miércoles 12.08.2020
Lucena Hoy

TERCERA DIVISIÓN

LA CRÓNICA: El Ciudad de Lucena vuelve a ganar tras llevarse el derbi provincial frente al Cordoba B (4-0)

Los chicos de Dimas Carrasco dicen adiós a cinco partidos sin conocer la victoria en un encuentro donde el dominio local y la efectividad de Erik (17’ y 48’), Luismi (69´) y Javi Henares (86’) se impusieron de forma cómoda a la somnolencia de la cantera cordobesa
Erik Aguado celebra con la grada su segundo gol
Erik Aguado celebra con la grada su segundo gol
LA CRÓNICA: El Ciudad de Lucena vuelve a ganar tras llevarse el derbi provincial frente al Cordoba B (4-0)

Lo que hace especial al fútbol es que durante 90 minutos todo puede ocurrir. Incluso la victoria de un equipo que a priori es inferior por situarse más abajo en la tabla. Así estaba la situación antes de que comenzase el derbi entre el Ciudad de Lucena y Cordoba B, tercero y último respectivamente. Sin embargo, toda la emoción se deshizo rápidamente.

Ambos conjuntos tardaron en encontrar su lugar en el césped. Predominaban los fallos y escaseaban los sobresaltos. Contextos donde se demandan la intervención de una figura diferencial, alguien que agitase la defensa y aportase algo nuevo. Esa figura se armó en la fusión de Erik Aguado y Luismi, goleador y asistente, respectivamente. El mexicano se sirvió del envío de la “perla” entre la espalda de la defensa y la posición estática del guardameta para, simplemente, empujar el esférico a la red.

Pero celestes y capitalinos postergaron la alarma para seguir jugando adormecidos. Aún así, Luismi y Erik se quitaron las legañas al filo del descanso. El primero dejó una serie de pinceladas en un cuadro donde bien podría haber salido Maero de no haber desaprovechado el pase del mexicano a la hora de medirse contra el portero visitante.

El descanso solo fue un espejismo para el filial cordobés, mientras que para los celestes significó la antesala de su segundo gol. Advirtió Maero con un cabezazo a las manos de Fernando, y sentenció Erik a la siguiente jugada con un disparo telegrafiado tras un recorte que dejó aturdido a su marcador.

La ventaja armó de tranquilidad a los locales. Un contexto idóneo para hacer debutar a Alberto García, el precoz futbolista lucentino que volvía este invierno cedido del filial malagueño y que vio como Henares dejaba solo a Luismi para que este redondeara su participación.

La guinda al pastel la puso el propio Javi Henares. Pese a entrar de refresco por un desafinado Maero, su apetito nunca descansa. Celebró el gol sin gran efusividad, por respeto y porque el colegiado tardó en señalar que el balón había traspasado la línea. Sin embargo, la victoria holgada de los locales significa el fin de una racha negativa en un momento crucial de la temporada para posicionarse segundos y, lo más importante, reconciliarse con su afición.

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