Miércoles 17.07.2019
Lucena Hoy

El Ciudad de Lucena se afianza en la zona tranquila de la tabla frente a un inofensivo Guadalcacín (2-0)

Los de Diego Caro continúan con su racha positiva en casa con su séptimo encuentro sin conocer la derrota como local. El Guadalcacín no puso impedimentos al dominio celeste y sucumbió al doblete de un enchufado Manu Reina.

Los jugadores del Ciudad de Lucena celebran el primer gol del partido
Los jugadores del Ciudad de Lucena celebran el primer gol del partido
El Ciudad de Lucena se afianza en la zona tranquila de la tabla frente a un inofensivo Guadalcacín (2-0)

Casi nada que ganar y nada que perder. La temporada llega a ese punto donde las miradas se centran en la lucha incesante y emocionante de los equipos implicados en el play off y en el descenso. No es el caso del Ciudad de Lucena y del Guadalcacín, dos conjuntos en diferentes situaciones pero con un apartado en común. El primero tiene ya casi certificada su salvación y el segundo empieza a asumir su despido de la categoría. Dos supuestos que tiñeron el encuentro de áspero y gélido.

Diego Caro dispuso sobre el césped un once con varios cambios, sobre todo en la parcela defensiva. La ausencia de Curro originó el cambio posicional de Germán como central, dejando el lateral a un León que retrasaba su colocación cuando los ataques rivales se erigían por la banda contraria.

La inmensa concentración defensiva de los aracelitanos permitió el libre albedrío en las labores ofensivas. Marwan se movió por todo el ancho de ataque y disfrutó de hasta tres ocasiones claras en los primeros 10 minutos. Las aproximaciones, cada vez más peligrosas, fomentaron el temor y las dudas de la zaga visitante.

Esas indecisiones junto a la calidad y desparpajo de Iván Henares provocaron su entrada en el área grande mediante un caracoleo por línea de fondo ante la impotente mirada de sus marcajes. Este levantó la cabeza y propulsó un pase de gol a Manu Reina, a quien solo le quedaba empujarla en el punto de penalti.

Los de Jesús Mendoza, dominados de principio a fin, intentaron replicar pero sus imprecisiones y las continuas llegadas locales impidieron el mínimo atisbo de peligro. Buscaban un gol y llegó, pero en su contra. De nuevo Manu Reina demostró su fabulosa adaptación con otro tanto, quizás el más bello por su complejidad técnica. Recibió fuera del área y con la mirada puesta en la red dejó por los suelos a su marcador para después colocarse el balón en su diestra y batir a Lebron por el centro.

El pitido del gol coincidió con el fin de la primera mitad y de cualquier esperanza guadalcaciceña. Volvieron al terrero de juego para cambiar la situación o por lo menos acortar distancias, pero la imagen mostrada fue idéntica. Desordenados, perdidos y heridos. Llegando tarde a la presión, persiguiendo sombras y superados en cada acción. Ni el lejano trallazo repelido por el poste del incorporado Germán resucitó a un equipo que sucumbió ante el manejo y control de la posesión local.

La recta final sirvió para dar unos últimos coletazos que no encontraban los tres palos. La antesala de una muerte anunciada hecha realidad con el pitido del árbitro. Un sonido que deja al Guadalcacín tocado y hundido en el último puesto con tan solo 10 puestos, mientras que el Ciudad de Lucena consolida su superioridad como local para mantenerse en la novena plaza.

Les dejamos la clasificación tras esta jornada.

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