miércoles 30.11.2022
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ALIMENTACIÓN

7 claves para tener una dieta sana y perder peso

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Foto: Pixabay.com
7 claves para tener una dieta sana y perder peso

Aunque las navidades están a la vuelta de la esquina y nos veremos expuestos al flujo incesante de turrones, polvorones y demás, deberíamos hacer todo lo posible para mantener una dieta sana que nos ayude a reducir el colesterol, perder peso y mantener la línea. Además, una dieta saludable puede ser realmente económica, y se puede ahorrar bastante consultando en el Lidl folleto las principales ofertas en verduras, frutas y productos bajos en azúcar.

Si quieres llevar una dieta sana y natural y mantener la línea para verte y sentirte mejor, estas son algunas de las claves que deberías tener en cuenta a la hora de mejorar tu nutrición.

1. Elimina los azúcares

Aquella vieja campaña televisiva que afirmaba que ‘el azúcar es vida’ hizo mucho daño al conocimiento general sobre las pautas nutricionales más básicas. Aunque es cierto que utilizamos la glucosa para obtener energía, la campaña daba a entender que cualquier cosa con azúcar era saludable e incluso recomendable, cuando en la práctica suele ser todo lo contrario.

Las frutas y muchos otros alimentos naturales tienen azúcares que te servirán para mantener tus niveles de actividad, pero las chucherías, la bollería industrial, las tartas, los helados y muchos otros alimentos procesados tienen una cantidad de azúcar muy superior a la normal que termina acumulándose en el cuerpo y causando numerosos problemas de salud. Por eso te conviene eliminar todos estos alimentos procesados y optar por una dieta más natural.

2. Elimina la bollería

Pese a que un simple croissant no tiene demasiada azúcar extra, desayunar un croissant cada mañana –o una napolitana, o una caña de chocolate– también tiene efectos perniciosos en tu salud. 

El exceso de grasas de este tipo de alimentos simplemente se acumulará en tu cuerpo y generará esos detestados michelines de los que luego te lamentas cuando llega el verano. Por eso deberías eliminar la bollería industrial de tu dieta y reemplazarla por frutas frescas.

3. Aumenta (considerablemente) la cantidad de verduras que comes

Las verduras tienden a ser un complemento bastante escaso en muchos de los platos que acostumbramos a comer en la dieta mediterránea. No hay muchas verduras en unos espaguetis, por ejemplo. Y tampoco en una tortilla española. Pero esto debería cambiar si quieres tener una dieta verdaderamente saludable.

No debes tratar las verduras como un condimento destinado a darles sabor a tus comidas, sino como un aspecto verdaderamente central de cada plato, ya que tienen casi todos los ingredientes necesarios para hacer funcionar tu cuerpo, sin apenas ingredientes nocivos.

4. Reduce la pasta

No hay nada de malo en comerse un plato de tallarines de vez en cuando o unos tortellini rellenos de carne, pero esto no debería ser un hábito diario. La pasta está compuesta fundamentalmente por carbohidratos, lo que significa que es una comida muy calórica. 

Los deportistas de élite suelen comer mucha pasta porque queman muchas calorías en su día a día, pero tú probablemente no lo hagas si te pasas el día trabajando en la oficina. Cuanto menor sea tu nivel de actividad, menor debería ser tu ingesta de carbohidratos.

5. Olvídate de los aperitivos industriales

Los aperitivos industriales pueden ser realmente apetitosos, y a todos nos encanta comernos de vez en cuando unas patatas fritas o una chocolatina. Pero este tipo de aperitivos son realmente nocivos para la salud, ya que no te aportan apenas minerales o vitaminas, sino solo grasas, sales y azúcares. 

No te conviene mantener en tu dieta ninguna comida que solo te aporte contenidos calóricos. Por eso deberías reemplazarlos por frutos secos, frutas frescas, palitos de zanahoria o cualquier otro aperitivo natural. Además, puedes conseguir frutos secos a muy buen precio gracias a las ofertas de Black Friday.

6. Evita las comidas calóricas a la hora de la cena

En España tenemos el hábito de comer bastante tarde, y a veces nuestras cenas pueden ser muy copiosas y muy ‘nocturnas’. Por supuesto, que nadie nos quite nuestra deliciosa cena de Nochebuena o nuestra divertida cena de Fin de Año. Pero esto no debería ser un hábito que se traslade al resto de los días.

Mientras dormimos, el cuerpo no necesita tantas calorías como durante el día, y además una digestión muy pesada puede dificultarnos el sueño. Por eso es tan importante tomar las comidas más calóricas por la mañana, y hacer las cenas mucho más ligeras.

7. Varía tus comidas

Finalmente, ten en cuenta que tu cuerpo necesita una amplísima variedad de minerales, vitaminas y proteínas para funcionar correctamente. Por eso las comidas demasiado repetitivas pueden ser perjudiciales para tu salud, incluso si se trata de alimentos saludables.

Está claro que no te vas a morir por comer demasiada lechuga, pero ningún alimento por sí solo es suficiente para darle a tu cuerpo todo lo que necesita. Por eso deberías tratar de variar tus platos lo máximo posible, rotando siempre entre diferentes comidas para asegurarte de que tu cuerpo reciba los mejores ingredientes para funcionar.

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