sábado 16.10.2021

La carrera por la vida de una niña lucentina con síndrome de Charge congrega a 150 participantes (fotos)

 

Sudor, ropa de deporte y zapatillas con Araceli Roldán Gómez en la mente
La carrera por la vida de una niña lucentina con síndrome de Charge congrega a 150 participantes (fotos)
La carrera por la vida de una niña lucentina con síndrome de Charge congrega a 150 participantes (fotos)
Sudor, ropa de deporte y zapatillas con Araceli Roldán Gómez en la mente. Esta niña lucentina, cuando aún no ha cumplido dos años, ya ha recorrido en innumerables ocasiones los pasillos de hospitales para visitar encadenadamente distintas consultas médicas. El síndrome de Charge, una enfermedad rara pero ya ampliamente conocida por su familia, la atrapó al nacer y ahora necesita recursos para sobrevivir. Con el propósito de suavizar los agobios económicos de sus padres, el Club Surco Aventura capitaneó una carrera solidaria este domingo que reunió a más de 150 personas en los alrededores de El Zarpazo.

A las 10:00 horas comenzó la prueba de los 5.000 metros, una distancia que concluyeron un centenar de participantes. En categoría femenina, venció José Diego Molina García con un tiempo de 0:18:50. La atleta local Belén Jiménez Díaz, con una marca de 0:22:18, fue la primera mujer en cruzar la meta.

Posteriormente, comenzó el trayecto de los inscritos en la milla, una variante que consta de 1,6 kilómetros. Alrededor de 30 corredores iniciaron un recorrido que concluyó en primer lugar, tanto en la clasificación general como en la femenina, Yasmine Boutil ya que detuvo el cronómetro en 0:07:01. En cuanto a los hombres, se impuso Juan Carlos Cano Burgos, quien invirtió 0:07:05.

Desde la organización, agradecen la implicación de firmas como Muebles Montilla, Frucastro, Deportes Alcalá, McDonald’s y las delegaciones de Servicios Sociales de Lucena y Cabra. Surco asegura que la satisfacción general dominó los sentimientos a la finalización de la jornada y anuncia que continuará realizando este tipo de actividades.

Todos los esfuerzos acercan a Araceli a la operación quirúrgica a la que debe ser sometida en Madrid, capital donde se encarga de estas patologías un equipo especializado. Asimismo, la menor precisa un casco que garantice el correcto desarrollo de su estructura craneal y que no lo facilita la Seguridad Social.