Las opciones que maneja LaLiga para terminar la temporada

Repasamos todos los escenarios posibles tras conocerse los detalles del plan de desescalada, y las posibles consecuencias que tendrá en el fútbol.

04 de Mayo de 2020

El carácter imprevisible de la pandemia mundial de coronavirus ha sumido al fútbol en una nebulosa de la que el Plan de Desescalada del Gobierno español intenta sacarlo. Los clubes necesitan saber los plazos de regreso a los entrenamientos y competición oficial y tras el anuncio del mismo, ya se puede trabajar con un horizonte temporal. Los futbolistas comienzan a ponerse en marcha, los aficionados se ilusionan, las casas de apuestas preparan bonos de bienvenida y comienza a verse la luz al final del túnel para todos los amantes de este deporte. El objetivo ineludible es acabar LaLiga, aunque sea a puerta cerrada, ya que las consecuencias económicas en caso contrario serían devastadoras para el fútbol español.

La primera gran incógnita era saber cuándo podrían los jugadores reincorporarse a los entrenamientos y ya se sabe que será a partir del 4 de mayo. Sin embargo, el carácter gradual y cauteloso de la desescalada obliga a que los entrenamientos a partir de esa fecha sean de manera individual y con unos condicionantes que el Ejecutivo deberá especificar en los próximos tiempos. Es una línea argumental similar a la seguida por Italia, que marcó el 18 de mayo como la fecha a partir de la cual los entrenamientos de los equipos profesionales ya serían colectivos. En España, la apertura de los Centros de Alto Rendimiento e instalaciones de entrenamiento de clubes de fútbol profesionales se hará bajo unos parámetros de seguridad muy importantes, tendentes a evitar rebrotes en las dos siguientes semanas.

Y es que, si todo transcurriera con normalidad, los entrenamientos irían incrementándose en intensidad y rebajando la distancia social el 18 de mayo y, en último lugar, el 2 de junio. Es esa la fecha marcada para que los clubes puedan entrenar con relativa normalidad, preparando así con garantías el retorno a la competición, marcado en principio para finales de junio, coincidiendo con el fin de la Fase 3 y la entrada en lo que se conoce como "nueva normalidad". En el aire quedan incógnitas como los desplazamientos nacionales, ya que hasta junio parece inviable que se apruebe la posibilidad de desplazarse a otras provincias, por lo que, si hubiera el más ligero imprevisto en esta hoja de ruta, la finalización de LaLiga quedaría muy en entredicho.

"No puedo asegurar que el fútbol regrese antes del verano", decía el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una de sus últimas comparecencias recogida por Heraldo.es. Otra de las cuestiones a resolver para asegurar que el fútbol puede desarrollarse con relativa normalidad es contar con tests PCR para detectar posibles positivos de miembros de la plantilla. La posibilidad de que algún portador asintomático del virus pudiera contagiar a los compañeros sería de una tremenda gravedad por lo que el rigor por mantener la seguridad sanitaria, guiarán todas las actuaciones de las autoridades. 

Lo que sí parece evidente es que se descarta casi totalmente jugar con público, algo que tendrá un impacto económico, pero atenuado notablemente si se consiguen disputar los partidos restantes, permitiendo que los clubes cobren los derechos televisivos en su totalidad, parte fundamental de sus presupuestos. En caso de que no se acabara la temporada, las repercusiones económicas en los equipos serían devastadoras y se verían obligados a prescindir de personal de la plantilla y reducir salarios a jugadores, prolongando lo más posibles los ERTEs y otras figuras similares ya aplicadas. LaLiga mira con esperanza y optimismo el futuro a corto plazo, pero también con prudencia.

Archivado en
Suscríbete a nuestra newsletter
Ahora también te mantenemos informado a través de nuestra newsletter diaria. Si deseas recibirla en tu correo electrónico solo tienes que registrarte como usuario completando tus datos en este enlace. Es un servicio totalmente gratuito de LucenaHoy.