Viernes 18.10.2019

La congregación de Salesianas del Sagrado Corazón, que gestiona el comedor social, abandonará Lucena el 31 de agosto

La orden realizará una reestructuración que obligará al cierre de algunas de sus comunidades debido a la falta de vocaciones y la avanzada edad de muchas de las hermanas. Las Salesianas llegaron a Lucena hace tres años, han gestionado el comedor social y han realizado labor pastoral en las parroquias de la Sagrada Familia y Santiago. El comedor se seguirá gestionando desde la parroquia.

Componentes de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús en Lucena. Foto: Cedida
Componentes de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús en Lucena. Foto: Cedida
La congregación de Salesianas del Sagrado Corazón, que gestiona el comedor social, abandonará Lucena el 31 de agosto

Las tres hermanas de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, que desde hace tres años residen en la antigua residencia de Jesús Abandonado y que durante todo este tiempo se han ocupado de la gestión diaria del comedor social Virgen de Araceli –atendido por voluntarios de Cáritas– tarea que han compartido con una amplia labor pastoral en las parroquias de la Sagrada Familia y Santiago, abandonarán Lucena el próximo día 1 de septiembre.

La congregación –que volvía hace tres años a Lucena, donde ya estuvo presente hace algunas décadas, a cargo del Asilo de Niñas Huérfanas existente en su día en la calle Ancha– realizará en los próximos meses una reestructuración, habida cuenta de la avanzada edad de muchas de las hermanas y de la importante falta de vocaciones, lo que obligará al cierre de algunas de las casas con las que cuentan actualmente –dieciocho en nuestro país, tres de ellas en Córdoba, donde también están presentes en residencias de la tercera edad de Palma del Río y Villanueva del Duque–. 

"Se tienen que cerrar algunas casas para reforzar otras comunidades", indicaba a LucenaHoy la hermana Caty, que señalaba que desde la dirección de la orden se ha tenido en cuenta que Lucena es una ciudad que cuenta con numerosos sacerdotes, dos conventos y un importante número de catequistas, que garantizan la labor pastoral, por lo que ha optado por dejar nuestra ciudad "para hacer más fuerte nuestra presencia en lugares más difíciles", como la misión "Virgen de Araceli" de Picota, Perú, donde la orden también está presente y a donde viajará alguna de las hermanas que actualmente se encuentran en Lucena.

La hermana Caty indicaba que durante este tiempo en Lucena "nos hemos sentido muy bien acogidas, no hubo dificultades y hemos trabajado mano a mano con la comunidad para consolidar el proyecto del comedor social, que hoy está ya muy estabilizado, y hemos realizado la labor pastoral encomendada". También recordaba la religiosa Salesiana el trabajo realizado para devolver la actividad al edificio de la antigua residencia de Jesús Abandonado, cerrado desde algunos años atrás.

Ahora, será el párroco de la Sagrada Familia, Francisco Jesús Campos, quien se haga cargo de la gestión del comedor social y el mantenimiento del conjunto de la parroquia.

Las tres hermanas de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús serán despedidas el 31 de agosto, a las 20:30 horas, con una misa que se desarrollará en la parroquia de Santiago, en la que han trabajado durante este tiempo en Lucena.

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