miércoles 25.11.2020
Crisis Coronavirus

GALERÍA: El centro de Lucena se resigna a echar la persiana a las seis de la tarde para ayudar a controlar la pandemia

"Son las normas y hay que cumplirlas, aunque esta pandemia nos va a llevar a la ruina" comentaba esta tarde el camarero de un establecimiento de hostelería del centro de la ciudad mientras recogía las últimas mesas de su terraza, minutos antes de las seis de la tarde.

Comercio y hostelería son los principales afectados por las medidas restrictivas que van desgranando las distintas administraciones en su intento por reducir el contacto social y, con ello, el avance de la pandemia. Por eso el propietario de una tienda de moda femenina lamenta con resignación "tener que reducir el horario de venta con la que está cayendo", aunque lo da por bien empleado "si sirve para evitar que nos encierren de nuevo", algo que –asegura– "sería la puntilla definitiva, ahora que empiezan a activarse tímidamente las ventas y después de lo que llevamos pasado este año". 

Son impresiones que muy bien pueden representar el sentir general de muchos de los pequeños empresarios que esta tarde han comenzado estas dos semanas de nuevas restricciones. Sus establecimientos dan vida al centro de la ciudad, donde se concentra el grueso del comercio considerado "no esencial", como tiendas de ropa, zapaterías, complementos, joyería... y numerosos establecimientos de hostelería y restauración. Sin ellos, en pocos minutos, el centro comercial se ha ido apagando, desapareciendo el tránsito de peatones hasta dejar imágenes inusuales como las de una Plaza Nueva prácticamente desierta a plena luz del día, que nos retrotraen al estado de alarma y al confinamiento general que se pretende evitar con estas medidas.

Las imágenes de esta galería las firma nuestro fotógrafo habitual Jesús Cañete.

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