados por Rubén Bueno Guerrero; Santa María Magdalena, al mando de David Trujillo Maireles; y San Juan Evangelista, dirigido por Jesús Algar Sauca; completaron la quíntuple escena.

Una representación de la Corporación Municipal, bajo mazas cubiertas también de negro, integrantes de las cofradías de gloria y pasión, dirigentes de la Agrupación; el juez decano y una delegación del Colegio de Abogados participaron en el cortejo.

El sepelio por el eterno descanso de Pepe Ranchal Jiménez se celebrará esta tarde,  a las 17:00 horas, en la iglesia parroquial de Santo Domingo. Descanse en paz.

Reportaje fotográfico de Sergio Rodríguez.

Galería: Luto y consternación en la procesión del Santo Entierro