domingo 23.01.2022
Lucena Hoy

LUNES SANTO

Manuel Jiménez: "La santería de mi padre en 1984 es el principal motivo de esta manijería de la Virgen de las Angustias"

Como se comprueba en el desarrollo del texto, esta conversación se mantuvo antes de que David Peñalver Moscoso contrajera la responsabilidad de procesionar a Cristo Resucitado, cuadrilla de la que también formará parte Manolo Jiménez

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Manuel Jiménez mandará el próximo Lunes Santo a la cuadrilla de la Virgen de Piedra. JESÚS RUIZ "GITANITO"
Manuel Jiménez: "La santería de mi padre en 1984 es el principal motivo de esta manijería de la Virgen de las Angustias"

Los siseos y la bonhomía de Pepe “Jilón” se proyectarán con peculiar intensidad el Lunes Santo. El vástago conserva las directrices del progenitor y ha conjuntado a amigos y a santeros aficionados. A principio de febrero, invitó a la cuadrilla de José Jiménez a una junta y las evocaciones indestructibles se renovaron entre saetas de santería y abrazos entrañables. Manuel Jiménez Corredera, manijero de la Virgen de las Angustias, nos aporta otra perspectiva de este arte autóctono en un nuevo capítulo de la serie de entrevistas que hemos seleccionado a modo de muestra representativa. Como se comprueba en el desarrollo del texto, esta conversación se mantuvo antes de que David Peñalver Moscoso contrajera la responsabilidad de procesionar a Cristo Resucitado, cuadrilla de la que también formará parte Manuel Jiménez.

-¿De qué modo se reflejará la santería del 1984 que mandó su padre de la Virgen de las Angustias este Lunes Santo?

Santerilmente no sé porque no había nacido y no la recuerdo. En cuanto a amistad y santería será prácticamente lo mismo ya que la línea de la cuadrilla que he hecho es muy similar. Todos mis amigos, lo que es una charpa de santería, los he juntado, y para el resto he buscado santeros que son aficionados. Aquella santería no pude verla porque en aquellos momentos no había vídeos, sí tengo referencias de santeros que salieron con él que me dicen cómo fue. En cualquier caso, la manijería de mi padre en 1984 es el principal motivo por el que yo soy ahora manijero. Es una santería que siempre se ha comentado mucho en mi casa y a través de las amistades de santería. Todos dicen que fue un año muy completo y siempre he tenido en mente esta campana por eso y, aparte, por la devoción que siento hacia la Virgen de Piedra puesto que es una de las procesiones que más me gusta de la Semana Santa.

-¿Qué recuerdos guarda de su padre referentes al mundo de la santería?

Todos. Yo empecé la santería de la mano de mi padre y he estado en las juntas con él desde los tres o cuatro años, siempre que fueran santerías de amigos. Y luego también estuve con él en la Cofradía de Jesús Caído. Las primeras vivencias que he tenido de santería han sido con mi padre. Siempre que él santeaba, yo iba al lado, en todos los últimos años que salió y así se ve en las fotos.

-¿Qué sintió cuando los santeros de su padre compartieron con su cuadrilla?

Como he disfrutado de muchos momentos con estas personas porque me he criado con ellos y los conozco desde chicos, la verdad es que sentía mucha alegría puesto que pasamos un rato magnífico de santería de los que ya no se suelen dar, sin preparativos, lo que es un reunión exclusiva de hablar de santerías, de épocas antiguas y de cante.

-¿Qué ha ocurrido en la santería para que haya tres pasos sin cuadrilla a estas alturas de la Cuaresma del año 2016?

La razón fundamental es la economía. Por poco que cueste poner un paso en la calle, el manijero tiene que asumir una serie de gastos mínimos y si hay problemas como los que hay hoy en día en las casas, pues las aficiones son lo último que se tiene en cuenta. Además, también creo que hay una falta de afición. Asimismo, hay personas que son aficionadas pero no se atreven a dar el paso de dar manijerío, no hay esa valentía de decidirse y tener esa responsabilidad debido a que, por ejemplo, conformar una cuadrilla conlleva algunos disgustos.

-¿Las juntas –y otras novedades como las juntas-esquina- se han desnaturalizado? ¿Los excesivos formalismos han ocultado la auténtica esencia?

Más que desnaturalizarse, lo que ha ocurrido es que en las juntas se ha impuesto el protocolo. La gente va a una junta con mucho formalismo estético y todo muy marcado. Yo pienso que una junta es una reunión de amigos, normal y corriente, en la que predomina la santería y el respeto entre los que están allí, pero tiene que haber un ambiente distendido y que las personas vayan a disfrutar. Pueden caber otras cosas de cante, de momentos de risa y de sentimientos, pero que sea todo espontáneo, muchas veces también se quieren forzar hasta los homenajes y las emociones de forma muy premeditada.

-¿Qué se tendría que recuperar de la santería de anteriores generaciones?

La afición, sobre todo. Ser aficionado y que te guste la santería. Si esto ocurre, y tienes que ir a una junta un domingo o un viernes por la noche y no hay nada marcado, ni preparado, pues se acepta perfectamente. Y lo mismo sucede si hay que sacar un santo simplemente con una junta o dos. Esto es lo que está faltando ahora, la afición en lo que de menos era lo que vamos a poner y a organizar, sino vamos a juntarnos, a tomar una copa, a hablar de la santería y a sacar la procesión.

-¿Por qué nunca en Lucena se ha afianzado una asociación como la Peña el Santero?

Esto es un arte y cada persona lo entiende de una manera. Hay familias, charpas, escuelas y cada uno tiene su visión de la santería y eso es muy difícil ponerlo en común.

-¿Sería positivo limitar la exposición pública de diferentes momentos de la santería?

Eso queda a gusto de la persona que lo realice. A mí personalmente no me gusta. Hay momentos íntimos y el que tiene la suerte de estar ahí es el que los va a vivir. Si hay manijeros o santeros que les gusta publicarlo y demás, es cuestión de gustos. Cada persona es dueña de sus actos.

-¿Cómo prevé que transcurrirá el porvenir de la santería?

Es imprevisible. Ahora está cambiando la generación de santeros y se están viendo cuadrillas de gente joven que hacen las cosas bien y santerías buenas. Me consta que se están tomando la santería con mucha afición. Y debido a la situación actual, tampoco tienen tantos medios como para acceder a juntas y demás, y es la afición lo que está sobresaliendo. Puede que haya un cambio de tendencia.