jueves 26.05.2022

Viernes Santo: El Santo Entierro sale tras tres años de ausencia por riesgo de lluvia

Viernes Santo: El Santo Entierro sale tras tres años de ausencia por riesgo de lluvia
Viernes Santo: El Santo Entierro sale tras tres años de ausencia por riesgo de lluvia
.
Desde 2010 no veía las calles de Lucena la hermosa urna del Santo Entierro de Cristo de la Venerable Archicofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno con cuyo desfile procesional se cierra el Viernes Santo lucentino. La delicada urna de Cristo muerto, de estilo rococó, es de madera tallada y dorada y fue una de las obras más significadas del lucentino Pedro de Mena y Gutiérrez, que la construyó en 1769 para albergar en su interior al Cristo yacente de Miguel Verdiguier, autor también de la imagen de San Juan Evangelista de esta cofradía lucentina o de la Dolorosa de la Congregación Servita.
 
A las ocho y media de la tarde, y sin una nube en el cielo, partía desde el llanete de la Capillita esta procesión oficial, a la que asisten todas las cofradías agrupadas de pasión y gloria, el Colegio de Abogados y la corporación municipal bajo mazas.
 
Abría el desfile el Triunfo de la Santa Cruz, ocupando el trono de la Santa Mujer Verónica, con nuevo adorno floral, esta vez blanco. La cruz de plata creada por el prestigioso orfebre Castillo y Costi en 1893, que porta el Señor sobre su hombro por la mañana, aparece aquí vacía, con sudario blanco. Fue su manijero Jesús Granados Sánchez, junto a su cuadrilla de la mañana.
 
Le siguió el Santo Sepulcro, sobre trono de madera dorada de estilo neobarroco y clara influencia sevillana, construido en los talleres de Guzmán Bejarano y rematado por penachos de plumas. Fue su manijero José Antonio Muñoz, que llevó en las esquinas a Jesús María Moyano –Salud– Manolo Muñoz –izquierda– y Alberto Bueno, en la Mala, encargados, junto al resto de la cuadrilla, de proporcionar al trono su característico paso de "coleo", diferente a cualquier otro de la Semana Santa de Lucena. 
 
Tras la urna fúnebre Santa María Magdalena, San Juan Evangelista y Ntra. Sra. del Socorro, la Dolorosa de Luis Álvarez Duarte, que en 1994 sustituyó a la original, lamentablemente desaparecida en un incendio. Sus manijeros y cuadrillas, como las de la mañana, fueron José Antonio Ramírez Arroyo, Raúl Jiménez Arjona y Manuel Valverde Herencia respectivamente.
 
A destacar –junto al “coleo”  del paso del Santo Entierro– la salida, bajos los sones de la célebre marcha fúnebre de Chopin; la costumbre de arrastrar las barras del palio de respeto, esta vez negro, portado por la cuadrilla que por la mañana santeó la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno; o la curiosidad que constituye la dación del pésame a la Junta de Gobierno de la Archicofradía ante el Palacio de los Condes de Santa Ana por parte de las autoridades y representantes de las distintas cofradías que asisten al Santo Entierro.