viernes 30.09.2022
Lucena Hoy

Evita los okupas con cámaras de vigilancia exterior

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Evita los okupas con cámaras de vigilancia exterior

Las cámaras de vigilancia exteriores son cada vez más necesarias en los hogares, no solo por el miedo a un robo, sino por una actividad incluso peor, los okupas.  

Los okupas son totalmente capaces de quedarse con un lugar que no les pertenece. Por suerte, utilizar cámara de vigilancia exteriores puede ayudar notablemente en este tipo de situaciones, tanto para prevenirlas como para actuar cuando ha empezado el problema. 

 

¿Vale la pena instalar cámaras de vigilancia exteriores para los okupas?

El mayor problema con los okupas no son solo las intenciones de vivir en el lugar, sino que saben muy bien cómo hacerlo. Aunque empezó como un movimiento revolucionario, en la actualidad, es más una mafia organizada donde no necesitan de armas, sino de las leyes. 

Cuando un okupa entra en un hogar, si no se actúa de manera inmediata, es muy probable que puedan quedarse y adueñarse del hogar. Aunque instalar cámaras de vigilancia no es una tarea precisamente barata, es mucho más económico en comparación con todos los trámites a realizar si un okupa se instala en tu hogar. 

Viéndolo desde ese punto, con seguridad, realizar la instalación de cámaras de vigilancia merece totalmente la pena. De hecho, debe dejar de verse como un gasto y empezar a verse como una inversión de futuro en materia de seguridad para evitar gastos mucho mayores si la casa llegase a ser ocupada. 

 

¿Por qué se deberían instalar cámaras de vigilancia exteriores?

Las razones para instalar cámaras de vigilancia exteriores para evitar la entrada de los okupas parecen ser muchísimas. En consecuencia, acto seguido, se abordan las razones más primordiales.  

 

Intervención temprana

Aunque claramente las leyes parecen favorecer a los okupas, existe un pequeño espacio de tiempo donde las leyes siguen a favor del propietario. Se trata de las primeras 48 horas desde el momento donde los okupas han allanado el lugar. 

Durante las 48 horas es totalmente posible para el propietario dirigirse al lugar y comunicarse con las autoridades para que ellos se encarguen de desalojar a los okupas. Por supuesto, sin cámaras donde se visualice a los okupas y se advierta al propietario, es prácticamente imposible. 

 

Evitar el problema

Los okupas saben que llevan las de perder cuando la casa tiene cámaras de vigilancia exteriores. No solamente será muy fácil identificarlos, sino también es muy probable la aparición del dueño después de haber recibido la alarma. 

Por tanto, varios okupas prefieren simplemente evitarse el problema cuando ven la cámara de vigilancia. Para ello, solo pasan la casa por alto y prefieren dirigirse a otro hogar donde no haya cámaras de vigilancia o por lo menos no a la vista. 

 

Sirve como prueba ante el juzgado

Tal como se mencionó anteriormente, este proceso requiere de actuar de manera inmediata. Sin embargo, en ocasiones, no siempre el propietario llega a tiempo y es necesario presentar pruebas ante un juzgado sobre el allanamiento de los okupas. Para llevarlo a cabo, se toman de prueba los vídeos de la cámara. 

 

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