sábado 08.08.2020
Lucena Hoy

3 DÍAS PARA LA FINAL

El camino del Ciudad de Lucena hasta alcanzar el sueño de la final de los play off de ascenso a Segunda B

Hace poco más de un año, los hermanos Carrasco se hacían cargo de un Ciudad de Lucena que había cuajado una gran temporada en su segunda participación en Tercera División pero que tenía más hambre de victoria. Después de 29 jornadas y un confinamiento, el equipo celeste ha llegado a la final por el ascenso a Segunda B tras eliminar al Xerez Deportivo.

La "piña" del Ciudad de Lucena sueña con el ascenso. La cita histórica es el sábado
La "piña" del Ciudad de Lucena sueña con el ascenso. La cita histórica es el sábado
El camino del Ciudad de Lucena hasta alcanzar el sueño de la final de los play off de ascenso a Segunda B
La memoria es frágil. Sobre todo en el fútbol. Un deporte donde el resultado marca el cielo o el infierno. Pero donde los proyectos a largo plazo suelen dar mejores frutos. Es el caso del Ciudad de Lucena, un equipo con poca trayectoria pero que ahora está escribiendo su historia con mayúsculas.

El ascenso a Tercera División fue un paso significativo. Bajo las órdenes de Diego Caro, el equipo construyó sus cimientos en la categoría. Pero la ambición de la directiva hizo traer al segundo año a los hermanos Carrasco, dos personas hechas por y para el fútbol. Conocedores de la localidad tras enfundarse la celeste lucentina hace 15 años, llenaron de ilusión y profesionalización un club que no se esperaba llegar hasta cotas tan altas.

El equipo, como es habitual en estas categorías, renovó casi por completo a su plantilla. Tan solo sobrevivieron Mario, Germán y Molero. Este último no ha contado para el técnico sevillano, pero los dos primeros sirvieron para construir la columna vertebral del equipo. A ellos se les sumó Javi Henares, un delantero que abandonó la entidad el invierno anterior.

La pretemporada sirvió para que los jugadores asimilaran los nuevos automatismos del equipo. Aunque se mantuvo la filosofía de años anteriores, Dimas incorporó un estilo más vertical y veloz con pequeños detalles defensivos que ya auguraban una campaña positiva. El estreno, sin embargo, tuvo que esperar para los aracelitanos, ya que su primer rival, el Écija Balompié, había abandonado la división.

Aún así, esos primeros tres puntos ya daban un poco más de confianza para afrontar el siguiente partido contra el Pozoblanco fuera de casa. La victoria fue por la mínima, pero el once inicial era prácticamente idéntico al que eligió Dimas para el domingo pasado. Henares y Javi Cuenca no lo sabían, pero el delantero iba a acabar como segundo máximo anotador de la categoría y el portero iba a disputar todas las jornadas.

El estreno en casa fue igual de positivo. El gol solitario de Luismi, que ya empezaba a justificar su apodo de “perla”, servía para ser colíderes y llegar invictos al derbi provincial contra el Puente Genil. La racha de Henares y Luismi continuó, y con ella el asentamiento en la primera posición de la categoría.

La estancia como primeros se repitió a la jornada siguiente; una fecha que tuvo sabor a agridulce dado el pinchazo contra Los Barrios. A esta derrota le siguió un empate contra el Utrera, pero después se celebraron cuatro victorias consecutivas. De estas, la más épica fue la última, cuando el último obstáculo por el ascenso para el Ciudad de Lucena, es decir, el Betis Deportivo, visitaba un estadio que hacía mucho tiempo no veía a un pueblo volcado con su equipo.

El empuje de la afición junto al gran juego desplegado por los jugadores alzó al equipo como ganadores y más que posibles herederos al trono. Pero no todo iba a ser coser y cantar, el fútbol va por rachas y la del ocaso del año no fue la mejor para los celestes. En ella se incluyó una dolorosa derrota contra el Xerez DFC, pero finalmente se cobraron la venganza el pasado domingo.

El inicio de año tampoco empezó con buen pie a nivel de resultados, pero sí a la hora de escalar posiciones. Los clubes de los primeros puestos se enfrentaron contra ellos y luego consumaron varias derrotas, lo que conllevó la recuperación del liderato por parte del Ciudad de Lucena tras siete jornadas sin pisarlo. En total, los celestes estuvieron 15 fechas en lo más alto del podio.

Tomar aire con los tres puntos del extinto Écija sirvió para recuperarse anímicamente y aplastar algunas semanas después al Puente Genil en casa. Pero, tal y como pasó tras la gloriosa victoria ante el Betis Deportivo, el equipo se separó de la senda victoriosa. Las nuevas incorporaciones no se adaptaron del todo y la carga física pasó factura.

No obstante, la victoria holgada en el último partido liguero contra el Córdoba B permitió el empate a puntos con el Xerez DFC. Posteriormente se paralizó el fútbol a nivel mundial a causa de la pandemia producida por el Covid-19, lo que conllevó un confinamiento tan largo que obligó a la federación a finalizar la temporada del fútbol semi-profesional para así disputar la promoción de ascenso.

La celebración del play off iba a ser atípica. Sede única, neutral y sin público; primero contra cuarto y segundo contra tercero, para después disputar una final entre los vencedores. Pero seguía habiendo una incógnita, y era determinar quién finalizaba tercero en la liga, el conjunto lucentino o el jerezano. Finalmente la RFEF predominó la diferencia de goles general en vez de la particular, lo que significaba una doble ventaja para los aracelitanos. La primera de ellas era su clasificación a la próxima edición de la Copa del Rey, y la segunda gozar del privilegio de pasar de ronda en caso de empate contra el Xerez DFC.

La preparación de la promoción fue ardua. Pasaban muchos meses sin entrenar juntos y con balón de por medio, pero los entrenamientos finalizaron con éxito, con excepción de la baja de Sergi Valls, indiscutible en el lateral derecho. Los lucentinos trataron de no dar importancia a esto ni a la ventaja del empate, pero finalmente el encuentro acabó en tablas y con el pase a la final.

Las alegrías y los altibajos de la temporada más larga de la historia encontrarán la meta este sábado. Un día en el que los celestes tendrán que darlo todo y más para superar a un Betis Deportivo que culminó una campaña excepcional y que arrolló al Utrera en la otra semifinal. Un duro rival al que ya consiguieron ganar y, por qué no, volverlo a hacer.