viernes 14.08.2020

Simuladores 3D para fomentar la venta online

 Simuladores 3D para fomentar la venta online
Simuladores 3D para fomentar la venta online
Simuladores 3D para fomentar la venta online

El año 2019 supuso un nuevo récord histórico en la facturación del comercio electrónico en España. Al final del ejercicio se habían acumulado casi 50.000 millones de euros de facturación, lo que supuso un crecimiento superior al 20% con respecto al año anterior.

Esta dinámica de crecimiento se mantiene en España desde hace más de un lustro, y todo parecía continuar así hasta la llegada del temido coronavirus, que obligó a muchos negocios a paralizar su actividad durante meses.

Algunos de los sectores que más recaudaban a través del comercio electrónico, como el turismo o la cultura con la venta de entradas y la reserva de alojamientos, cayeron de manera muy acusada durante la primavera. Por su parte, otros vieron que con el confinamiento se abría una nueva ventana de posibilidad, si los consumidores no pueden salir de casa, no les queda más remedio que hacer sus compras a través del canal online, de ahí que tantas empresas hayan acelerado su proceso de digitalización.

En este sentido, uno de los detalles a mejorar que tiene todavía el comercio electrónico es mejorar la experiencia de compra. Cuando un usuario va a un establecimiento físico a adquirir cualquier producto, puede verlo con sus propios ojos, tocarlo, probárselo si se trata de ropa o calzado e incluso comprar su funcionamiento si hablamos de experiencias interactivas de venta.

Esto no ocurre en el comercio electrónico. El modo de solventarlo es permitir periodos de prueba gratuitos, describir fielmente los productos, publicar vídeos sobre su funcionamiento y, una experiencia novedosa pero muy interesante, especialmente en sectores como la venta de mobiliario, los simulares 3d de productos.

¿Qué son los simuladores 3d?

La realidad virtual, el 3d o la realidad aumentada son disciplinas que se están adentrando en el comercio electrónico puesto que permiten a los negocios mostrar cómo son sus productos sin necesidad de que el usuario tenga que visitar la tienda.

Con los simuladores 3d el cliente pasa del showrooming, es decir, visitar la tienda física, observar y probarse los productos, al webrooming, que es intentar conseguir la misma experiencia pero desde una plataforma web. Esto es, mostrar los productos y consultar el catálogo online con tecnología en 3d.

Esta tecnología es útil en muchos sectores, pero es especialmente válida en áreas como la industria de la venta de muebles. Contar con un simulador 3d de productos permite personalizarlos, elegir diferentes acabados o tejidos, conocer de manera más real sus dimensiones y ver cómo es el producto antes de comprarlo.

¿Qué ventajas conlleva incluir esta tecnología en el canal de ventas online?

Un primer aspecto positivo de contar con un simulador de realidad virtual o diseño 3d en los catálogos es la diferenciación de la competencia. Ofrecer más opciones al usuario ayuda a ganar tráfico y aumentar el nivel de conversiones en la web.

Al mismo tiempo, este sistema mejora la reputación y la imagen de marca, pues los consumidores lo ven como un paso más en innovación. Si ya hemos caído en la cuenta de que la digitalización es un proceso al que no se le debe poner freno, este es un motivo más que suficiente para incorporar esta tecnología.

Ventajas para la tienda y para los consumidores

Desde el punto de vista de la satisfacción del usuario, algo en lo que debe pensar cualquier tienda online, cuidar su experiencia de compra es muy necesario. Instalar un simulador de muebles permite que el consumidor vea los productos en tres dimensiones. Esto le va a llevar a tener una mejor impresión de lo que desea adquirir y a interactuar con los objetos.

Muchas tiendas de muebles ya incorporan esta tecnología en sus catálogos, lo que lleva a sus clientes a visualizar de manera rápida cómo quedaría el sofá, la mesa de escritorio o el armario en la estancia a ocupar.

Las ventajas para el usuario no acaban ahí, sino que es el propio consumidor el que puede personalizar el producto en la propia tienda o desde casa: color, forma tamaño, forma… y luego optar por la decisión que más se adecúe a sus posibilidades o directamente no adquirir el producto.

Esta experiencia ya se pone en marcha en algunas peluquerías, que ofrecen la posibilidad de comprobar cómo va a quedarle el corte de pelo a un cliente. Las tiendas de ropa también diseñan fórmulas similares. Y hasta algunas grandes multinacionales de cosmética están diseñando sistemas para permitir que el usuario pueda comprobar la calidad de sus productos sin necesidad de tener que probarlos sobre su piel.

 

El comercio online está creciendo a pasos agigantados, pero más allá de los números, lo que está ocurriendo es un cambio de comportamiento entre los consumidores, pues estos ya ven el canal online como una alternativa igualmente válida a las compras tradicionales. Esto obliga a diseñar fórmulas que permitan una buena experiencia de compra. Los simuladores 3d se introducen en esa dinámica, y cada vez son más populares en sectores como la venta online de muebles.

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