miércoles 22.09.2021

Reportajes cofrades: El ruido de los tambores en el Silencio de la cruz

Reportajes cofrades: El ruido de los tambores en el Silencio de la cruz
Reportajes cofrades: El ruido de los tambores en el Silencio de la cruz
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MANUEL GONZÁLEZ @m_gonzalezgcia
Silencio en Lucena. La luz de Jesús en la cruz. Y el sonido ronco y seco de los tambores enlutados. El 8 de marzo de 1980 se constituyó la Cofradía y Hermandad de Tambores Enlutados del Santísimo Cristo de la Salud y Misericordia (Cristo del Silencio de los Estudiantes). Un hermano mayor en el que confluían la predilección por la percusión y la devoción por el Cristo de la Salud. Francisco Reyes, hermano mayor de ambas instituciones en el año 1980, fusionó la Cofradía del Cristo de la Salud y la Hermandad de Tambores Enlutados. Una decisión que perfiló y concretó el futuro de esta asociación religiosa pasionista. El empuje y el ánimo de la hermandad avivaron a la cofradía.
 
El primer germen de esta cofradía se sembró el 8 de marzo del año 1955. El profesor salmantino José Garzón Durán, un amante de la Semana Santa de su tierra natal, estableció una cofradía en el instituto Marqués de Comares –antiguo instituto laboral- influida por la austeridad y recogimiento castellanos. Este docente no permaneció en Lucena más de dos años. El recorrido inicial de esta cofradía se singularizó por la rapidez en sus avances.
 
La primera salida del Cristo de la Salud y Misericordia sucedió el 7 de abril, en la madruga del Jueves al Viernes Santo, del año 1955, justo un mes después de que se organizara la cofradía. La primera imagen en la que pensaron José Garzón Durán y otros profesores y estudiantes del instituto Marqués de Comares fue un Cristo de Pablo de Rojas que reposaba en el desaparecido convento de las Clarisas. Esta imagen cristífera despareció de Lucena en el transcurso de la segunda mitad del siglo XX. Las conversaciones con las religiosas se estancaron y la cofradía del Cristo de la Salud y Misericordia se decantó por el Cristo de los Desamparados –su antigua advocación-. La efigie pertenecía a la parroquia de San Mateo y aparecía en el retablo mayor del derruido 'Hospitalico', edificio emplazado donde con el paso del tiempo se construyó la casa-hermandad del Silencio.
 
A lo largo de muchos años, esta hermandad experimentó un tremendo auge, sujetada por alumnos y profesores del instituto Marques de Comares. Este motivo supuso que se le empezara a conocer como la Cofradía de los Estudiantes. La primera estación de penitencia, en el señalado año 1955, atrajo a una cantidad extraordinaria de personas e incluso se organizó un cortejo de mantillas.
 
El frecuente cambio de profesores y alumnos en el centro educativo referido mermó la base de la cofradía. Con el objetivo de reanimarla, la Hermandad de los Judíos Arrepentidos de Baena escoltó con sus tambores enlutados en los años 1969 y 1970 al Cristo de la Salud y Misericordia. Este es el origen de la posterior Hermandad de Tambores Enlutados de Lucena. La presencia de los tambores provocó un impacto tremendo en Lucena al tratarse de un hecho inaudito. La asociación baenense desistió de trasladarse a Lucena en años posteriores y para conservar la percusión se erigió la Hermandad de Tambores Enlutados del Silencio en el año 1971.
 
El toque del tambor que se asimiló fue muy similar al tradicional de Baena. Pepe Morales y otros baenenses que estuvieron viviendo en Lucena fueron los artífices del nacimiento de la agrupación de tambores enlutados en Lucena. El 21 de marzo de 1971 se oficializó la hermandad. El número de componentes se cerró en treinta y tres, y, así, se hizo coincidir con la edad de Cristo. En un principio, y entre los años 1971 y 1980, coexistieron dos hermandades completamente distintas, la Cofradía del Silencio y la Hermandad de los Tambores Enlutados. Dos hermandades independientes acompañaban a un mismo Titular en una única estación de penitencia.
 
La junta de gobierno actual, que encabeza Jesús Rodríguez, coloca entre sus objetivos principales armonizar lo máximo posible el sonido de los tambores enlutados. En octubre se abre el período de ensayos en la peregrinación a la Sierra de Aras. En los alrededores de la ermita se percute el tambor recubierto de tela negra durante una hora y media aproximadamente y también se debate sobre el toque más idóneo. Durante la Cuaresma, los ensayos se programan para los lunes, miércoles y viernes de 20 a 21 horas en la casa-hermandad de la cofradía, sita en la Plaza de Aguilar. Además, un sábado próximo a Semana Santa se celebra un encuentro general de tambores enlutados.
 
En tiempos pasados, un hermano debía venerar unos años al Cristo del Silencio en las dos estaciones de penitencia –Vía Crucis y Miércoles Santo- con el hachón antes de colgarse su tambor enlutado. Ahora, este requisito se ha anulado. El hermano de la cofradía Aurelio Pallero dirige los ensayos de los tambores enlutados.
 
El año pasado, por primera vez, el número de hermanos de vela superó al de tambores. La costumbre de esta hermandad es que las túnicas y los tambores sean propiedad de cada hermano. Dos propósitos convergen en esta fórmula. La identificación personal con el ropaje del Silencio y la ayuda económica a la cofradía. Estas condiciones posiblemente estén mermando los componentes de los tambores enlutados, aunque desde la junta de gobierno de la hermandad se confirma que la experiencia de los hermanos de vela cada Miércoles Santo o Vía Crucis cuaresmal con el hachón de vela y muy próximos al Cristo hace que muchos hermanos renuncien al tambor y continúen alumbrando.
 
La Cofradía y Hermandad de Tambores Enlutados del Santísimo Cristo de la Salud y Misericordia (Cristo del Silencio de los Estudiantes) agrupa a 585 hermanos, a los que se les atribuye una alta relevancia puesto que, en palabras del hermano mayor Jesús Rodríguez, la hermandad es de ellos y nunca deben ser usados como meros figurantes ya que la Semana Santa no es un espectáculo.
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