sábado 11.07.2020
Lucena Hoy

UN PROYECTO ILUSIONANTE

El Prestige se convertirá en hospital de alta resolución y centro de mayores y abrirá en octubre, generando unos 200 empleos directos

La empresa Cala Verda ya ha solicitado la licencia de obras para transformar el complejo hotelero en un centro de carácter socio-sanitario
Infografía de la zona de recepción del complejo socio-sanitario
Infografía de la zona de recepción del complejo socio-sanitario
El Prestige se convertirá en hospital de alta resolución y centro de mayores y abrirá en octubre, generando unos 200 empleos directos
Conseguir la apertura de sus instalaciones en octubre es el objetivo de la empresa Grupo Cala Verda, propietaria del antiguo hotel Prestige, que ya ha solicitado al consistorio lucentino licencia de obra para iniciar los trabajos de adaptación del antiguo complejo turístico a su nuevo cometido como centro hospitalario de alta resolución y especialidades y residencia de personas mayores.

Según Juan Carlos Martín, representante de la empresa promotora, la firma catalana acometerá en las próximas semanas una inversión que superará los 24 millones de euros, que destinará tanto a las obras como al equipamiento de última generación de las dependencias, sin incluir el coste del edificio.

El proyecto contempla la trasformación de una parte del antiguo complejo turístico en un moderno centro hospitalario de alta resolución con 26 camas de uso general, 6 pediátricas y otras 6 en el área de ginecología, así como Unidad de Cuidadados Intensivos con otros cuatro puntos de atención. Cuatro quirófanos, una sala de atención ginecológica y partos y un servicio de urgencias completarán la dotación de servicios sanitarios junto a una zona de consultas externas.

En cuanto a la parte social, el edificio principal albergará una residencia para personas mayores dotada de 87 habitaciones medicalizadas –un setenta por ciento de ellas de uso individual– y con capacidad para algo más de 130 mayores, así como todos los servicios complementarios a la misma: cocinas, almacenes, zona de comedor, fisioterapia o peluquería, entre otras.

Según explica Pedro Ruiz Canovas, arquitecto redactor del proyecto que ya estudia Urbanismo, los trabajos de adaptación a la normativa vigente para centros asistenciales socio-sanitarios incluyen aspectos como el ensanchamiento de los pasillos de todo el complejo para que permitan el tránsito de camas hospitalarias –lo que obligará al retranqueo de las paredes exteriores de las actuales habitaciones en todas las plantas–, la adaptación de los cuartos de baño a su uso por personas dependientes o la creación de una entreplanta en los amplios salones de convenciones del edificio, cuya altura, cercana a los 8 metros, permitirán duplicar su superficie útil.

“Se trata de un nuevo concepto, que responde a las necesidades de la sociedad actual, aunando un modelo de residencia preparada para la atención a pacientes crónicos, dependientes y grandes dependientes, con un centro hospitalario de alta resolución, tanto a nivel diagnóstico como quirúrgico”, señala Ruiz Cánovas.

hospital cala verda 1

MÁS DE 200 EMPLEADOS

El complejo generará también una importante bolsa de empleo. “Esperamos ofrecer trabajo a unas 210 personas, en su mayoría de las familias profesionales sanitaria y de cuidados socio-sanitarios, limpieza o cocina”, asegura el responsable de Cala Verda, que afirma que el impacto será aún mayor si tenemos en cuenta el empleo indirecto, a través de empresas auxiliares. “Un hospital o un centro de estas características acaba convirtiéndose en una importante fuente de riqueza para la ciudad y la comarca donde se ubica”, concluye Juan Carlos Martín.

Cala Verda tiene previsto iniciar en agosto la recogida formal de solicitudes de empleo de quienes estén interesados en trabajar en el centro para realizar la posterior selección de personal. En este sentido Martín señala que, por el momento, ni la empresa ni ninguna entidad o persona interpuesta están recogiendo currículum.

ESTUDIO DE MERCADO

Los promotores de este ambicioso proyecto apuntan que la creación de este complejo parte de un estudio de mercado y un concienzudo análisis de la situación socio-sanitaria del centro de Andalucía, que ha valorado aspectos con el número de plazas hospitalarias por habitante, la capacidad de los actuales centros de atención a la tercera edad, la envidiable situación de Lucena en el centro de Andalucía o la rápida conexión de la ciudad a varias capitales andaluzas. En este sentido la promotora se suma a la larga reivindicación de las empresas del parque Príncipe Felipe para que la administración central adquiera el compromiso de dotar a este polígono de un acceso directo a la autovía A45. “Todo es fruto de tres años de análisis, en los que se ha valorado cada detalle con el objetivo de ofrecer servicio no solo al sur de la provincia de Córdoba sino también a las comarcas de Antequera o la Sierra Sur sevillana” apunta el representante de Cala Verda.

“Nuestro principal cliente serán los pacientes de mutuas laborales o el paciente directo, aunque también estamos abiertos a la posibilidad de establecer conciertos puntuales con la administración andaluza para el desarrollo de determinados servicios, como ya existen en otros hospitales andaluces y cordobeses”, confirma Juan Carlos Martín, que destaca la vocación de la empresa catalana de “ofrecer un servicio diferente e innovador en el ámbito de la atención geriátrica y de la atención clínica, con una amplia cartera de servicios de especialidades medicas y de diagnostico”.

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Lucena será el segundo centro de estas características que gestionen Cala Verda y la firma del grupo Amaveca Centros de Mayores, que acaban de concluir un complejo similar en la localidad valenciana de Alcira y ya trabajan para extender este novedoso modelo a otros municipios de la costa malagueña y gaditana.

Si se cumplen los objetivos de "Cala Verda", cuando en octubre se abran las puertas de este hospital privado habrán transcurrido apenas ocho meses desde que se concretó la venta del antiguo hotel Prestige Lucena. La rapidez con la que se ha gestionado la puesta en marcha de este complejo sociosanitario contrasta poderosamente con la lentitud con la que avanza el hospital público previsto en nuestra ciudad, que en el mejor de los casos no entrará en funcionamiento hasta 2025, casi veinte años después de que los lucentinos saliesen a la calle, en 2006, para exigir su construcción.

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