martes 27.10.2020

Barahona y el Marqués de Comares vuelven al entorno del Castillo

Barahona y el Marqués de Comares vuelven al entorno del Castillo
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Desde ayer, las efigies del Marqués de Comares y del insigne escritor lucentino Luis Barahona de Soto vuelven a saludar al paseante en el entorno del Castillo del Moral.

Finalmente, para el noble y militar lucentino, se ha elegido la zona ajardinada que circunda el Castillo, justo a la entrada del mismo y de la oficina de la Red de Ciudades Medias, antes oficina de Turismo. Por su parte, Barahona de Soto ha quedado instalado en la confluencia entre la plaza de San Miguel y la calle que lleva su nombre, junto al edificio de Correos, igualmente en una de las escasas zonas verdes con las que cuenta esta plaza lucentina tras su remodelación.

Era una de las últimas actuaciones pendientes en las dilatadas obras del casco histórico, en las que durante toda la semana, trabajadores de la empresa adjudicataria han procedido a limar desperfectos y reponer piezas de granito deterioradas como consecuencia de la convivencia entre obras y peatones en estos últimos meses.

Ahora sólo resta la instalación del mobiliario urbano, parte del cual ha salido ya a licitación pública. Según ha explicado a LucenaHoy el concejal de Urbanismo, Miguel Villa, finalmente el mobiliario seguirá la misma línea del instalado en la Plaza Nueva o las calles ya remodeladas en el centro de la ciudad, con alternancia de metal y madera. El presupuesto asciende a 59.860 euros más IVA y el plazo de presentación de ofertas concluye el próximo lunes, con lo que, previsiblemente, el contrato quedará adjudicado durante el mes de julio, lo que podría llevar a la instalación de bancos y jardineras en torno a septiembre, habida cuenta de que agosto es un mes prácticamente inhábil.

No se han contratado por el momento las farolas, ante la disparidad de criterios en la correspondiente comisión municipal sobre el modelo más adecuado, habida cuenta de que el inicialmente previsto no garantizaba una adecuada iluminación del entorno, dada la amplitud de las plazas resultantes de la intervención y la escasa altura de los báculos.
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