sábado 31.10.2020

Luis Lara, manijero de la Esperanza: "Esta es la primera manijería pedida y conseguida por mí mismo"

Luis Lara, manijero de la Esperanza: "Esta es la primera manijería pedida y conseguida por mí mismo"

.

Sábado Santo del año 2013. Luis Lara Cantizani (20-06-73) reúne por primera vez a los santeros de María Santísima de la Esperanza en la taberna cofrade de la Cofradía del Huerto. Una hermandad que conmueve el alma de un manijero curtido. En aquellos momentos iniciales, apretó el timbre de la Titular de la Cofradía de la Columna contra su corazón. Después de dirigir cinco cuadrillas, cumple un reto personal agigantado por vivencias experimentadas en su infancia y por circunstancias familiares.

-Después de ser manijero de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el año 2002, ¿qué sucede para que intente repetir la responsabilidad en los Titulares de la Cofradía de la Columna?
Precisamente, el haber sido manijero de Jesús me descubrió la capacidad de poder, por mí solo y por mi cuenta, optar a una manijería de una gran envergadura. Yo fui manijero de Nuestro Padre Jesús Nazareno gracias a mi padre que fue el cuadrillero. Realmente, la idea originaria es que mi padre con sus amigos hubieran santeado a Jesús. Como finalmente le tocó muy tarde para ellos por la edad que tenían, yo disfruté de tal honor. Sinceramente, mi padre formó parte de la junta de gobierno de la Venerable Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno con el planteamiento de ser él manijero. Como mi santería salió muy bien, pues también pensando en la relación que habíamos tenido mi familia con la Cofradía de la Columna, forjada a través de tantísimos años, pues me hacía muchísima ilusión por mí mismo acceder a esta manijería. Esta es mi primera manijería pedida por mí y conseguida por mí.
 
-¿Qué considera esencial para realizar una buena santería a María Santísima de la Paz y Esperanza?
Lo primero es tener una muy buena cuadrilla, que creo que así lo hemos hecho. Además, es fundamental que los santeros crean en la palabra del manijero el día que este les explique a todos cómo quiere desarrollar la santería. Si todos confían en mí como yo confío en ellos, tiene que salir bien seguro.
 
-¿Influye la posterior santería de Nuestro Padre Jesús de la Columna en la confección de la cuadrilla de María Santísima de la Esperanza?
En mi caso, yo monté primero la cuadrilla para La Columna y esa cuadrilla la amplié para la Esperanza. No la hice pensando en cambiar santeros porque no lo voy a hacer. Pensé que me habían otorgado la manijería de La Columna y, posteriormente, la cuadré para la Esperanza. Es una auténtica pena con la gente tan maravillosa que hay en la cuadrilla que cuatro no puedan procesionar a La Columna. Seguro que el año próximo estarán con nosotros todos los ratos que puedan. De hecho, salvo uno, todos tienen santería en la Semana Santa del año 2015.
 
-¿Qué momentos destaca de los vividos hasta el momento?
Uno de los más bonitos fue cuando repartí los sitios. No he visto gente más nerviosa, incluso yo. Parecía que era la primera vez que íbamos a santear. Aun llevando amigos de toda la vida y santeros que han salido conmigo siempre. Hay algunos con los que he podido santear 20 veces juntos. Había una tensión tremenda. Ese día lo recuerdo como muy especial. También les concedí los sitios a amigos que, en otras ocasiones, han sido menos favorecidos, y ahora están muy contentos.
 
"Creo que se les están perdiendo un poco las formas a los pasos de palio"
-¿Las exigencias económicas de las cofradías a los manijeros son desmesuradas?
En mi caso, yo he optado a esta manijería sabiendo a lo que me exponía y la cofradía no ha pedido nada que no supiese previamente. Hay cofradías que tienen más necesidades que otras, en algunas sus miembros trabajan más, hay juntas de gobierno que gestionan las hermandades de forma diferente... Yo asumo los requerimientos de la cofradía y soy consecuente con mis decisiones. No ha habido nada fuera de lo normal.

-¿En qué situación se encuentra la santería?
En lo concerniente a los pasos en la calle, la veo muy diferente a hace muchos años. Lógicamente, la situación económica actual se aprecia en las juntas. Antes había más gasto y ahora se ha reducido. Por otro lado, creo que se le está perdiendo un poco más las formas a los pasos de palio que a los Cristos. No defiendo que se tengan que mover como ocurría antes con las santerías de contras, pero está rozando el límite del aburrimiento debajo de un paso de palio.
 
-¿Cómo debe ser una junta? ¿Existe actualmente demasiado protocolo?
Cada uno lo hace a su estilo, hay quien le imprime más protocolo, como las juntas oficiales a las que asisten las juntas de gobierno de las cofradías. Yo fui manijero hace muchos años y también organicé juntas oficiales. Ahora estoy recortando lo referente a las juntas. A una junta vino la cofradía, los chupones que vienen son los justos y estoy tratando que la santería se quede entre los santeros, los tambores y el porrillas.
 
-Indique, en su opinión, lo mejor y aquello mejorable de la santería.
Respecto a lo mejorable, hay pocas cosas. Va cambiando, por ejemplo ahora los santeros se acercan más a las cofradías. La gente se comporta bastante bien en las juntas. Tal vez, solo insistiría en nuestra tradición y en la idiosincrasia del arte de la santería que se está perdiendo un poco, aunque también los tronos son más pesados que antes y tampoco hay que santear de contras. En cuanto a lo mejor, son las amistades que crean entre la gente que llega nueva y los que ya están y el recuerdo tan magnífico de los ratos santeros.
 
-¿La santería ha de renovarse o recuperar enseñanzas y costumbres del pasado?
Como todo va cambiando y evolucionando, los santeros se visten mejor que se vestían antes, los pasos se adornan mejor y, en definitiva, solo procuraría no perder las características más genuinas de la santería de antes en cuanto a la alegría de los pasos de palio. Me gusta observar el movimiento de las bambalinas.
MANUEL GONZÁLEZ

.

a patrocinio ss1