Miércoles 13.11.2019

Francisco Requerey: "Las cofradías se han volcado más en la santería que en sus hermanos"

 

Sin temor a los cambios y con la voluntad de favorecer una evolución beneficiosa de las hermandades lucentinas
Francisco Requerey: "Las cofradías se han volcado más en la santería que en sus hermanos"
Sin temor a los cambios y con la voluntad de favorecer una evolución beneficiosa de las hermandades lucentinas. Francisco Requerey Ramírez, nuevo presidente de la Agrupación de Cofradías, expresa con nitidez lo que demasiada gente piensa pero muy pocos se atreven a manifestar públicamente. La transparencia, la naturalidad y la osadía son sus credenciales para una empresa compleja y desagradecida. Recuperar la naturaleza y el esplendor de la Semana Santa y engrandecer el papel de los hermanos son los propósitos que subraya desde el inicio.
 
-¿Por qué decide presentarse como candidato a presidir de la Agrupación de Cofradías?
En un principio, como ya se barajaba la posibilidad de que el anterior presidente no siguiera, se pensó la idea de que algún miembro de la junta de oficiales accediera al cargo. Me lo propusieron a mí y me lo pensé, porque es un reto importante. Finalmente, tras meditarlo, tomé la decisión de aceptar.
 
-En su primer discurso manifestó sin ambages que es un cometido poco reconocido y difícil y que supondrá un largo y tortuoso camino, ¿qué ocurre para que así sea?
En estos últimos cuatros años, en los que yo he trabajado activamente como secretario, y antes, durante un año, en la junta gestora, he observado que esta institución, a pesar de la importancia que debe adquirir dentro de este pueblo por la idiosincrasia que tenemos, compuesta por las cofradías y la santería, creo que años atrás ha estado infravalorada. En cualquier acto que organizaba la agrupación se ha demostrado, a lo largo de mucho tiempo, el desinterés por parte de los hermanos mayores y las juntas de gobierno. Por ejemplo, una de las convocatorias oficiales que en teoría debe ser de las más relevantes del curso, es el pregón de Semana Santa y no está tomando auge entre los propios cofrades. Se ven más caras políticas que hermanos y en San Mateo se ven la mitad de los bancos vacíos.
 
-¿Cuáles pueden ser las causas de esta desafección?
Las cofradías pienso que se han volcado mucho más en la santería que en sus hermanos. Se está presionando mucho a la santería y estamos exponiendo prácticamente casi toda la financiación de una cofradía en los propios santeros. Incluso en la organización de cultos, la garantía es la santería porque se le exige o recomienda asistir. Y en todo eso, a los hermanos de vela se les da de lado, aunque sucede que cuando se les avisa, tampoco acuden.
 
-¿Cómo piensa resolver esta coyuntura?
Esto no es una labor de un año para otro. Hay que motivar a los hermanos, invitarlos a los actos y cultos; realizar convivencias y ratificar el principio de que son las almas de las cofradías. No los hacemos partícipes de las hermandades y están aumentando las personas que alumbran cada año a un paso; itinerantes y no constantes. De igual modo, estamos promocionando últimamente en los desfiles de Semana Santa las mantillas –que no las critico-, promovidas por los propios manijeros y cada año hay un propósito de contar con más. En cambio, creo que se debe insistir a los hermanos de cuota ya que en algunas cofradías hay números muy importantes de miembros, en las medianas o punteras, la cifra supera los seiscientos y en la calle no se contempla ni a cincuenta de ellos en la mayoría de los casos.
 
-¿Qué pautas ha seguido para conformar su junta de oficiales?
No ha sido fácil porque el pertenecer a la junta de oficiales de la Agrupación no le llama la atención a todo el mundo. Lo principal que he buscado es gente comprometida y que sean cofrades. De la anterior junta continúan cuatro personas, magníficas en sus quehaceres. Hay una renovación generalizada porque hay otros puntos de vista.
 
-¿Por qué hay una sola mujer en su equipo?
No hay ninguna razón ni motivo aparente ninguno. La pregunta podría ser al contrario si hubiera trece mujeres y un hombre ya que tampoco pasaría nada. Es una simple coincidencia. En el mundo cofrade tengo más relación con hombres que con mujeres. La integración de la mujer es algo totalmente superado.
 
-¿Cuáles van a ser sus medidas más inmediatas?
Poner a la Agrupación en el sitio y rango que le corresponde. Este es mi principal objetivo; situarla justo detrás de la Iglesia por todo lo que representa.
 
-¿Qué desea modificar del reglamento de régimen interno?
Con arreglo al estatuto marco diocesano y con las modificaciones que ha habido en los últimos años, habrá que estudiar los puntos que no coincidan con el estatuto de la Agrupación porque ya hace bastante tiempo que se aprobó.
 
-¿Cómo entiende la relación de las corporaciones religiosas y del órgano que las estructura con el Ayuntamiento?
Fundamentalmente de colaboración mutua. Siempre se ha hablado mucho de la subvención del Ayuntamiento y que estamos siempre bajo el yugo de esa ayuda. Tenemos el proyecto de hacer un estudio económico sobre la repercusión de la Semana Santa y manifestar todo lo que mueve. Que no es tan solo sacar pasos y manchar las calles de cera.
 
-¿En muchas ocasiones se ha diluido el verdadero sentido de la Semana Santa?
Esto lo ha dicho no hace mucho el obispo de Córdoba. No podemos desvirtuar la Semana Santa y las estaciones penitenciales y acercarlas mucho al turismo porque no es de lo que se trata. Tenemos que seguir un camino igualado y no entremezclarlo, imperando siempre el sentido religioso que es la finalidad. Las cofradías y las juntas de gobierno tenemos que cumplir unas normas dentro de la Iglesia. Yo no tengo por qué decirle a los componentes de las juntas de gobierno que asistan a misa todos los domingos, pero es sorprendente que haya algunos que si me apuras no saben ni rezar el Padrenuestro. También hay críticas a los sacerdotes, pero estos, con mucha razón, nos reprochan que las cofradías ni participen en los actos que organizan o se queden en la puerta del templo. Y luego, cuando hay que mover el trono, está toda la junta de gobierno. Lo de los 'curas floreros' ya ha pasado de moda.
 
-¿La autoridad de la Agrupación es plena sobre el resto de las hermandades?
Esta entidad posee bastante más poder de lo que nos pensamos. Como muestra, tiene la facultad incluso de dejar a alguna cofradía dentro en el templo, de prohibirle la estación de penitencia. Por supuesto, yo no quiero hacer esto, ni jamás se me ha pasado por la imaginación.
 
-¿A qué se debe dedicar esta institución?
Ha de velar por el buen funcionamiento de la Semana Santa y coordinar los horarios para una buena puesta en escena de las cofradías en la calle. Hay una dificultad añadida en Lucena que es el itinerario común. Los problemas que surgen es porque no se ha creado ningún recorrido oficial y yo soy partidario de una carrera oficial. Antes había diez cofradías y ahora hay diecinueve. Esto conlleva una evolución y se debe ceder por cada parte.
 
-¿Tiene sentido la existencia de una hermandad sin una base consolidada de hermanos?
No, ninguno. Repito que una hermandad no son los integrantes de la junta de gobierno sino los hermanos de vela. Una cofradía no se puede reducir a ello. Si no tiene hermanos, no tiene razón de ser.
 
-¿Debería limitarse la permanencia en las juntas de gobierno?
El tiempo de presencia en las juntas de gobierno lo marcan los estatutos, como mínimo cuatro años. Lo que no es de recibo es irse de la propia hermandad cuando se termina el mandato. Por otro lado, una persona no puede estar más de cuatro años en el cargo que le corresponda, ahora bien, sí puede hacerlo en otra función. También ocurre el fenómeno de ir rotando en juntas de gobierno de diferentes cofradías sin lograr la identificación como hermano de cuota de ninguna asociación religiosa.
 
-¿El vigor de la santería debilita a las cofradías?
Hoy en día sostengo que sí, la santería está por encima de las cofradías. Cuando la cantera que se adentran en las delegaciones de jóvenes, que tampoco existen muchas en Lucena, todo va encaminado a terminar santeando. De hecho, a una convocatoria santeril van mil personas y si es cofrade vamos tres.
 
-¿En qué situación se encuentra la Semana Santa de Lucena?
Tiene muy buena salud y para mí, como lucentino, es la mejor Semana Santa del mundo. Lo que sí echo muy en falta son los desfiles procesionales. Está demostrado que cuando una procesión sale a la calle no hay gente ni siquiera en las aceras porque no hay nada que ver, solo la procesión, la gente que va acompañando a la santería y poco más. No se ha cuidado la indumentaria de los hermanos tampoco. No termino de entender que miembros de juntas de gobierno vayan con una vara y zapatillas de deporte o con la túnica por las rodillas. Igualmente, hay cofradías que antes sacaban 300 hermanos y ahora son 30.
 
-¿Cómo pretende solucionar los desajustes del Domingo de Ramos?
Lo primero que habrá que hacer es reunir a las partes implicadas y sentarnos a hablar. Soy el primer defensor del diálogo y si tenemos que ceder todos un poquito, debemos aceptarlo. Este es un problema enquistado durante mucho tiempo y ha sido causa de problemas y dimisiones y no veo conveniente dejarlo tal como está. Si es posible, me gustaría arreglarlo antes de la Semana Santa próxima por lo que debería estar medianamente preparado antes del pleno de enero.
 
-¿Cómo se está desarrollando el proceso electoral de la Cofradía del Carmen?
Ahora mismo, bastante bien. Se han presentado dos candidaturas y las votaciones son el domingo 21 de junio y siempre cumpliendo el reglamento. Sucederá lo que la mayoría de los hermanos determinen.
 
-¿Es el momento adecuado para el surgimiento de otra cofradía en Lucena?
Esto ya se ha efectuado, con todas las documentaciones en regla y aprobado por el Obispado. Yo no voy a ser el que diga sí o no. Tendrá que seguir los plazos estipulados para realizar la primera estación de penitencia pero, como cofradía agrupada, goza de los mismos derechos que cualquiera. Lo que sí es cierto es que no sé hasta qué punto será bueno la proliferación de más cofradías. Hubiera sido partidario de haber consolidado y potenciado las que hay.
MANUEL GONZÁLEZ