sábado 15.05.2021
Cofradías

Galería: La Virgen de la Soledad augura la Resurrección en Lucena

 

Soledad y llanto tardíos. La cuadrilla de Ángel Custodio Serena Varo entregó a Lucena a la Dolorosa de la parroquia de Santiago Apóstol entre la tarde del Sábado Santo y la madrugada del Domingo. Veintiséis santeros ataviados con túnica y capirotes negros santearon a la Virgen en un recorrido con principio y fin en el barrio judío y extendido hasta el centro de la localidad.

Constituida en 1564, la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad consolida su devoción mariana con 800 hermanos. De ellos, dos centenares acompañaron con una vela y el característico esparto a su Titular en el itinerario penitencial. Un cuerpo de devotos considerable, de los mayores de estos ocho días, y que dotó de especial solemnidad al cortejo.

La Agrupación Musical Santa Cruz de Benamejí se situó al frente de un desfile que remataba la Banda de Música de Lucena. Multitud de lucentinos y vecinos de diferentes municipios de la comarca contemplaron una homilía singular y plástica.

Entre las novedades de este año, la hermandad incorporó un cuerpo de acólitos formado por cuatro ciriales, revestidos con vetustas dalmáticas; y un pertiguero que estrenaba indumentaria. Además, se mostraron por primera vez los dos candeleros altos que custodian la cruz de enagüilla.

Desde septiembre del 2015, Antonio Bejarano es el vestidor oficial de la Soledad. Actualmente, este afamado profesional realiza la misma función en corporaciones ilustres de Sevilla como la Hermandad de El Cachorro o la Sacramental de Los Gitanos. En esta ocasión, la Virgen, con un tocado muy austero y un corazón de plata y dorado, lució un fajín, bordado en oro fino por Martín Santoja y diseñado por Javier Aguilar, donado por el manijero.

En cuanto al adorno floral, diseñado por miembros del órgano que preside Jesús Díaz Torres, incluyó rosas de pitiminí, bouvardia, clavellinas y rosas de color negro en el friso y claveles blancos y helechos en las ánforas.

Una corte de mantillas formada por alrededor de 140 mujeres precedía a la Imagen que modeló en 1988 el imaginero, escultor y restaurador sevillano Luis Álvarez Duarte. Las saetas de cantaores como Raúl Montesinos, Francisco Moya González “Kiki de Castiblanco”, Evaristo Cuevas y su hermano Manolo y el hijo de este culminaron el tiempo de Pasión. Una letra de Antonio Nieto rompió la noche y estremeció al público que abarrotaba el Llanete de Santiago. “Soledad lloras tu pena, por la muerte del Nazareno, y llora Lucena entera, por la muerte de un santero”. El consuelo de la Resurrección serena el dolor de una Semana Santa eternamente morada.

Galería: La Virgen de la Soledad augura la Resurrección en Lucena