Los Hermanos Carrasco y el director deportivo, Juani Cantero, trabajan con rapidez para elegir las piezas más adecuadas para consolidad un bloque para el que han conseguido retener a cuatro de los baluartes del éxito en la temporada recién concluida.

Así, seguirán siendo de la partida el capitán Pablo Gallardo –que seguirá aportando experiencia, fortaleza y jerarquía a la línea defensiva de los celestes–; Mario Ruiz –calidad y clase para el mediocentro con gran proyección atacante y las jugadas a balón parado–; el veterano José Manuel Muñoz ‘Zurdo’, lateral izquierdo con larga experiencia en Segunda B que ha brillado en su primera temporada en Lucena con su, seguridad, buen primer toque y golpeo de balón; y el pivote canario Toni Pérez, uno de los directores del juego lucentino en la pasada campaña.

En el capítulo de incorporaciones cabe reseñar la de dos jugadores astigitanos, ambos procedentes del Puente Genil con el que cuajaron una gran temporada. Se trata del delantero Juan Delgado, que consiguio diez goles en la pasada campaña y está llamado a ser una de las piezas clave del equipo y el centrocampista Nacho Fernández, un jugador polivalente, puesto que puede jugar de pivote o interior, con mucha calidad y visión de juego, desborde y un gran golpeo de media distancia.

Además acaba de llegar al equipo Michael Conejero, un extremo de gran talento para la banda izquierda que auna calidad, potencia y gol, procedente del Torredonjimeno y Real Jaén y ya fue presentada antes del play off de ascenso la vuelta del lateral derecho Marcos Pérez, procedente del Lincoln Red gibraltareño tras desarrolar toda su carrera en Segunda B debutando incluso en Primera frente al Real Madrid con Osasuna.

A buen seguro la próxima semana seguiremos conociendo nuevos nombres para esta nueva e ilusionante armada celeste, que empieza a calentar motores con la mente puesta en volver a proporcionar muchas alegrías a la afición, hacer un papel digno en su primera presencia en la Copa del Rey y seguir peleando por un ascenso que este año se mostró esquivo en el último momento.