jueves 09.12.2021
Lucena Hoy

COMERCIO

Reemprendemos el viaje (II): El comercio de ropa y calzado pone buena cara a la incertidumbre y teme un nuevo cierre

Un espacio patrocinado por el programa Lucena, reemprendemos el viaje, del Excmo. Ayuntamiento de Lucena
salva
Salvador Gutiérrez, gerente de Salva Hombre
Reemprendemos el viaje (II): El comercio de ropa y calzado pone buena cara a la incertidumbre y teme un nuevo cierre
Las calles del centro de la ciudad reflejan en estos días de agosto que muchos lucentinos no se han ido de vacaciones y que, pese a la incomodidad de las mascarillas, han vuelto a la calle. El comercio es uno de los beneficiados tras unos meses de cierre obligado. Sin embargo, hay un sector cuya recuperación se está gestando a fuego muy lento y de manera muy irregular: la moda y el calzado.

Esta industria aporta el 2,8% del PIB en nuestro país y su facturación llega a los 2.5 billones de euros anuales en todo el mundo. Según la consultora EY, en un análisis sobre el impacto económico en el sector moda en España, las empresas textiles tendrán que afrontar varios retos tras el Covid-19, tales como el empleo y una caída de ventas de hasta el 40%.

Pero mientras todos miran hacia la industria de la moda a través de franquicias y grandes firmas de ropa, atrás, en la cola, quedan los pequeños autónomos locales. El cierre de sus negocios durante dos meses, ha hecho una importante mella en su facturación. La cancelación de Semana Santa, las Fiestas Aracelitanas y de buena partede las bodas, comuniones y bautizos han dejado en apuros a muchos comercios. Por eso, junto a los carteles de “Rebajas” de muchas tiendas, es fácil encontrar otros donde “Liquidación por cierre” ocupa sus escaparates.

Aunque empecemos a incluir retazos de nueva normalidad en nuestra rutina, a muchos de estos comercios les ha costado habituarse a las consecuencias que esta ha traído y los que quedan han podido mantener sus ingresos gracias a unas rebajas atípicas, con poco volumen de ventas.

Lucenahoy ha hablado con distintos negocios de sector de moda y complementos que resisten a los nuevos tiempos y nos han expuesto los escollos a los que han hecho frente y las innovaciones que se han visto obligados a implantar.

La incertidumbre por tener que volver a echar el cierre por culpa de los rebrotes, sumarse al bote de las redes sociales y seguir adelante con las pocas ventas que hacen ahora, describen a grandes rasgos la situación que muchos están viviendo.

El ritmo de producción y venta de Salva Hombre empezó a congelarse conforme aumentaban los números de casos por contagio de Covid-19, según nos cuenta su propietario Salvador Gutiérrez. El medio centenar de trajes que tenía previsto vender para bodas se quedó en apenas media docena de encargos tras la cuarentena. Además, se ha visto obligado a anular mercancías con varios de sus proveedores por miedo a no llegar a crear beneficios en las próximas ventas. Después de esta súbita bajada de ingresos, Gutiérrez se plantea dar el salto a una tienda online.

maka

En la misma línea se encuentra Macarena Real con su tienda “Maka”. aunque aún no se ha lanzado al comercio online por el coste, las redes sociales fueron un buen escaparate para sus productos durante el confinamiento, convirtiéndose no solo en un pequeño canal de ventas, sino también en una fórmula para darse a conocer a más gente. Tuvo que reinventarse durante este período de encierro, por eso empezó a hacer visitas virtuales para todo aquel que quisiera ver ropa. Y no solo eso, sino que gracias a una publicación en Instagram en la que aparecía con una mascarilla, los usuarios empezaron a demandar este protector sanitario que hacía a mano. Con el comercio abierto de nuevo, ha llegado también la adopción de medidas especiales de seguridad. Ahora “Maka” se ve obligada a desinfectar la ropa que se prueban sus clientes con una disolución especial de alcohol y otras sustancias para, después, dejarla apartada durante dos horas.

los caminos

En Los Caminos, un clásico del sector en Lucena, Carlos Muñoz implantó la novedad de los pedidos a domicilio. Quienes querían comprar algún capricho, podían contactar con ellos para que se lo llevasen a su casa y probárselo. La plataforma de transferencias bancarias Bizum ha sido el medio por donde se tramitaba el pago. Tras reabrir sus puertas tras el confinamiento, siguen las normas sanitarias establecidas en este tipo de comercio: pasan las prendas por el vapor y las dejan más de 24 horas en cuarentena. Una clientela fiel ha  acudido a ellos para la compra de regalos atrasados y para adquirir productos de una temporada estival atípica.

intimi

Alberto Torralbo y Fernanda Pinto, dueños de Intimi, empezaron a hacer paquetes y encargos de cestas a través de Facebook que entregaban a domicilio. A día de hoy, el flujo de clientela es comparable al que tenían “precoronavirus”. Nos obstante, sus ingresos han menguado porque muchas de las personas que entran a su establecimiento “vienen para echar un vistazo pero no para comprar”. Y es que se nota que el dinero no fluye con la misma alegría que a principios de año.

danés

En Calzados Mari Carmen y El Pequeño Danés, negocio familiar avezado en la venta de calzado que se remonta al siglo pasado, su registro de ingresos ha menguado debido a la cancelación de comuniones. Ahora, se conforman con seguir adelante con las rebajas y venta de sandalias para mujeres, según nos comenta Rosa Ruíz, nieta del que fue creador de la empresa. Ahora han invertido más en redes sociales y en promocionarse a través de la publicidad. Para evitar la propagación del virus, piden a todo aquel que se pruebe un zapato a hacerlo con una pequeña bolsa de plástico y rocían con una mezcla desinfectante específica el calzado.

La rapidez del contagio del virus ha provocado la diligencia de los dueños de estos comercios para seguir adelante. Mientras intentan llegar a un mínimo de números, esperan que los lucentinos decidan comprar en Lucena e invertir en los pequeños comercios de siempre y rezan porque un segunda ola no vuelva a obligarles a cerrar unas puertas que, llegado el caso, podrían no volver a abrirse. Por ahora, nos esperan con una dosis de gel hidroalcohólico a la entrada y un ritual sanitario para las prendas que se devuelvan o se prueben.