domingo 23.01.2022

Amarrao por Santiago. Besapiés de Ntro. Padre Jesús amarrado a la Columna (fotos). Por Jesús Ruiz Jiménez

Amarrao por Santiago. Besapiés de Ntro. Padre Jesús amarrado a la Columna (fotos). Por Jesús Ruiz Jiménez
Amarrao por Santiago. Besapiés de Ntro. Padre Jesús amarrado a la Columna (fotos). Por Jesús Ruiz Jiménez
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Tarde grande en Santiago, cuarto domingo de Cuaresma.
 
El vecino más ilustre del barrio aparece presto y dispuesto para recibir a sus vecinos del arrabal castizo, y con ellos a toda una ciudad, porque en su infinita mirada de rabia contenida y bondad a partes iguales, cabemos todos los que vibramos con el que –ya el Jueves Santo– estará dispuesto a salir a las calles abarrotadas, ojalá que pausado, para reinar en la tarde de uno de esos días que brillan más que el sol.
 
Es tarde de domingo, de las primeras corbatas y de los trajes que dormitaron en el armario esperando volver a lucir en la solapa la insignia de su cofradía. Es el goteo incesante, a veces ingente de fieles y devotos, que quieren besar sus píes y estremecerse con su penetrante mirada.
 
Es tarde de cuadrillas, que tras el primer café ya inician un paseillo informal, sin tambor, para acudir hasta Él, ya con nervios en sus adentros y sintiendo como el corazón les da un vuelco tras cruzar el cancel del templo de Santiago. El Señor de la Columna está ahí, frente por frente a esos hombres que pensarán que ya queda muy poquito para tener ese privilegio de portar al monumento del Dios Flagelado que, sepa Dios cuando volverá a posarse sobre sus hombros.
 
La tarde de ese domingo esperado donde ya el aroma huele a lo que está por venir, Él fue el Alfa que abrió la Cuaresma allá por el Miércoles de las Cenizas en la frente y Él será el Omega del fin de la espera, porque todo en esta vida siempre es una víspera.
 
Jesús Ruiz Jiménez "Gitanito"

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