lunes 13.07.2020
Lucena Hoy

Un cordobés domina el juego más complejo del mundo

Un cordobés domina el juego más complejo del mundo

Un cordobés domina el juego más complejo del mundo

En mayo de 1997, Deep Blue de IBM se convirtió en el primer ordenador en vencer a un campeón de ajedrez cuando derrotó al gran maestro ruso Garry Kaspárov por un ajustado 3,5 a 2,5. Con esa histórica derrota, la supremacía intelectual del ser humano quedó definitivamente en entredicho. Por primera vez, la inteligencia artificial se impuso a la inteligencia natural. Todo ello gracias al trabajo de los mejores científicos, teóricos y ajedrecistas de las últimas décadas, que hicieron posible que el superordenador fuera capaz de calcular 200 millones de jugadas por segundo.

El enfrentamiento entre la máquina y el hombre siempre ha estado presente desde la creación de los primeros ordenadores. Al fin y al cabo, se trata del creador contra su creación. De hecho, Claude Shannon, padre de la informática, propuso en el año 1950 el ajedrez como campo de pruebas para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). En los últimos años, los juegos de mesas han desempeñado un papel fundamental en muchos de los hitos conseguidos por la inteligencia artificial. En octubre de 2015, AlphaGo, un programa informático de inteligencia artificial desarrollado por Google DeepMind para jugar al juego de mesa Go, se convirtió en la primera máquina en ganar a un jugador profesional de este juego de estrategia para dos personas. Cuatro años después, Pluribus marcó un nuevo hito tras ganar al póker en una partida de seis jugadores.

La última esperanza para la humanidad

El ajedrez fue el primero de los grandes juegos en caer, después lo hizo el tradicional juego de mesa china ‘go’, y finalmente el póker. La inteligencia artificial ha superado a los humanos en todos estos juegos a lo largo de la historia, pero aún hay esperanza para la humanidad. El Magic: The Gathering es el único juego en el que un humano puede ganar a un ordenador. Así se pone de manifiesto en un estudio publicado en el portal arxiV de la Universidad Cornell por Alex Churchill, un investigador independiente y diseñador de juegos de mesa en Cambridge, Stella Biderman, matemática del Instituto de Tecnología de Georgia, y Austin Herrick de la Universidad de Pensilvania, que catalogan a Magic: The Gathering como el juego más complejo del mundo, por lo que sería imposible de dominar para una IA.

Este equipo de investigadores midió la complejidad computacional del juego por primera vez codificándolo de manera que pudiera ser jugado por una máquina de Turing (un ordenador que puede ejecutar los métodos matemáticos clásicos para resolver problemas). Los aspectos principales que crean la complejidad de Magic: The Gathering son la cantidad de cartas que componen el mazo, sus poderes y las elecciones que cada jugador hace durante los turnos. El juego de cartas coleccionables diseñado en 1993 por Richard Garfield está compuesto por más de 20.000 cartas diferentes, pero los mazos de los jugadores deben tener un máximo de 60 cartas, con una limitación de cuatro cartas iguales por baraja. Cada carta se juega en la mesa de acuerdo con la situación que enfrenta el jugador, de forma que una elección en el momento equivocado puede suponer una derrota.

A partir de las reglas y la dinámica del juego, la máquina de Turing no ha sido capaz de predecir un ganador en las rondas analizadas. Esto se debe a que Magic: The Gathering ha provocado el problema de Halting, que sucede cuando el ordenador se encuentra con un problema demasiado grande de abarcar. De hecho, el propio Alan Turing, el brillante científico del siglo XX, publicó el artículo “Sobre números computables, con una aplicación al Entscheidungsproblem” (traducible como “problema de decisión”), que resultó ser el origen de la informática teórica. En ese artículo, Turing definió qué era computable y qué no lo era. Según el científico británico, lo computable era todo aquello que podía resolverse con un algoritmo. El resto eran tareas no computables. De esta forma, Magic: The Gathering es un juego no computable, mientras que el ajedrez o las damas son juegos computables.

Antonio del Moral, campeón del mundo de Magic: The Gathering

Alex Churchill y sus compañeros concluyen en su estudio que Magic: The Gathering es “el juego computacional más complejo que el mundo real ha conocido”. De hecho, se trata del primer juego cuya complejidad supera a los ordenadores con una variación infinita de posibilidades. Una complejidad que no supone ningún reto para el cordobés Antonio del Moral, que en febrero de 2015 se proclamó en Washington D. C. campeón del Magic: The Gathering Pro Tour, considerado como el campeonato del mundo de este juego de cartas coleccionables. Además del título, el cordobés consiguió un premio de 40.000 dólares (35.000 euros), con los que ayudó a su madre a comprar un piso.

El Magic: The Gathering no tiene tanta repercusión en España como el póker, considerado el juego de cartas más popular. A pesar de ello, el Magic suele constituir la primera formación para muchos jugadores que después suelen pasarse al Texas hold 'em, la modalidad más practicada a la hora de jugar póker online en 888 y otras salas de póker en nuestro país. En cualquier caso, la comunidad de jugadores es cada vez más numerosa, especialmente desde el triunfo de Antonio del Moral en el Pro Tour. El cordobés se convirtió en el primer español en alcanzar la cima del juego de cartas coleccionables. Desde entonces, este joven de 26 años es uno de los máximos representantes españoles de Magic en el mundo.

Antonio del Moral no sólo se ha convertido en uno de los mejores jugadores españoles de Magic: The Gathering, sino que ha situado a Córdoba en el mapa de uno de los juegos de cartas más populares del planeta. De hecho, se calcula que doce millones de personas practican el Magic en el mundo, aunque todavía está lejos de conseguir el reconocimiento de otros juegos como el póker. Un reconocimiento que ahora está más cerca que nunca, especialmente después de que sea reconocido como “el juego computacional más complejo que el mundo real ha conocido”.