domingo 09.08.2020

Restauran la imagen del Silencio tras la agresión sufrida en agosto

Restauran la imagen del Silencio tras la agresión sufrida en agosto
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Desde el pasado día 6 se encuentra en el taller del imaginero y restaurador egabrense Salvador Guzmán, la imagen del Stmo. Cristo del Silencio, tras la decisión del cabildo de hermanos de esta cofradía lucentina de proceder a su  restauración para llevarla de nuevo a su estado anterior a la agresión sufrida en el mes de agosto de 2011.

Durante los últimos meses, la Junta de Gobierno ha intentando concretar con la parroquia de San Mateo la mejor solución para proteger la talla de futuros actos vandálicos. Sin embargo, hasta la fecha, aun no se ha concretado nada de forma definitiva. Debido al inminente comienzo de la Cuaresma, y tras la situación actual, el Cabildo General de Hermanos aprobó la restauración de la imagen a pesar de que la capilla no dispondrá de la ansiada protección. Una vez finalizada la Semana Santa, se espera volver a iniciar las conversaciones con la Parroquia para definir la protección a adoptar.

Según ha informado el hermano mayor de la cofradía, Jesús Rodríguez, la imagen estará de vuelta entre hoy y mañana, una vez realizados los trabajos de recuperación de la zona dañada y después de dar un repaso general de mantenimiento a la talla. En cualquier caso se espera que antes del inicio de la Cuaresma el Cristo del Silencio vuelva a presidir su capilla.

TRES AGRESIONES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
Como recordarán nuestros lectores, a finales de agosto de 2011, una o varias personas dañaron de forma intencionada la imagen Titular de la Hermandad del Silencio, ocasionándole una quemadura por encima de la rodilla derecha de la imagen, usando para ello algún tipo de mechero.

La cofradía señaló entonces que encima del reclinatorio de la capilla, alguien dejó una hoja de papel doblada y manuscrita donde, entre otras frases tachadas y sin terminar, se nombraba el título de un libro Las Brujas no se quejan y el nombre de su autora Jean Shinoda Bolen, lo que llevó a la cofradía a considerar que esta nota y la agresión a la imagen estaban relacionadas y a sospechar que los hechos pudiesen tener relación con un juego de rol.

Era la tercera ocasión que la imagen del Cristo del Silencio sufría una agresión intencionada. La primera fue en febrero de 2005. La poca entidad de los daños y el hecho de que la capilla por aquel entonces estuviese siempre abierta en continuo besapie de la imagen, no originó sospechas de que dichos daños fuesen intencionados.

En febrero de 2006, la talla sufrió de nuevo daños en sendas rodillas donde quedaron marcadas dos letras mediante algún elemento punzante. La reiteración en la agresión obligó al cierre definitivo de la capilla y a una nueva intervención del restaurador en las piernas de la imagen cuya restauración integral se llevó a cabo en el año 2002.
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