Martes 25.02.2020
Lucena Hoy

TECNOLOGÍA

El futuro de la videovigilancia gracias a la conexión WiFi

El futuro de la videovigilancia gracias a la conexión WiFi

Muchos avances tecnológicos han facilitado la invención de herramientas útiles para el día a día. Entre ellas, las nuevas cámaras de videovigilancia que poco a poco se están convirtiendo en las elegidas para brindar una mayor seguridad y tranquilidad, en hogares y empresas. 

 

A día de hoy, contamos con muchísimos elementos que han hecho la vida más sencilla y que incluso han facilitado tareas cotidianas. Es, en buena parte, gracias a la constante evolución tecnológica, que disponemos de una gran variedad de alternativas cuando hablamos de seguridad y videovigilancia. Los sistemas de la actualidad guardan importantes diferencias con los de hace algunos años atrás, por lo que es importante conocer las ventajas de las cámaras WiFi en este sentido.

 

Garantía de seguridad

 

La tecnología ha avanzado mucho, lo cual también significa que las necesidades han cambiado, y que la sociedad hoy en día requiere de determinadas herramientas para la vida cotidiana. Hace algún tiempo, las cámaras de videovigilancia tenían un funcionamiento diferente, mientras que en la actualidad, existen opciones más variadas e innovadoras. 

 

Las cámaras WiFi funcionan con una tecnología y un protocolo de comunicación denominado “cámaras IP”. Podemos ver muchos modelos de ellas en esta comparativa https://aparatosinteligentes.com/camara-ip-wifi/, que también podría ser de mucha ayuda para elegir la más adecuada para nuestro negocio, empresa u hogar.

 

Lo que hacen las cámaras WiFi es enviar los vídeos captados a través de internet, mediante una dirección IP, de modo que podamos recibir esta información y ver exactamente qué está sucediendo dentro del perímetro, de un modo muy similar al de las cámaras de monitorización de bebés. Para que el funcionamiento sea correcto, todas las cámaras del terreno deben estar conectadas a internet y por una red WiFi, así como será necesario disponer de un dispositivo que tenga permitido el acceso a dicha red. Podemos utilizar una tablet, nuestro ordenador o dispositivo móvil. 

 

A la hora de elegir una cámara WiFi es muy importante asegurar que contamos con todos estos requisitos, así como las características de la vivienda, oficina, tienda o cualquiera que sea el lugar en el que se deseen colocar. Será necesario contemplar la cantidad de aberturas, los puntos ciegos y las zonas que más queremos tener aseguradas, ya que las cámaras no sólo nos transmitirán la información sobre si ha habido algún movimiento extraño dentro del perímetro, sino que además, actuarán como elementos disuasorios para intrusos. Algunas de las cámaras cuentan con sensores de movimiento, y al percibir algo, comienzan a grabar los vídeos que luego se almacenarán en la nube.

 

También cabe reparar en la rotación de cada modelo, capacidad de visualización panorámica o gran angular, para así saber cuánto espacio será capaz de cubrir. En espacios grandes, es recomendable contar con una cámara que tenga un buen rango de visualización y amplitud. Además, poder ver en tiempo real lo que está sucediendo en el terreno es de mucha tranquilidad para aquellas personas que a menudo salen de casa, que pasan mucho tiempo afuera o de viaje, ya que les permite tener un mayor control a distancia.

 

Ventajas de las cámaras WiFi

 

La más grande ventaja de las cámaras IP o WiFi, es el hecho de que nos habilita un mayor control sobre lo que sucede dentro del terreno, especialmente mientras no estamos allí. Las grabaciones que son almacenadas pueden ser luego utilizadas como evidencia en el caso de algún incidente, y la calidad de las cámaras permite tener una buena y detallada visualización de los intrusos (en el caso de que los hubiera). Son muy utilizadas en empresas, tiendas, complejos de oficinas y edificios similares, ya que se monitoriza la actividad durante una determinada cantidad de horas. 

 

Por la misma razón, suelen ser muy útiles para familias o personas que viajan muy a menudo, así como para adultos mayores que viven solos y necesitan sentirse tranquilos dentro de su hogar. Son también una alternativa mucho más accesible que otras, porque de forma compacta, disponemos de muchas funcionalidades incorporadas, sin tener que invertir en más equipos. Buena parte de los modelos que se encuentran disponibles cuentan con sensores de movimiento y micrófonos con aislamiento de ruido y sonido bidireccional, por lo que todos los sonidos y voces, se escuchan con mayor nitidez. 

 

Por otra parte, las cámaras IP son muy fáciles de instalar, permitiéndonos también evitar un gasto innecesario en instalación. No hace falta tener conocimientos específicos ni técnicos para poder hacerlo, porque basta con empotrarlas en una pared y conectarlas a la red para poder hacer uso de ellas. En el caso de necesitar una cámara WiFi con urgencia, esto facilita mucho las cosas, porque en determinadas circunstancias, no hay tiempo ni dinero para esperar a que un profesional se encargue de la colocación de los equipos. 

 

Al instalar aparatos de estas características, no saber qué hacer con ellos luego puede volverse una preocupación, como por ejemplo, si tuviéramos que mudarnos a otra vivienda o cambiar de oficinas. Con las cámaras IP no hace falta más que desconectarlas de la red y transportarlas, para instalarlas nuevamente con la misma sencillez con la que lo hicimos la primera vez. La conexión eléctrica y la conexión WiFi son todo lo que necesitamos para que las cámaras funcionen correctamente

 

Si nuestro servicio de internet fuera deficiente o nos preocupa que se corte la luz, podemos optar por cámaras que tengan ranura para insertar una tarjeta externa, y así grabar los vídeos sin ningún problema de que se pierdan. Las baterías son a menudo recargables, y en algunas ocasiones, cuentan también con visión nocturna, para tener una mejor visibilidad en grabaciones durante las horas de oscuridad. Si adquirimos un modelo con rotación remota, podremos controlar además, la posición del dispositivo, y así ver lo que sucede desde otra perspectiva.

 

Con los modelos más avanzados también podemos establecer una sincronización con altavoces inteligentes, y manejar el dispositivo con nuestra propia voz. En definitiva, estas cámaras son hoy en día, el futuro de la videovigilancia y una garantía para nuestra seguridad. Sea el prototipo que sea, las cámaras IP son una innovación que vale la pena destacar, y que podría traernos una gran tranquilidad si decidimos añadirlas a nuestra vivienda o empresa. Nunca está de más apostar por nuestra seguridad, así como por la de nuestros seres queridos

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