domingo 26.06.2022

David Moreno, manijero del Encuentro: "En Lucena debemos respetar más los desfiles procesionales"

David Moreno, manijero del Encuentro: "En Lucena debemos respetar más los desfiles procesionales"
David Moreno, manijero del Encuentro: "En Lucena debemos respetar más los desfiles procesionales"

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"Es lo que mi padre me dijo en su día y lo que yo he hecho". David Moreno Cantero, manijero de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, fue a aviar a sus 27 santeros a la casa de cada uno de ellos con una botella y una copa de vino y un puro. A sus 35 años, aprecia con agrado la evolución en la estampa del santero. Por el contrario, reprueba la pérdida de formalidad en el compromiso que se adquiere con un manijero. Este lucentino, enraizado en la calle Zamora, justo al lado de la iglesia de las Madres Filipensas, sede de la Hermandad del Encuentro, elogia la labor de las cofradías lucentinas y demanda más respeto por parte de los lucentinos en los desfiles procesionales.
 
-¿Qué santería quiere hacerle a Nuestro Padre Jesús de la Bondad?
Para mí entender, el Cristo lo pide, es un paso para que sea reposadito, mandao de costao a costao sin que se vaya del hombro.
 
-¿Piensa que este Cristo ya tiene un paso definido?
Este paso, ha habido muchos manijeros y cada manijero le ha dado un paso distinto. Yo lo he visto pingao, al estilo de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna, pingao un poquito solo, también, en algunas ocasiones, lo he observado venir andando. Por todo ello, no creo que tenga todavía un paso concreto. No se le han hecho dos santerías iguales dos años seguidos.
 
-¿Es de su agrado la restauración de la talla que se ha realizado recientemente?
Sí, para mí ha sido un acierto. El Cristo, en sí ya era hermoso, pero ahora lo han mejorado todavía más. No se podía haber hecho mejor.
 
-¿Cuándo te otorgaron la manijería y cuáles fueron tus primeros sentimientos?
La manijería me la concedieron en el puente de la Inmaculada Concepción del año 2012. Y los sentimientos fueron bastantes porque, no solo le profeso una devoción al Cristo, sino también al barrio, porque yo me críe en una casa que está a unos metros de la iglesia de las Madres Filipensas, concretamente en la calle Zamora. En este lugar viví veinte años, desde que nací hasta que me fui hace unos años. Además, mis abuelos paternos y maternos también han vivido en esa misma calle. De pequeño, yo jugué un montón de veces en la puerta de la iglesia. Finalmente, mis padres se casaron en este templo y mis hermanos y yo fuimos bautizados en él. Así, mis emociones surgen tanto por la imagen como por el barrio y la gente que él habita.
 
"Muchas veces nos enorgullecemos por traer a los mejores saeteros de Andalucía, pero luego no sabemos escucharlos"
-¿Por qué se planteó ser manijero?
Por la devoción que le tengo al Cristo, al barrio, y por la Hermandad del Sagrado Encuentro porque me parece que es una de las cofradías que, poco a poco, está creciendo y se está abriendo paso en la Semana Santa de Lucena.
 
-¿Las exigencias económicas de las cofradías a los manijeros son desmesuradas?
Hay cofradías y cofradías. Yo puedo hablar concretamente de las dos con las que yo te he tenido relación como manijero, que ha sido con la de las Servitas, puesto que fui manijero del Cristo de la Humillación en el año 2011, y la del Encuentro y no han sido muy exageradas. Puede ser que, a veces nos quejemos, pero cuesta mucho dinero sufragar un desfile procesional. La mayor exigencia son las papeletas.
 
-¿En qué situación se encuentra la santería?
Yo la santería antigua no la he vivido, yo empecé a santear en 1994, y solo la conozco por mi padre. La santería ha cambiado para bien y para mal. Para bien, por ejemplo, la estampa del santero, que ahora van bien vestidos; a la hora de santear hay más respeto por la imagen. Para mal, ahora no hay tanta palabra y formalidad como antes. Hace años, ibas a aviar a un santero y eso es lo que había, aunque fuera cualquier manijero a proponerle salir en otro paso. Ahora, por desgracia, eso no ocurre tanto.
 
-¿Cómo debe ser una junta? ¿Existe actualmente demasiado protocolo?
El protocolo depende del manijero. A mí personalmente las juntas me gustan de cante. En primer lugar, tomar una copa y una tapa y luego prefiero que nos sentemos a cantar. Yo no soy partidario de levantar, como hacen otros manijeros, y proponer ratos de charlas. Yo me inclino más por sentarnos y que escuchemos el cante y levantarnos a la hora de perol. Y, ante todo, que haya vergüenza y educación.
 
-Indique, en su opinión, lo mejor y aquello mejorable de la santería.
Yo pienso que se deberían mejorar las estaciones penitenciales, pero no solo por parte de las cofradías, sino también en lo referente a las personas que están en las calles. Hay que mirar por el desfile y no atravesar las calles cuando están en ellas los hermanos de vela. Debe haber más respeto al paso procesional y, también, a la saeta. Muchas veces nos enorgullecemos de traer a los mejores saeteros de Andalucía, algo que es verdad, pero luego no sabemos escucharlos. En cambio, lo que más me gusta son el orden y el planteamiento previo que las cofradías hacen de las estaciones de penitencia. Las cofradías reciben muchas críticas, pero hacen un trabajo estupendo, siempre con mucho cariño y con seriedad, algo que muchas veces no se aprecia por parte del pueblo.
 
-¿La santería ha de renovarse o recuperar enseñanzas y costumbres del pasado?
Algo que se ha perdido es la manera de ir a aviar al santero. Yo personalmente lo he hecho como antes. He ido casa por casa a aviar el tío y le he dado a cada uno su puro. Es algo que recuperaría. Cuando he ido a aviar a mis santeros, he llevado mi botella de vino, mi copa y mi puro. Y, finalmente, hemos compartido un rato de charla sobre santería. Los manijeros presentes y futuros deberían hacerlo porque es una vivencia muy bonita, te abren las puertas de su casa, ves a su familia y, hasta en algunos casos, se canta. Es lo que mi padre me dijo en su día y lo que yo he hecho.
MANUEL GONZÁLEZ
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a patrocinio ss

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