sábado 27.11.2021

Próximo rival del Lucena: Un galimatías tambalea al Cádiz CF

Próximo rival del Lucena: Un galimatías tambalea al Cádiz CF
Próximo rival del Lucena: Un galimatías tambalea al Cádiz CF

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El 21 del año 2010 comenzó una época convulsa en el Cádiz CF. Tres años y medio después la situación está aún más enrevesada. El Diario de Cádiz informó en la fecha citada la titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Cádiz emitió un auto por el que declaró el concurso voluntario del Cádiz CF. A partir de esa jornada, la entidad de la Tacita de Plaza conservó sus facultades de administración y disposición sobre los bienes, derechos y obligaciones de su patrimonio que se integraron en el concurso, pero quedando sometido el ejercicio de las mismas a la intervención del administrador del concurso mediante su autorización o conformidad. Este fue el punto de partida de un jeroglífico que se ha complicado de forma colosal y que satura de inestabilidad al próximo rival del Lucena.

En julio del año 2010, el Cádiz acreditó una insolvencia que le impedía cumplir regularmente con sus obligaciones. El abogado Pascual Valiente, el economista y auditor Pedro Pablo Cañadas y la entidad Suministradora Eléctrica de Cádiz conformaron la administración concursal. La deuda del Cádiz, en aquel momento, ascendía a casi 10 millones de euros.

En la temporada 2012-2013, la sociedad cadista fue adquirida por la empresa británica, con sede en Bristol, Sinergy HG Limited. La firma, cuya cara visible es Alessandro Gaucci, compró el paquete accionarial al histórico máximo mandatario del Cádiz Antonio Muñoz, quien ya había manifestado su decisión de traspasar el poder a la finalización de la temporada 2009-2010, campaña que terminó con el descenso del cuadro amarillo a Segunda División B. El presidente del Granada y agente único de todos los futbolistas del Udinese, Quique Pina, asumió la dirección deportiva en el verano del año 2011.

Eldesmarque.com publicó el 29 de noviembre del año 2013 que los administradores concursales siguieron adelante con la propuesta de suspensión de facultades de disposición del consejo de administración del Cádiz por las siguientes causas: inexistencia de proyecto empresarial, ausencia de participación eficaz en gestión diaria y efectiva, intereses contrapuestos, situación financiera y constante incertidumbre y repercusión mediática y masa social.

Unos días después, concretamente el 4 de diciembre, www.andaluciainformacion.es anunciaba la compra por parte de la sociedad sevillana Locos por el Balón SL del 49,5% de las acciones del Cádiz mediante una subasta. Anteriormente a esta resolución, Antonio Muñoz resolvió, por incumplimiento de los compromisos, su contrato con Sinergy. El nuevo presidente del club sería Juan José Pina, padre de Quique Pina.

El inicio del año 2014 alargó el caos. Cadizdirecto.com apuntó que los administradores concursales firmaron un convenio de colaboración con "Calambur Intermediaciones", empresa afín a Locos por el Balón SL, para que gestione la parcela deportiva del Cádiz hasta el final de la temporada.

El Diario de Cádiz resumió, el pasado martes 4 de febrero, el estado de la cuestión. La situación continúa siendo grave porque los nuevos propietarios no lo están teniendo nada fácil para poder hacerse con la gestión efectiva de la entidad.

Un paso fundamental para que Locos por el Balón pueda gobernar al Cádiz es la pertinente autorización del Consejo Superior de Deportes (CSD), que debe certificar que en la sociedad adquiriente no hay miembros de otros clubes. Sinergy, que considera ilegal la subasta, ha enviado documentos para tratar de convencer al CSD de que no autorice la entrada de Locos por el Balón.

La demora en el CSD supone un serio un contratiempo para el Cádiz, inmerso en una situación de bloqueo en medio de una brutal crisis económica que le lleva a tener problemas incluso para costear los desplazamientos del equipo para disputar los partidos de Liga. El club tiene nuevos propietarios, pero el primer paso para obtener la gestión es el visto bueno del organismo dependiente del Gobierno central.

La deuda actual del Cádiz roza los 20 millones de euros. Los futbolistas del equipo de Raúl Agné soportan tres meses de atrasos en la retribución de sus emolumentos. El propio técnico zaragozano es discutido por los gestores de Locos por el Balón, aunque todavía no pueden ejecutar determinaciones, como por ejemplo su destitución, al no disponer de la aprobación del CSD para ejercer su mandato en el Cádiz. A este Cádiz se enfrentará un Lucena que pretende explotar el desconcierto institucional para superarlo en la tabla y adentrarse en la zona de fase de ascenso.
MANUEL GONZÁLEZ