jueves 30.06.2022

Javier Reyes: 'Llevo 15 santeros que nunca han salido en la Virgen de Araceli'

Javier Reyes: 'Llevo 15 santeros que nunca han salido en la Virgen de Araceli'
Javier Reyes: 'Llevo 15 santeros que nunca han salido en la Virgen de Araceli'

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MANUEL GONZÁLEZ @m_gonzalezgcia
'Le pediré a la Virgen de Araceli que todos aquellos que sufren encuentren pronto consuelo'. Francisco Javier Reyes Ávila es el manijero de los santeros que este próximo domingo día 21 de abril entregarán a María Santísima de Araceli a Lucena. El objetivo fundamental para este manijero ha sido aviar a personas que nunca hayan procesionado sobre sus hombros a la Patrona de Lucena. Trece años esperando un nombramiento que desde el 23 de diciembre está compartiendo con su familia y con sus amigos, aunque sin olvidar a aquellos que también podrían haber pertenecido a su cuadrilla. El manijero de la Bajada entiende la vida anudado a su familia y protegido por María Santísima de Araceli y Nuestro Padre Jesús Nazareno.
 
1.-¿Cuándo se planteó que quería ser manijero de María Santísima de Araceli en su romería de Bajada?
Todo vino a raíz de la santería de la Bajada del año 2000. Aquella cuadrilla la mandó Domingo Fernández y salimos con él un grupo de amigos. Hicimos una santería magnífica y lo pasamos muy bien. Yo pensaba que era difícil que se repitiese nunca más. Y, por ello, me decidí a solicitar la manijería en el año 2001. Aparte de esto, y lógicamente, el fervor que le tenemos en mi familia a María Santísima de Araceli, sentimiento que va por delante cualquier otro aspecto. Sobre todo, el sentimiento mariano que existe en mi casa. Por ejemplo, mi hermana fue dama en el año 1996.
 
2.-¿Qué significa para usted y su familia la Virgen de Araceli?
Para nosotros la Virgen de Araceli es mucho, por no decir todo, junto con Nuestro Padre Jesús Nazareno. Nos hemos criado muy cerca de él toda mi familia, concretamente a veinte metros de la Capilla. La Virgen de Araceli es un valor muy preciado de este pueblo y, además, nosotros siempre hemos vivido las Fiestas Aracelitanas de manera intensa, son momentos para reunir a la familia. En mi familia todos somos creyentes y consideramos muy necesario el vínculo con Nuestra Patrona.
 
3.-¿Cómo son los momentos inmediatamente posteriores a recibir esa llamada que te anuncia que eres manijero de la Bajada de María Santísima de Araceli?
Lo primero que pensé es ¿por qué yo? Hay mucha gente que espera esa llamada. Actualmente, creo que la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli acumula sobre unas cuarentas cartas de personas que quieren ser manijeros de la Virgen en la Bajada. Después, una alegría enorme. El día que me concedieron este honor, en Lucena los niños iban a entregarles sus cartas a los Mensajeros Reales, y para mí llegaron los Reyes por adelantado. En un siglo, solo cien personas son manijeros de la Virgen de Araceli en la Bajada y yo soy una de ellas. Se mezclan muchas emociones: alegría, melancolía, júbilo...
 
4.-¿En qué se basó para confeccionar su cuadrilla?
Lo que ha prevalecido sobre todo es el hecho de buscar a santeros que no hubieran salido nunca antes en alguna procesión de María Santísima de Araceli, ni en su Día, ni en la Bajada, ni en la Subida, ni en ningún traslado. En mi cuadrilla hay quince componentes –de un total de veintidós- que se estrenan como santeros de María Santísima de Araceli. El principal objetivo ha sido este. Por supuesto, que sean santeros y amigos míos. Eso es lo que más a mí me ha motivado. También te da pena y coraje porque el número es limitado. A todos los que no salen conmigo que sepan que no los he olvidado. Ha habido amigos míos principales que se han quedado atrás y una de las razones para elegir entre unos y otros ha sido la circunstancia de que ya hubieran salido en la Virgen.
 
5.-¿Qué le ha transmitido a sus santeros en las juntas?
Ha sido una mezcla de todo. Obviamente es una santería y no se puede hacer de cualquier forma. Primero porque es la Virgen de Araceli y hay que hacer una buena santería. Y los diferentes sentimientos se han impuesto en todas las juntas. Hemos compartido vivencias, historias, emociones. Ha habido tanto risas como lágrimas.
 
6.-¿En qué se diferencia una junta de Semana Santa y una de la Virgen de Araceli?
Diferencias hay muchas y ninguna. Una junta será siempre una junta a la que van un grupo de amigos, los que se conocen a fortalecer la amistad y los que no, a comenzarla. Lo que distingue a la Virgen de Araceli es que somos muy pocos los elegidos. No todo el mundo tiene la suerte de salir en la Virgen de Araceli. Hay algunos que salen muchas veces, otros que no salen ninguna y otros que salen una vez nada más. En mi cuadrilla hay un santero que pensaba que no iba a salir en la Virgen de Araceli, tiene cincuenta y dos años y la Virgen ha querido que salga ahora. Para este hombre, estas juntas han sido totalmente distintas. Con estas connotaciones, estás más entregado, implicado, se sabe que es una cosa que no pasa siempre.
 
7. ¿Cómo ha soñado el día de la Bajada?
Pues un día con mucho calor y mucho sol. Con mucha gente, Lucena tiene ganas de ver a la Virgen de Araceli. Hay personas que están un año entero sin contemplar a la Virgen de Araceli porque no tienen la posibilidad de subir, sobre todo las personas mayores, y tener en Lucena a la Virgen durante mes y medio para ese tipo de personas es algo muy grande. Para ellas va dedicada esta santería. Me la imagino con ese tipo de gente, con mucha juventud, porque cada vez más los jóvenes se implican más en las cuestiones religiosas, hecho que veo estupendo. Una santería de unión y una santería que llegue a los que vamos debajo, que nos transmita y que nos coja un pellizco.
 
8.-¿Qué le va a pedir a María Santísima de Araceli?
Lo que le voy a rogar personalmente, me lo guardo. Lo que sí voy a pedirle de verdad es que todos aquellos que sufren que encuentren pronto consuelo; aquel que está parado que encuentre pronto trabajo, aquel que tiene una dolencia que tenga cura, aquel que tenga un problema que encuentre pronto una solución. Vivimos unos tiempos muy difíciles, la situación es inmensamente mala. Traer a la Virgen de Araceli a Lucena significa un bálsamo para todas esas heridas y con ese propósito vamos a hacerlo.

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