martes 11.05.2021

La misa, concelebrada, contó con la presencia de los sacerdotes de distintas parroquias lucentinas

Las hermanas de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús dejan Lucena tras la misa de despedida celebrada ayer en Santiago

La congregación –que volvía hace tres años a Lucena, donde ya estuvo presente hace algunas décadas, a cargo del Asilo de Niñas Huérfanas de la calle Ancha– realizará en los próximos meses una reestructuración que obliga al cierre de algunas de las casas con las que cuentan en España

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Muchas personas quisieron sumarse a la celebración religiosa para despedir a las hermanas de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús.
Las hermanas de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús dejan Lucena tras la misa de despedida celebrada ayer en Santiago

Las presencia de la congregación de Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús en Lucena es ya historia. En la tarde de ayer se celebró en la iglesia parroquial de Santiago una misa de despedida a las compontes de esta orden religiosa que desde hace tres años ha permanecido en la antigua residencia de Jesús Abandonado y que se han ocupado de la gestión diaria del comedor social Virgen de Araceli –atendido por voluntarios de Cáritas–  y de una amplia labor pastoral en las parroquias de la Sagrada Familia y Santiago.

La misa, concelebrada, contó con la presencia de los sacerdotes  de distintas parroquias lucentinas y fue presidida por el Vicario Episcopal de la Campiña y párroco de San Mateo, David Aguilera, y a la misma se sumaron representantes de distintas cofradías y hermandades lucentinas, grupos de catequesis, fieles y amigos.

La congregación –que volvía hace tres años a Lucena, donde ya estuvo presente hace algunas décadas, a cargo del Asilo de Niñas Huérfanas existente en su día en la calle Ancha– realizará en los próximos meses una reestructuración, habida cuenta de la avanzada edad de muchas de las hermanas y de la importante falta de vocaciones, lo que obligará al cierre de algunas de las casas con las que cuentan actualmente –dieciocho en nuestro país, tres de ellas en Córdoba, donde también están presentes en residencias de la tercera edad de Palma del Río y Villanueva del Duque–. 

"Se tienen que cerrar algunas casas para reforzar otras comunidades", indicaba el mes pasado a LucenaHoy la hermana Caty, que señalaba que desde la dirección de la orden se ha tenido en cuenta que Lucena es una ciudad que cuenta con numerosos sacerdotes, dos conventos y un importante número de catequistas, que garantizan la labor pastoral, por lo que ha optado por dejar nuestra ciudad "para hacer más fuerte nuestra presencia en lugares más difíciles", como la misión "Virgen de Araceli" de Picota, Perú, donde la orden también está presente y a donde viajará alguna de las hermanas que actualmente se encuentran en Lucena.

La comunidad ha destacado su trabajo mano a mano con la comunidad para consolidar el proyecto del comedor social 'Virgen de Araceli', que hoy está ya muy estabilizado, la labor pastoral encomendada y el trabajo realizado para devolver la actividad al edificio de la antigua residencia de Jesús Abandonado, cerrado desde algunos años atrás.

Ahora, será el párroco de la Sagrada Familia, Francisco Jesús Campos, quien se haga cargo de la gestión del comedor social y el mantenimiento del conjunto de la parroquia.

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